como para confiar en un abogado.. van bien..
David Rocasolano: Letizia me dijo que me deshiciera de los papeles de su aborto
La Princesa de Asturias ha sido traicionada de nuevo. Y esta vez es
difícil que los comentarios que surjan tras la publicación de Adiós,
Princesa, escrito por su primo y exabogado David Rocasolano, que sale a
le venta el próximo lunes, no rompan con la paciencia que Letizia
muestra con algunos miembros de su familia.
Vanitatis ha tenido acceso, en primicia, a un adelanto del contenido de
este libro. 304 páginas que son una auténtica bomba que caerá en mitad
de la continua tempestad que azota a la Monarquía española y que
desvela, según documentos aportados por Rocasolano, que la Princesa de
Asturias se sometió a un aborto en la Clínica Dator en Madrid cuando
solamente era Letizia Ortiz.
David Rocasolano era más que su primo. Su estrecha amistad le unía de
una manera muy especial a la Princesa, tanto es así que él fue quien se
encargó de tramitar su divorcio. Años después, y antes de que se
celebrara la boda real, Letizia confió en él, en presencia del Príncipe
Felipe, para que se deshiciera de los papeles de su antiguo aborto
-según los papeles originales que se reproducen en Adiós, princesa-.
“Si me había elegido a mí para limpiar el rastro era porque no tenían a
nadie más”. Rocasolano asegura que uno de los motivos por el que él fue a
quién se le encomendó la destrucción de esas huellas fue por el miedo
del Príncipe a que se filtrara la información al Rey, sobre todo tras la
oposición de sus padres a que Felipe se casara con una divorciada.
El primo díscolo también narra, en primera persona, los cambios de
personalidad de su prima y su manía persecutoria. Asegura, además, que
Letizia ha mentido y ha puesto a prueba a su familia en varias ocasiones
para cerciorarse de que dentro de los Rocasolano había un topo que
filtraba noticias a la prensa.
Hasta tal punto llegó su obsesión por descubrir al traidor que engañó a
su familia en su primer embarazo del Príncipe informándoles de que
esperaba un niño y que iba a llamarse Pelayo, información que, poco
tiempo después y confirmando sus sospechas, apareció en la prensa del
corazón. “Después de esto pensé que alguien debía recomendarle a Letizia
unas sesiones de camilla de un psicólogo. Por mucho que el topo, en
verdad, existiera, ¿qué sentido tenía ocultar el sexo del hijo?”, dice
Rocasolano.
Asimismo, deja al descubierto cómo la boda de los príncipes el 22 de
mayo de 2004 ha engullido a todo el entorno de los Ortiz y de los
Rocasolano bajo la creciente y dura presión que la Princesa de Asturias
ejerció antes del anuncio de su compromiso de noviembre de 2003 y que
instaló a todos “en la cultura del miedo”. “El virus del secretismo y la
hipocresía se había ido extendiendo por toda la familia ya incluso
antes de la boda. (…) Letizia me llamaba constantemente para prevenir
cualquier desmadre del clan”, escribe David Rocasolano.
Como no podía ser de otra forma, Alonso Guerrero, su exmarido, tiene
cierto protagonismo en algunas de sus páginas. “Él había sido siempre
más profesor que novio, pareja o marido. Alonso era para ella un
Pygmalión, y Letizia escuchaba e interiorizaba los argumentos de su
exmarido hasta hacerlos suyos”.
Su relación con David Tejera, compañero de la princesa en su andadura
profesional en CNN, era completamente diferente. Ambos eran dos
profesionales tan ambiciosos que estaba muy poco dispuestos a renunciar a
su independencia por el otro. “Era patente el mutuo empeño por
distanciarse sentimentalmente. Por no hacer planes. Por no ser pareja”.
1 comentario:
En un pais que no tiene nada, nada, nada que ver con España se tortura a lo bestia.Lee y difunde la denuncia.
http://torturokracia.blogspot.com.es/
Publicar un comentario