van a pillar a muchos que se hipotecaron porque era "la mejor inversión".. ahora, sin trabajo, y con cuotas crecientes.. analfabetos..
La banca encarecerá los créditos por la caída del margen de interés
La escasa actividad, la baja rentabilidad del crédito y el coste del
pasivo restan más de 400 millones a las cuentas de las principales
entidades, que reaccionarán con una ulterior vuelta de tuerca al
cliente.
Si el año pasado el azote de las cuentas de los bancos fueron las
provisiones, este ejercicio el foco se ha situado en la caída de los
ingresos financieros. El margen de interés del negocio en España de los
principales bancos ha bajado con fuerza, debido a una combinación de
factores.
En primer lugar, está el descenso de la actividad crediticia, que resta a
los bancos el efecto multiplicador. En segundo lugar está el coste de
la financiación: a lo largo del primer trimestre las entidades apenas
han empezado a notar el efecto de la recomendación del Banco de España
para bajar la rentabilidad de los depósitos, aunque esperan que a en los
próximos meses las cuentas recogerán los frutos de este cambio de
escenario.
Finalmente, los ingresos financieros caen porque el crédito es cada vez menos rentable,
por el efecto que tiene un entorno de caída de tipos de interés en unas
carteras plagadas de hipotecas. A pesar de que muchas entidades se
protegen con las «cláusulas suelo» –por mucho que baje el Euribor el
cliente siempre pagará un mínimo establecido en la firma del contrato-
el precio del dinero está en mínimos históricos y así el Euribor
hipotecario. Esto implica que las revisiones de las hipotecas se hacen a
la baja, y el banco gana cada vez menos con cada crédito.
Sólo teniendo en cuenta las principales entidades, estos efectos
conjuntos han restado a las cuentas más de 400 millones de euros, según
los cálculos de Expansion.com. Y se trata de una cifra conservadora, ya
que en bancos como CaixaBank, Sabadell o BBVA la comparativa queda
falseada por la incorporación a lo largo del año de las adquisiciones
realizadas. En concreto, CaixaBank es una de las pocas entidades cuyo
margen de interés sube (el 12,3%) por la incorporación a las cuentas de
Banca Cívica y Banco de Valencia. Sabadell también aprovecha la
incorporación de Banco CAM, que eleva el margen el 10,8%.
En el caso de BBVA, la incorporación de Unnim, con un balance muy
inferior al del segundo grupo bancario español, no consigue revertir la
tendencia de los ingresos financieros, que descienden el 8,8%. En
Santander España, que aglutina ya Banesto, la caída llega al 9,2%; en
Popular al 14,5%; en Bankinter el 19,4% y en Bankia al 28,8%
(descontando ya el efecto del coste financiero del préstamo subordinado
que el banco recibió de su matriz BFA, y que le cuesta 89 millones al
trimestre, hasta su extinción, que se producirá en las próximas
semanas).
La nota positiva en las cuentas es que la mayoría de las entidades han
visto como el margen de clientes (es decir, el diferencial entre el
coste del pasivo y la rentabilidad del activo) ha ido de menos a más
entre enero y marzo, gracias a que el abaratamiento del coste de los
depósitos ha sido mayor que el descenso de la rentabilidad del crédito.
Pero en esta situación es previsible que en los próximos meses se
produzca una nueva vuelta de tuerca de las condiciones de depósitos y
créditos. «Tenemos que centrarnos en los márgenes ajustando el precio de
activos y pasivos», ha sido una de las frases más repetidas en las
presentaciones de los resultados de las últimas dos semanas.
Créditos más caros, depósitos menos rentablesLas
ofertas de los bancos para captar depósitos a golpe de talonario son
cada vez más escasas, desde que el regulador amenazara a la banca con
posibles subidas de los requerimientos de capital para aquellas
entidades que pusieran en duda la solidez de sus cuentas por el
incesante incremento de sus gastos financieros.
Todo el sector, con contadas excepciones, casi todas de entidades
extranjeras, ha acogido con alivio la petición del Banco de España. Los
bancos sanos, además, aseguran que seguirán ganando cuota en depósitos
sin necesidad de pagar elevadas rentabilidades, por el llamado efecto
fly to quality, es decir, el desplazamiento del ahorro desde las
entidades con problemas hacia las más sólidas.
En el lado del crédito, las estrategias que seguirán las entidades son
principalmente dos. La primera es encarecer los diferenciales que
aplican a los préstamos, un fenómeno que se viene produciendo desde que
ha empezado la crisis, pero que irá a más. Las hipotecas a Euribor más
0,30%, que se llegaron a ver en la época del boom inmobiliario, son un
lejano recuerdo.
El TAE promedio de las hipotecas (es decir, el interés anual que es la
suma del tipo de referencia y el diferencial) ha subido 29 puntos
básicos sólo en los primeros tres meses del año, hasta llegar en marzo
al 3,22%. Y esto, que el Euribor está en mínimos históricos: empezó
abril en el 0,534% y sigue bajando. Las únicas hipotecas baratas que se
encuentran en el mercado (y, aun así, se habla de diferenciales no
inferiores al 1%) son las que los bancos conceden para financiar pisos
de sus stock.
La otra forma con la que los bancos quieren cuidar sus márgenes es modificando la composición de las carteras dando más espacios a las pymes,
donde los diferenciales son más altos y los plazos más reducidos.
Prácticamente todos los bancos han indicado en sus respectivas
presentaciones de resultados que las pymes van a ser la prioridad. Pero
tanta competencia no parece capaz de provocar una rebaja de los precios:
el crédito sigue siendo escaso y las compañías que lo necesitan están
obligadas a asumir para financiarse sobrecostes que merman su
competitividad, especialmente frente a los competidores extranjeros.
Si a esto se añade que el Banco de España acaba de sacar una nueva
normativa para endurecer los requisitos para las refinanciaciones, el
cóctel está servido: poco crédito y caro, dos elementos que contribuyen a
poner en entredicho la capacidad de recuperación de la economía
española.
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