PELIGRO DE IMPUNIDAD DE LA ASESINA DE LA PESA
El indulto a la autora del crimen de la pesa, en manos del Gobierno
El indulto a la autora del crimen de la pesa, en manos del Gobierno
Agotados los recursos, solo queda que se cumpla lo que pidió el jurado
María Teresa Sola mató a su marido porque no podía más. Después de que
ese hombre la humillase de nuevo, esperó a que se durmiese, cogió una
mancuerna y le quitó la vida a golpes. Su testimonio, al lado de un
marido que no hizo más que someterla a palizas, insultos y vejaciones,
produjo entre los miembros del jurado popular que la juzgó un mar de
sentimientos encontrados. Tenían que condenarla porque tenía todas las
pruebas en su contra, pero a la vez pedían su indulto al entender que
estaban ante una mujer maltratada que un día explotó. Comprendieron que
ya bastante había sufrido la procesada junto a su esposo durante 34 años
como para pasar los próximos 15 en una prisión, que esa es la pena que
finalmente le impusieron. Pero por el momento, María Teresa Sola
continúa en la cárcel. Dos años después de haberse celebrado el juicio y
tres años y medio después de que se cometiera el crimen. En todo ese
tiempo no ha recibido ni una sola buena noticia. Hasta ahora, todos los
recursos presentados por su abogado, Ramón Sierra, fueron desestimados.
El último, el de casación. Por tanto, a María Teresa solo le queda que
el gobierno le dé el indulto. De eso se va a ocupar a partir de ahora su
defensa, en trasladar oficialmente al Ministerio de Justicia la
petición.
Si el fiscal informa favorablemente al Gobierno, esta mujer de 64 años
tendría asegurada su salida de la cárcel. Pero si se opone, todo
quedaría en manos del Ejecutivo. Se sabe que la Fiscalía gallega no es
muy dada a informar favorablemente en los procesos de indulto. En el
2010 solo dio luz verde a 19. Muy pocos si se tiene en cuenta que lo
solicitaron 248 reclusos. Por su parte, el Ejecutivo tampoco abre mucho
la mano con las solicitudes de indulto que le llegan. Apenas el 7,6 % de
las peticiones reciben el beneplácito del Consejo de Ministros, que es
el que aprueba la petición tras examinar cada caso y ordena su
publicación en el BOE.
María Teresa Sola tendrá que armarse de paciencia. Ahora está hundida.
Desde prisión, a través de su abogado, Ramón Sierra, dice que ya ha
sufrido bastante tras vivir 34 años con un hombre del que dice: «Me mató
en vida y ahora me vuelve a matar después de muerto». Insiste en que
sus palabras se malinterpretaron en el juicio, que tal vez no se explicó
bien. En el momento de relatar ante el jurado cómo terminó con la vida
del marido dijo que «estaba tranquilo tumbado en cama». No quería decir
que estuviera indefenso, explica ahora. Lo que quería transmitir es que
se encontraba en cama cuando comenzó a insultarla a ella y a su hija. Y
tuvo un ataque de ira.
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