El Congreso aprueba hoy, con el rechazo de toda la oposición, la Ley
que extiende el 'copago judicial' a los particulares. Los populares no
han aceptado hasta ahora ninguna enmienda
Si no hay cambios de última hora, el Partido Popular impondrá este
miércoles en el Congreso el Proyecto de Ley que extiende el pago de
tasas judiciales a las personas físicas, es decir, a todos los
ciudadanos. En concreto, de acuerdo a este nuevo impuesto, que supone un
'copago' judicial, un particular que recurra una disposición o
acuerdo del Gobierno que considere injusta, a través del correspondiente
pleito contencioso-administrativo ordinario, tendrá que pagar 2.350
euros en caso de llegar hasta el Tribunal Supremo.
Todos los grupos parlamentarios, excepto el PP, se han opuesto a las
nuevas tasas y han pedido la retirada del proyecto. No sólo critican la
extensión a los particulares y la elevada cuantía de este nuevo
impuesto, sino que se exijan también para los recursos en segunda
instancia en el orden laboral o social, a razón de 500 euros en
suplicación y 750 en casación ante el Supremo. Por lo que un trabajador
despedido de su empresa que considere que la extinción del contrato ha
sido improcedente, tendría que desembolsar 1.250 euros si debe llegar al
Supremo, a sumar a lo que le cobre el abogado y el procurador.
Hasta la fecha, las tasas sólo se cobraban en los órdenes civil y
contencioso y únicamente a empresas o personas jurídicas de una cierta
entidad. El Gobierno, en un claro "afán recaudotorio", en palabras del
ponente socialista de la Ley, Antonio Camacho, ha procedido a elevar las
cuantías --en algunos casos, en más de un 150%--, ampliar la
recaudación a los ciudadanos particulares e incluir a la segunda
instancia del orden social en la aplicación del impuesto. Aparte de la
cantidad fija que hay que abonar, se establece otra variable de entre el
0,25% y el 0,5% de las cuantías reclamadas en el pleito.
Sólo
quedarán exentos del pago las personas con derecho a justicia gratuita,
porque su unidad familiar tiene ingresos anuales inferiores a 2,5 veces
el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem), es decir,
15.960 euros.
La Comisión de Justicia del Congreso examinará esta tarde las enmiendas
al articulado de la Ley planteadas por los grupos, después de que la
semana pasada la mayoría absoluta del PP sirviera para impedir la
devolución al Gobierno del proyecto que reclamó la oposición en pleno.
Fuentes parlamentarias consultadas por Público destacan que no esperan
que el Grupo Popular apoye cambios --sus enmiendas han sido técnicas--
salvo, en todo caso, en lo relativo a las tasas en el orden social, que
el resto de formaciones piden suprimir.
El Proyecto se está
tramitando por la vía de urgencia, por acuerdo de la Mesa de la Cámara,
por lo que está previsto que se apruebe el próximo mes de noviembre
tanto por el Senado como, de forma definitiva, por el Congreso. Las
nuevas tasas judiciales han desatado las críticas, además de todos los
partidos excepto el PP, de todas las asociaciones de jueces y fiscales,
así como del Consejo General del Poder Judicial, el Consejo General de
la Abogacía y los procuradores.
Según ha destacado María Moretó, de la Unión Progresista de Fiscales,
las nuevas tasas "sólo permitirán acceder a la justicia a los ricos", y
plantea serias dudas de constitucionalidad si, como puede pensarse,
tienen un efecto "disuasorio" en el ciudadano a la hora de recurrir.
Antonio Camacho, ponente de la Ley por el Grupo Socialista, señala que
la Ley tiene un único afán recaudatorio, pero afecta al derecho
fundamental del ciudadano a reclamar y recurrir a la justicia, al
limitar el acceso a la misma. Además, en casos como el de las multas de
tráfico o de reclamaciones de consumo, la cuantía de la tasa será en
muchas ocasiones superior al importe de la multa contra la que se
reclama, lo que llevará al afectado a no presentar la demanda.
Por su parte, el Ministerio de Justicia, que espera ingresar con la
subida 306 millones de euros al año, frente a los 164,4 millones que se
embolsó en 2011, justifica la medida en la necesidad de asegurar, con el
dinero recaudado, el sostenimiento del sistema de justicia gratuita
para aquellos ciudadanos que carezcan de recursos para litigar. No
obstante, en los borradores de la reforma de la justicia gratuita que
están negociando con las comunidades autónomas, establecen que las
personas beneficiadas por ese sistema sólo no deban pagar por la
presentación de las demandas en primera instancia, pero sí que abonen un
20% de la tasa en segunda instancia. Una cantidad que estiman que no es
disuasoaria pero que impedirá los abusos derivados de la gratuidad de
la acción, según fuentes del Ministerio.
El PP impone una tasa de 2.350 euros al ciudadano que recurra actos del Gobierno - Público.es
la próxima.. el que proteste a mover piedra para ampliar al Valle de los Caídos..
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