Jacobo Cosmen es hijo de Don José Cosmen Adelaida, (grupo ALSA). Muchas
empresas confiaron como proveedores en Jovellanos XXI porque pensaban
que detrás había un fuerte aval. Ahora han sido arrastradas a la ruina.
Es lo que pasa por juntar política y negocios..
Disfruten lo votado..
El juez dicta la disolución de Jovellanos XXI
Javier Yáñez Evangelista, titular del Juzgado de lo Mercantil Número 9 de
Madrid, ha decretado la apertura de la fase de liquidación del concurso
de acreedores de Jovellanos XXI y con ella el cese de Jacobo Cosmen y
Alberto Lago como administradores de la empresa que pusieron en marcha
en el año 2000. Era lo que había solicitado la propia empresa y lo que
desvela al Ayuntamiento. En el plazo de dos semanas, los administradores
concursales presentarán al juez «un plan para la realización de los
bienes y derechos integrados en la masa activa del concurso». Un plan
para convertir en dinero los dos únicos activos de la empresa para pagar
a los acreedores: la operación de El Vasco y la concesión del Palacio
de Congresos.
Esta segunda parte es la que preocupa al Consistorio, que intentó
frenarla el mes pasado iniciando la resolución del llamado 'contrato de
los palacios', que une las operaciones de El Vasco y Buenavista, por
irregularidades «gravísimas» imputables a Jovellanos XXI. La empresa, los administradores y el Banco Santander se apresuraron a oponerse a la medida con sendos escritos de alegaciones.
Tienen, todos, sus razones. Aunque la concesión de la gestión del
edificio hasta el año 2061 está hipotecada y el Banco Santander, que
'heredó' de Banesto la operación, ha ejecutado la garantía, la entidad
que preside Emilio Botín no tiene ningún interés en quedarse a
promocionar congresos. Quiere dinero. De ahí que alegase contra la
resolución del contrato, aunque haya pocas posibilidades de que el
Ayuntamiento acepte ni las suyas ni las presentadas por la empresa o los
administradores.
40 millones de euros
La liquidación
obligaría al Ayuntamiento a rescatar la concesión por, en teoría, el
coste de construcción del edificio diseñado por Santiago Calatrava (80
millones de euros) menos la amortización. Caben matices, como la
hipoteca pendiente o los defectos de la obra, pero los administradores
la valoran entre los 37 millones del crédito y los 45 millones de euros
de su tasación.
La resolución del contrato instada por el Ayuntamiento busca, por un
lado, retrasar la factura y por otro, reducirla. El pliego lo incluye
todo: Buenavista, pero también el compromiso de desarrollar la operación
urbanística de El Vasco y, en teoría, con proyecto del mismo
arquitecto.
En el expediente municipal aún figura un informe de Raúl Bocanegra que
dice que «el objetivo último» del contrato era tener «no uno, sino dos»
conjuntos de edificios firmados por el Premio Príncipe de Asturias.
Cuando los técnicos desestimen las alegaciones, el asunto correrá hacia
el Contencioso-Administrativo, previo informe del Consejo Consultivo.
Queda por ver, entre los dos órdenes jurídicos, quien pasa primero. A
Oviedo le conviene que no sea el Mercantil.
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