Crisis es cuando tu vecino se va al paro, depresión cuando te vas tu.
“Algunos sólo se plantean que el sistema falla cuando no hay dinero en la tarjeta”
César Strawberry llega hasta A Coruña cuatro horas antes de que empiece
su concierto. El día anterior tocó, con su grupo, en Villena. Casi 1.000
kilómetros. Pero no se le nota cansado son muchos años, muchas
carreteras.
A principios de año Def Con Dos publicó su decimotercer trabajo, España es idiota.
Llevan más de treinta años encima de los escenarios (con un parón de
cinco años), pero están en plena forma. Ahora viven las cosas con más
perspectiva. En las décadas de los 80 y 90 solo se les veía como un
grupo transgresor y polémico, ahora el tiempo les ha dado la razón y
muchas de sus letras de hace años están de plena actualidad. Pero César no saca pecho, más bien al contrario, él sigue a lo suyo, los que han cambiado de opinión o de bando han sido otros.
¿España es muy idiota?
Por supuesto, claro, sino no hubiéramos puesto un título semejante.
España es mucho más que idiota, usamos esa palabra por poner un título
que se pueda publicitar un poco, pero creo que podrían salir muchos
exabruptos a raíz de ese.
¿Ha sufrido el país un proceso de idiotización en los últimos años?
Yo
creo que de la muerte del generalísimo en adelante hemos vivido un
proceso de democracia en falso, en el cual se ha creado el espejismo de
una democracia, de una sociedad de libertades, de progreso… Es cierto que desde entonces hasta ahora se ha ido progresando,
España ha ido mejorando, pero hay cosas que no y a la gente no le
importaba, nadie miraba hacia abajo, a los pilares del sistema que es lo
que está fallando ahora. En estos momentos que la gente no tiene la
disculpa del consumo como un estímulo alienante, empiezan a ver qué ha
pasado y es que desde el franquismo hasta ahora no ha habido una
democratización real del país y la gente ha vivido una cultura de la
estupidez en la cual se nos ha inducido a un consumo masivo, se ha
impuesto el American way life a la española y en plan cutre, lo que nos
ha llevado a una catástrofe que es lo que vivimos ahora.
¿Estamos en una situación def con dos ahora?
No, en absoluto, porque una situación def con dos es una situación de situación prebélica, pero aquí no hay un conflicto,
la gente está adocenada, dejándose tomar el pelo, esperando que pase la
tormenta para volver al McAuto del centro comercial de turno y
comprarse más televisiones de plasma, aunque ya tengan muchas en casa.
O sea, ¿si vuelve el crédito y a circular dinero la gente volverá a sus casas?
Claro,
a nadie le preocupará, por ejemplo que Feijóo tenga una foto con un
narcotraficante, o que sea amigo suyo, ni los papeles de Bárcenas ni
nada. A la gente le da igual, es lo de siempre, nosotros ya lo dijimos
en Poco pan y pésimo circo, una canción del año 1995, mientras haya pan y
circo a la gente le dará a igual, en este caso mientras haya tarjeta de
crédito y acceso al consumo de los centros comerciales… lo demás da
igual.
Has hablado de una canción del 95 en plena actualidad, ¿notáis que el tiempo os ha dado la razón?
Hombre, por supuesto, claro. Pero no a solo nosotros sino a muchos
grupos que en sus letras y en su trayectoria han estado en un lado
crítico y que en muchos casos se ha tildado de lo que ahora llaman el
perroflautismo. En nuestro caso, en los años 90, nos decían que
mandábamos mensajes mesiánicos, que éramos muy negativos, que en España
se vivía muy bien, y luego se ha demostrado que canciones nuestras de la
época están hechas para la realidad de hoy. Hay una que hicimos sobre
desahucios en el año 1999, otra sobre la dudosa construcción de Europa,
Vive libre y muere en paz que habla de la gran estafa del crédito en el
año 2005… Pero hay que recordar que mucha de la gente que
entre comillas se está manifestando han votado a los que están en el
poder. Escuchas, “es que yo no sabía que el PP era un partido…” Pues yo
sí lo sabía y no soy ningún lumbreras. A la gente cuando le falta el
crédito en su tarjeta es cuando se plantean que el sistema no funciona, y
eso es lo lamentable.
Musicalmente hablando, ¿cuál es el sentido de Def Con Dos en el año 2013?
