El 1 de octubre estaba marcado en rojo en el calendario
de los concejales del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Valencia.
Era el día fijado para que los escoltas de los ediles del PP se
reincorporarán a sus destinos y, por tanto, dejaran de utilizar el
vehículo en el que habitualmente acompañaban en sus desplazamientos a
los concejales.
Desaparecía, por tanto, el llamado erróneamente coche
oficial de los concejales (en realidad era para uso del escolta) y había
que buscar alternativas para acudir al trabajo. La normalidad fue la
tónica en los desplazamientos de los ediles, dejando a un lado la
congestión habitual de tráfico en la ciudad a ciertas horas punta.
El coche particular fue la opción mayoritaria para
desplazarse hasta los despachos en los dos edificios municipales del
propio Ayuntamiento o de Tabacalera. Fue el caso del concejal de
Pedanías, Vicente Aleixandre, quien acudió con su propio coche hasta las
dependencias del Consell Agrari Municipal, organismo del que es
vicepresidente.
Una vez allí, y al tener una reunión de trabajo en El
Palmar, Aleixandre se desplazó a la convocatoria del 'tancat d'arrocers'
en uno de los coches de guardas junto a un capataz y varios técnicos
que debían asistir a la reunión. «Y si mañana hay que utilizar uno de
los coches municipales, esos de color blanco, se hace y no pasa nada»,
apuntó el también concejal de Devesa-Albufera.
Algo similar relataba la concejal delegada del área de
Medio Ambiente y Desarrollo sostenible, Maria Àngels Ramón-Llin. «Hoy he
venido en coche. Mañana ya veremos porque iré combinando». Y es que, en
su caso, la edil debe acudir a varios despachos, como los de su propia
concejalía o los de la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de
Residuos (EMTRE), de la que es presidenta. Ramón-Llin valora
especialmente «la rapidez del medio para poder cumplir mi agenda», por
lo que irá variando de transporte.
Otros, como el concejal de Hacienda, Silvestre Senent, o
la responsable de Comercio y Empleo, María Jesús Puchalt, también han
escogido el coche. En el lado opuesto, el concejal de Personal y
Descentralización, Vicente Igual, que hizo su desplazamiento «a pie» al
vivir cerca. Igual, que quiso destacar la normalida de la medida, señaló
que «nadie parece recordar el motivo que nos llevó a tener que llevar
escoltas».
Los concejales del PP se suman así a los de los tres
grupos de la oposición (PSPV, Esquerra Unidad y Compromís), que
renunciaron a llevar protección policial al principio de la legislatura.
Los ediles del PSPV, por ejemplo, acuden hasta la plaza del
Ayuntamiento en autobús o metro.
En la otra cara, la de los guardaespaldas, la normalidad
fue también la característica predominante, según confirmaron fuentes
delSindicato de Policías Locales y Bomberos de Valencia (SPPLB).
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