20131011

El juez dicta la disolución de Jovellanos XXI

Jacobo Cosmen es hijo de Don José Cosmen Adelaida, (grupo ALSA). Muchas empresas confiaron como proveedores en Jovellanos XXI porque pensaban que detrás había un fuerte aval. Ahora han sido arrastradas a la ruina.

Es lo que pasa por juntar política y negocios..

Disfruten lo votado..


El juez dicta la disolución de Jovellanos XXI

Javier Yáñez Evangelista, titular del Juzgado de lo Mercantil Número 9 de Madrid, ha decretado la apertura de la fase de liquidación del concurso de acreedores de Jovellanos XXI y con ella el cese de Jacobo Cosmen y Alberto Lago como administradores de la empresa que pusieron en marcha en el año 2000. Era lo que había solicitado la propia empresa y lo que desvela al Ayuntamiento. En el plazo de dos semanas, los administradores concursales presentarán al juez «un plan para la realización de los bienes y derechos integrados en la masa activa del concurso». Un plan para convertir en dinero los dos únicos activos de la empresa para pagar a los acreedores: la operación de El Vasco y la concesión del Palacio de Congresos.

Esta segunda parte es la que preocupa al Consistorio, que intentó frenarla el mes pasado iniciando la resolución del llamado 'contrato de los palacios', que une las operaciones de El Vasco y Buenavista, por irregularidades «gravísimas» imputables a Jovellanos XXI. La empresa, los administradores y el Banco Santander se apresuraron a oponerse a la medida con sendos escritos de alegaciones.

Tienen, todos, sus razones. Aunque la concesión de la gestión del edificio hasta el año 2061 está hipotecada y el Banco Santander, que 'heredó' de Banesto la operación, ha ejecutado la garantía, la entidad que preside Emilio Botín no tiene ningún interés en quedarse a promocionar congresos. Quiere dinero. De ahí que alegase contra la resolución del contrato, aunque haya pocas posibilidades de que el Ayuntamiento acepte ni las suyas ni las presentadas por la empresa o los administradores.

40 millones de euros

La liquidación obligaría al Ayuntamiento a rescatar la concesión por, en teoría, el coste de construcción del edificio diseñado por Santiago Calatrava (80 millones de euros) menos la amortización. Caben matices, como la hipoteca pendiente o los defectos de la obra, pero los administradores la valoran entre los 37 millones del crédito y los 45 millones de euros de su tasación.

La resolución del contrato instada por el Ayuntamiento busca, por un lado, retrasar la factura y por otro, reducirla. El pliego lo incluye todo: Buenavista, pero también el compromiso de desarrollar la operación urbanística de El Vasco y, en teoría, con proyecto del mismo arquitecto.

En el expediente municipal aún figura un informe de Raúl Bocanegra que dice que «el objetivo último» del contrato era tener «no uno, sino dos» conjuntos de edificios firmados por el Premio Príncipe de Asturias. Cuando los técnicos desestimen las alegaciones, el asunto correrá hacia el Contencioso-Administrativo, previo informe del Consejo Consultivo. Queda por ver, entre los dos órdenes jurídicos, quien pasa primero. A Oviedo le conviene que no sea el Mercantil.

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