Nosotros nos hemos mantenido siempre desde el año 1995 en un extraño
margen en el que nos movemos con mucha comodidad con canciones que beben
más del rap con otras que tienen más que ver con el hardcore, metaleras
o el punk. El rap-metal-punk es donde nos movemos con más comodidad, y
además es un espacio donde hay pocos grupos, no cuaja a nivel masivo. De
hecho, cuando vamos fuera, vemos que la personalidad de Def Con Dos no
la tiene nadie.
¿Y el público ha evolucionado con vosotros? ¿Lo habéis educado?
No lo sé, el factor docente de Def Con Dos lo desconozco. Sí es cierto
que la gente te cuenta que hemos influenciado mucho en algunos aspectos,
algo que no sé hasta que punto es bueno. Sí sé que se incluía Def Con
Dos como un referente de música independiente en algunos ámbitos
docentes, pero nunca nos hacemos eco de eso.
¿Os arrepentís de haberlo dejado o de haber vuelto?
No, no, en absoluto, creo que estuvo muy bien dejarlo y estuvo de puta
madre volver. Lo de dejarlo es lo que más nos dio la dimensión de grupo
porque hubo un momento en el que no entendíamos nada, habíamos crecido
mucho en poco tiempo. Nunca pensé que esto iba a crecer tanto, empezó
como un divertimento con Julián Hernández de Siniestro Total y luego se
desarrolló mucho, nos convertimos en músicos, y nos causó algunos
conflictos. Luego cuando lo dejamos nos dimos cuenta que en realidad
somos como los delincuentes que pasan muchos años en la cárcel y cuando
los sueltan no saben qué hacer y tienen que volver a delinquir para
volver.
Has hablado de Julián, de aquella época estaba Antón Reixa por ahí, ¿cómo ves su paso por la SGAE?
Anton Reixa ha sido enemigo acérrimo mío. Yo lo tengo calado desde el
primer día que lo vi, a la sombra de Julián. Para mi, con todos mis
respetos, me parece un ser muy abyecto metido en el show business, con
una enorme habilidad social, pero que artísticamente, que es lo que a mi
me importa, no me merece ningún respeto. Nada de lo que ha hecho creo
que tenga relevancia, ni como músico, ni como escritor, ni como director
de cine, le estimo como persona, pero no me parece un referente
cultural en absoluto, me parece un encantador de serpientes y lo ha
demostrado. Anton Reixa es muy hábil con el dinero, pero artísticamente
no tiene ninguna talla, ha movido de la música al cine y a la tele,
donde hay dinero.
Otra persona que se
relacionó con vosotros fue Alex de la Iglesia, ¿Qué significó participar
en Acción Mutante y El día de la bestia?
Cuando Alex de la Iglesia se interesó por Def Con Dos no interesábamos a
nadie ni siquiera a nosotros mismos, era un divertimento, no le veíamos
una gran proyección, sin embargo él sí la vio. Gracias a su apuesta
suicida el grupo cuajo porque ese proyecto nos apuntaló de cara a que
alguien confiara en nosotros. Alex ha sido muy importante, por supuesto,
pero digamos que artísticamente no ha sido capaz de mantener la firmeza
creativa que apuntaba en sus dos primeros proyectos. Por más que le
estime, le quiera y le agradezca, me ha decepcionado bastante
artísticamente.
¿Es una muestra de que lo duro es mantener el nivel de calidad?
Sí porque es relativamente fácil tener una buena idea o una idea
brillante, lo que no es fácil es tener muchas ideas brillantes o tener
un proyecto brillante y mantener un listón.
A nivel musical, ¿qué te interesa en España? ¿Algo nuevo en los últimos diez años?
Berri Txarrak, por ejemplo, es un grupo que creo que tiene un empaque y
una trascendencia, y se saben reinventar. Luego me gustan grupos de toda
la vida como Sociedad Alkohólika que permanece en el tiempo, que es una
gran banda. Pero no me gusta decir esto porque cuando te vayas me
acordaré de varios grupos que me gustan. Yo creo que hay muchas bandas
importantes y lo más importante es la diversidad musical, ahora mismo
hay muchos estilos y muchas bandas de todo tipo y creo que eso está muy
bien. Hay muchas ideas en la música, pero no obstante no hay la
renovación generacional que a mi gusto debería haber.
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