ahora que Japón reconoce que no puede controlar Fukushima (3 cores activos, hundiéndose, y nubes de vapor radiactivo, y millones de litros de agua con esos mismos elementos.. vertiéndose cada día,
no está de más recordar una de esas grandes obras de una eurodiputada de hispanistán (hija de un ministro de Franco, pero eso será casualidad, claro), por la que cobra miles de Euros todos los meses, y soporta una jornada extenuante de ¿6 horas? laborales a la semana: la eliminación de informar del origen en las latas..
así que ahora, cuando compren una lata de atún, ya no sabrán si éste ha sido pescado en la costa de Almería, o enfrente de las centrales que están soltando radiación en Fukushima (creo que lo llaman Área 61).. o en la costa del Pacífico de EEUU (donde el "condimento atómico" japonés también ha llegado)..
disfruten lo votado..
La Eurocámara aprueba eliminar en las latas el origen del contenido
Tendrán que incluir la fecha de descarga del pescado, no la de captura
La información sobre la zona de captura y el origen de la materia prima
es un dato que no tendrá por qué figurar en la etiqueta de una lata de
conservas o de un producto transformado si finalmente lo que incluye el
informe Stevenson -aprobado ayer por la Eurocámara en Estrasburgo-,
sobre la nueva Organización Común del Mercado (OCM) de los productos de
la pesca y la acuicultura, se impone en el proceso de codecisión entre
el Parlamento y la Comisión Europea.
La supresión de la referencia a la procedencia del producto ha
prosperado a raíz de una enmienda presentada por la eurodiputada gallega
Carmen Fraga, que subrayó que la obligación de incluir la zona de
captura propuesta por el Ejecutivo comunitario había causado una alarma
generalizada en la industria de transformación de toda Europa y, sobre
todo, de Galicia porque complicaba la producción de conservas de atún.
Ocurre que en las latas se introducen túnidos de todos los mares del
mundo, por lo que, para cumplir la reglamentación, tendrían que
comercializar lotes muy individualizados, según la procedencia del
producto, que generaban un coste añadido inasumible para la industria y
sin aportar nada relevante al consumidor.
Pero lo que para la eurodiputada popular es un avance se convierte en un
hándicap a ojos de los nacionalistas. Ana Miranda, del BNG, criticó que
se escatime ese dato al consumidor, impidiendo que conozca si el
producto que hay en la lata procede de Galicia, de China, Vietnam o
Chile. Al entender de Miranda, esa supresión del origen da pie a que
conservas de terceros países se aprovechen del prestigio de los
productos gallegos. Y, en el caso concreto del mejillón, la exoneración
de la procedencia impide hacer valer la denominación de origen que tiene
el de Galicia, cuando, por otra parte, el reglamento de la OCM refuerza
como garantía de calidad.
¿Desembarco o captura?
Otra brecha abierta entre populares y nacionalistas y socialistas afecta
a la fecha del producto que se comercializa fresco. Prosperó una
enmienda de Carmen Fraga para que la etiqueta del pescado especifique
con carácter obligatorio la fecha de desembarque, en lugar de la de
captura, dato que adquiere un carácter voluntario. Para Ana Miranda y
para el socialista Antolín Sánchez Presedo eso perjudica a la pesca
costera artesanal: «Se trata de un obstáculo para que la pesca de
pequeña escala pueda poner en valor sus productos», dijo el eurodiputado
del PSOE.
Información al consumidor final
Más polémico es un tercer aspecto: el dato de si el pescado ha sido
descongelado. El texto aprobado postula que no haya que especificarlo en
el caso de que el producto sea transformado y sí cuando se ponga a la
venta en el comercio al por menor. Sin embargo, la compleja redacción de
la enmienda, también aportada por Carmen Fraga, despierta dudas sobre
la obligación de especificar o no en los lineales de las pescaderías si
el producto ha estado descongelado. Sucede que entre los reglamentos y
anexos que se citan en la enmienda permiten no especificar esa
información si se trata de alimentos «a los que la descongelación no
afecta negativamente en cuanto a su seguridad o calidad».
Para harina, no para beneficencia
La Eurocámara no aceptó la alegación de Fraga para que los descartes
puedan ser empleados con fines benéficos y deben ir exclusivamente para
harina de pescado. Para la eurodiputada gallega, «en los tiempos que
vivimos parece totalmente inmoral».
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