20130503

La banca encarecerá los créditos por la caída del margen de interés

van a pillar a muchos que se hipotecaron porque era "la mejor inversión".. ahora, sin trabajo, y con cuotas crecientes.. analfabetos..


La banca encarecerá los créditos por la caída del margen de interés

La escasa actividad, la baja rentabilidad del crédito y el coste del pasivo restan más de 400 millones a las cuentas de las principales entidades, que reaccionarán con una ulterior vuelta de tuerca al cliente.

Si el año pasado el azote de las cuentas de los bancos fueron las provisiones, este ejercicio el foco se ha situado en la caída de los ingresos financieros. El margen de interés del negocio en España de los principales bancos ha bajado con fuerza, debido a una combinación de factores.

En primer lugar, está el descenso de la actividad crediticia, que resta a los bancos el efecto multiplicador. En segundo lugar está el coste de la financiación: a lo largo del primer trimestre las entidades apenas han empezado a notar el efecto de la recomendación del Banco de España para bajar la rentabilidad de los depósitos, aunque esperan que a en los próximos meses las cuentas recogerán los frutos de este cambio de escenario.

Finalmente, los ingresos financieros caen porque el crédito es cada vez menos rentable, por el efecto que tiene un entorno de caída de tipos de interés en unas carteras plagadas de hipotecas. A pesar de que muchas entidades se protegen con las «cláusulas suelo» –por mucho que baje el Euribor el cliente siempre pagará un mínimo establecido en la firma del contrato- el precio del dinero está en mínimos históricos y así el Euribor hipotecario. Esto implica que las revisiones de las hipotecas se hacen a la baja, y el banco gana cada vez menos con cada crédito.

Sólo teniendo en cuenta las principales entidades, estos efectos conjuntos han restado a las cuentas más de 400 millones de euros, según los cálculos de Expansion.com. Y se trata de una cifra conservadora, ya que en bancos como CaixaBank, Sabadell o BBVA la comparativa queda falseada por la incorporación a lo largo del año de las adquisiciones realizadas. En concreto, CaixaBank es una de las pocas entidades cuyo margen de interés sube (el 12,3%) por la incorporación a las cuentas de Banca Cívica y Banco de Valencia. Sabadell también aprovecha la incorporación de Banco CAM, que eleva el margen el 10,8%.

En el caso de BBVA, la incorporación de Unnim, con un balance muy inferior al del segundo grupo bancario español, no consigue revertir la tendencia de los ingresos financieros, que descienden el 8,8%. En Santander España, que aglutina ya Banesto, la caída llega al 9,2%; en Popular al 14,5%; en Bankinter el 19,4% y en Bankia al 28,8% (descontando ya el efecto del coste financiero del préstamo subordinado que el banco recibió de su matriz BFA, y que le cuesta 89 millones al trimestre, hasta su extinción, que se producirá en las próximas semanas).

La nota positiva en las cuentas es que la mayoría de las entidades han visto como el margen de clientes (es decir, el diferencial entre el coste del pasivo y la rentabilidad del activo) ha ido de menos a más entre enero y marzo, gracias a que el abaratamiento del coste de los depósitos ha sido mayor que el descenso de la rentabilidad del crédito.

Pero en esta situación es previsible que en los próximos meses se produzca una nueva vuelta de tuerca de las condiciones de depósitos y créditos. «Tenemos que centrarnos en los márgenes ajustando el precio de activos y pasivos», ha sido una de las frases más repetidas en las presentaciones de los resultados de las últimas dos semanas.

Créditos más caros, depósitos menos rentablesLas ofertas de los bancos para captar depósitos a golpe de talonario son cada vez más escasas, desde que el regulador amenazara a la banca con posibles subidas de los requerimientos de capital para aquellas entidades que pusieran en duda la solidez de sus cuentas por el incesante incremento de sus gastos financieros.

Todo el sector, con contadas excepciones, casi todas de entidades extranjeras, ha acogido con alivio la petición del Banco de España. Los bancos sanos, además, aseguran que seguirán ganando cuota en depósitos sin necesidad de pagar elevadas rentabilidades, por el llamado efecto fly to quality, es decir, el desplazamiento del ahorro desde las entidades con problemas hacia las más sólidas.

En el lado del crédito, las estrategias que seguirán las entidades son principalmente dos. La primera es encarecer los diferenciales que aplican a los préstamos, un fenómeno que se viene produciendo desde que ha empezado la crisis, pero que irá a más. Las hipotecas a Euribor más 0,30%, que se llegaron a ver en la época del boom inmobiliario, son un lejano recuerdo.

El TAE promedio de las hipotecas (es decir, el interés anual que es la suma del tipo de referencia y el diferencial) ha subido 29 puntos básicos sólo en los primeros tres meses del año, hasta llegar en marzo al 3,22%. Y esto, que el Euribor está en mínimos históricos: empezó abril en el 0,534% y sigue bajando. Las únicas hipotecas baratas que se encuentran en el mercado (y, aun así, se habla de diferenciales no inferiores al 1%) son las que los bancos conceden para financiar pisos de sus stock.

La otra forma con la que los bancos quieren cuidar sus márgenes es modificando la composición de las carteras dando más espacios a las pymes, donde los diferenciales son más altos y los plazos más reducidos. Prácticamente todos los bancos han indicado en sus respectivas presentaciones de resultados que las pymes van a ser la prioridad. Pero tanta competencia no parece capaz de provocar una rebaja de los precios: el crédito sigue siendo escaso y las compañías que lo necesitan están obligadas a asumir para financiarse sobrecostes que merman su competitividad, especialmente frente a los competidores extranjeros.

Si a esto se añade que el Banco de España acaba de sacar una nueva normativa para endurecer los requisitos para las refinanciaciones, el cóctel está servido: poco crédito y caro, dos elementos que contribuyen a poner en entredicho la capacidad de recuperación de la economía española.

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