Los jugadores del Athletic pagan la mitad del IRPF que les corresponde
Los jugadores del Athletic pagan la mitad del IRPF que les corresponde. El Correo
He
escuchado tantas veces que la Diputación de Bizkaia perdonaba parte del
Impuesto sobre la Renta a los jugadores del Athletic de Bilbao, que me
ha parecido el momento para bucear un poco en este asunto. La
Administración rara vez aplica una medida sin tener un sustento legal
que lo apoye, ya que de lo contrario estaríamos ante una prevaricación.
Otra cosa es que la legalidad aplicada lo sea de forma correcta, extremo
éste que probablemente tenga una respuesta en los próximos meses, ya
que la Comisión Europea ha abierto un proceso de información, que puede
transformarse en expediente sancionador, para analizar las extrañas
prácticas que se siguen en España para apoyar el fútbol profesional
desde los poderes públicos. Y es que el fútbol es parte de un mercado
europeo, como el de las alcachofas o los automóviles.
No hay una sola línea en la normativa del Impuesto sobre la Renta de
Bizkaia en la que diga que por ser jugador de fútbol perteneciente a la
plantilla del Athletic de Bilbao, un contribuyente vizcaíno tenga
derecho a una rebaja de impuestos o a una tributación diferente a la de
los propios funcionarios de la Diputación. Pero la clave hay que
buscarla en el artículo 19 de la Norma Foral del IRPF, en la que se
definen los “rendimientos íntegros del trabajo”. En su apartado segundo,
este artículo indica que, “no obstante, en los supuestos que se
relacionan en este apartado, el rendimiento íntegro del trabajo se
obtendrá por la aplicación de los siguientes porcentajes al importe
total de los rendimientos definidos en los artículos anteriores de este
Capítulo: a) Cuando los rendimientos de trabajo tengan un período de
generación superior a dos años y no se obtengan de forma periódica o
recurrente, el 60%; este porcentaje será del 50% en el supuesto de que
el período de generación sea superior a cinco años o se califiquen
reglamentariamente como obtenidos de forma notoriamente irregular en el
tiempo”. Bizkaia aplica la opción más barata, la del 50%.
Este artículo no estaba pensado para jugadores de fútbol, sino para
ingresos que, efectivamente, se generan durante varios años pero se
cobran en un momento puntual. Es el caso, por ejemplo, de la paga que
abona una empresa a los empleados que cumplen 20 años en su plantilla.
Se entiende que aunque la cobren en el momento de cumplir esa
antigüedad, su generación se ha producido a lo largo de los 20 años de
permanencia en la empresa.
La Diputación vizcaína estima así que los jugadores del Athletic
obtienen sus ingresos anuales en periodos de generación superiores a
cinco años, de ahí que considere que el 50% de sus emolumentos está
libre de impuestos. Es cierto que la vida del futbolista de élite es
relativamente corta, pero también lo es que suelen desarrollar
actividades lucrativas tras el ejercicio de esta tarea, que les reportan
ingresos sustanciosos. Simplemente, cambian de profesión y se
convierten en comentaristas deportivos, empresarios en las actividades
más variopintas o desarrollan trabajos por cuenta ajena. En los tiempos
que corren, obtener ingresos durante un corto periodo de tiempo o verse
obligado a cambiar de profesión varias veces en la vida comienza a ser
algo habitual. No es privativo de los jugadores de fútbol. Que se lo
pregunten si no a las decenas de miles de personas que han perdido su
puesto de trabajo en el País Vasco en los últimos cinco años o a las que
temen perderlo en los próximos meses. Ninguno de ellos, me temo, podrá
aspirar a un tratamiento fiscal similar pese a que sus ingresos íntegros
sean del todo modestos y no de otra galaxia.
La declaración de la renta de los jugadores
Descendamos un poco más al terreno de lo concreto. Dicen quienes
entienden de esto que el abanico salarial de la plantilla del Athletic
puede moverse entre un mínimo de 300.000 euros anuales y un máximo de 3
millones de euros. Así las cosas, me he permitido el atrevimiento de
hacerle la declaración de la renta a ambos extremos. Si quien gana
300.000 euros al año fuese director financiero de una empresa de tamaño
grande, debería abonar por ello 124.086 euros al año por el IRPF a la
Hacienda foral vizcaína, lo que supone un tipo efectivo del 42,22%. El
jugador, gracias a la interpretación benevolente que le aplica la
Diputación, sólo paga 56.586,6 euros, lo que supone un tipo del 18,86%. Y
ahora el otro extremo. Si quien gana 3 millones de euros al año fuese
el presidente de una multinacional con sede en Bilbao, debería pagar
1.339.086 euros o, lo que es lo mismo, un tipo efectivo del 44,72%. Si
el contribuyente es un miembro de la plantilla rojiblanca, paga tan solo
664.086 euros y con ello un tipo del 22,14%. Por cierto, este tipo es,
aproximadamente, el que se aplica a los contribuyentes –no jugadores-
que ganan menos de 15.000 euros al año. En resumen y en términos reales,
los jugadores pagan la mitad o incluso menos.
La memoria anual del club señala que el coste total de la plantilla
deportiva del equipo se sitúa ligeramente por encima de los 48 millones
de euros. Si aplicamos un tipo medio del 20%, los jugadores dejan en
manos de Hacienda algo menos de 10 millones de euros. Si declarasen como
el resto de los mortales vizcaínos, el ingreso para las arcas forales
sería ligeramente superior a los 21.
Quizá alguien argumente que el resto de haciendas forales y la Agencia
Tributaria apliquen un criterio similar a “sus jugadores” o incluso que
en el pasado la Administración del Estado aplicó un artículo más
ventajoso aún para los fichajes de extranjeros –la denominada Ley
Beckham- que permitía considerar como ingresos solo el 20% de la renta
realmente obtenida. Pero ya anticipo que si vale el análisis
comparativo, tengo un buen puñado de amigos y conocidos que pedirían que
a ellos se les aplique también la normativa tributaria sobre las Sicav
que está vigente en el Estado y que fue abolida por las haciendas
forales. O lo imitamos todo o mejor nos diferenciamos por hacer las
cosas bien y con sentido común.
Así las cosas hay que interpretar que, por la vía fiscal, la Diputación
vizcaína concede una, vamos a llamarle “ayudita” de 11 millones de euros
cada año al Athletic de Bilbao. En estos tiempos en los que muchos
políticos consumen decilitros de saliva en asegurar que “pagan más
quienes más ganan”, no está de más conocerlo para hacerse una
composición de lugar. Ahora que…. a ver quién es el valiente que le pone
el cascabel a este gato vestido de león.
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