y éstos que tanto se quejan de lo "difícil" que es conseguir la nacionalidad de hispanistán, se han informado de los requisitos que pone Canadá o Australia para trabajar ahí.. y los que pone para la nacionalidad.. ? Porque me huelo que no..
es que vamos.. preguntar dónde acaba el Camino de Santiago.. es como preguntar de qué color era el caballo blanco.. muy difícil, si..
disfruten lo integrado..
La Audiencia Nacional niega la nacionalidad a un discapacitado psíquico de Ecuador.
Se quejan de que las preguntas de cultura general son "arbitrarias" y que es muy difícil pasar la prueba si se es analfabeto.
La decisión de la Audiencia Nacional de denegar la nacionalidad española
a un enfermo mental ecuatoriano con un 67% de discapacidad ha levantado
las críticas de las asociaciones de inmigrantes y de discapacitados y
ha dejado estupefactos a los abogados especialistas en extranjería.
Ninguno de los expertos consultados tiene constancia de un precedente
similar, pero asemejan este caso con uno que sí es frecuente: la
dificultad que tienen para acceder a la nacionalidad los extranjeros
analfabetos. En estos casos, como en el del ecuatoriano discapacitado,
la negativa se argumenta en los problemas del inmigrante para contestar a
las preguntas de cultura general que se le formularon en el Registro
Civil y que, según coinciden las asociaciones y los letrados, se rigen
por criterios “absolutamente arbitrarios”.
P. R. S., el inmigrante ecuatoriano al que le acaban de denegar la
nacionalidad, llegó a España desde Ecuador en 2006, unos meses antes de
cumplir 18 años. Hacía cuatro que los médicos le habían detectado un
trastorno psíquico que fue complicándose y que llevó a que la Junta de
Andalucía le reconociera en 2007 una discapacidad del 67%. Ahora tiene
25 años y acude cada día en Almería a un taller de la Fundación Andaluza
para la Integración Social del Enfermo Mental, cuyos responsables
aseguran que evoluciona “de forma satisfactoria” y, “pese a sus
dificultades”, se relaciona bien con su entorno. Sin embargo, la
Audiencia entiende que el hombre no consiguió acreditar “suficiente
grado” de integración en la sociedad española.
La sentencia ratifica la decisión del Ministerio de Justicia, que había
dado la vuelta a los argumentos del juez del Registro de Almería que
entrevistó al discapacitado y que, al igual que el fiscal, informó tras
un primer encuentro a favor de que se le concediera la nacionalidad.
Según los expertos, no es habitual que el ministerio corrija las
conclusiones del juez del Registro, que no emitió ningún informe tras
entrevistar por segunda vez al inmigrante. Pero en el acta de esa
conversación, el juez deja claro que el inmigrante “no entiende lo que
se le pregunta” y que no es posible desarrollar con normalidad el
encuentro “debido a su discapacidad”.
Dos de los cinco jueces que han estudiado el caso discrepan del fallo
Sin embargo, el ministerio, como tres de los cinco jueces de la
Audiencia que han estudiado el caso, entiende que el inmigrante no está
integrado porque no supo contestar a preguntas como desde cuándo reside
en España, de quién es la casa en la que vive con su madre, su abuela y
su tía, quién es Mariano Rajoy o cuál es la capital de Andalucía. “La
incapacidad para comunicarse por medios escritos en el idioma español y
el desconocimiento de datos elementales del país del que pretende ser
nacional y de su sociedad, con la cual el actor acredita escasos
vínculos, ponen de manifiesto un insuficiente grado de integración”,
concluye el tribunal.
El examen oficial, en estudio
La Asociación Catalana de Profesionales de la Extranjería y la
Asociación Profesional de Abogados de Extranjería de Madrid han
presentado una queja en el Ministerio de Justicia en la que detallan
trabas para obtener la nacionalidad. Entre ellas, las preguntas que
hacen muchos encargados del Registro Civil para evaluar la integración
social del inmigrante.
Las asociaciones han recogido un listado con más de 100 ejemplos de
entre los que sus clientes han podido recordar. “¿Dónde termina el
Camino de Santiago?”; “diga el nombre de dos deportistas españoles”; o
“¿quién fue Carrero Blanco?” son algunas de las preguntas habituales.
“En otros países existe un manual, que los aspirantes pueden adquirir y
estudiar, pero aquí son preguntas formuladas a criterio de cada juez
encargado del Registro Civil”, lamenta María Gallés, presidenta de la
asociación catalana. El ministerio ha planteado, dentro de la Ley de la
Reforma Integral de los Registros, regularizar un examen de cultura
general, pero la decisión, según fuentes de este departamento, no está
tomada. Estas fuentes admiten que la medida iría destinada a acabar con
la “discrecionalidad” actual.
En algunas páginas web destinadas a inmigrantes se venden manuales con
recopilaciones de preguntas frecuentes. Muchas de ellas le fueron
formuladas al discapacitado ecuatoriano al que la Audiencia Nacional ha
denegado la nacionalidad, pero el juez que le hizo la entrevista admitió
que el inmigrante no entendía lo que se le preguntaba. “Se le pregunta
cuál es la capital de Andalucía, se extraña y hace una mueca. Cuál es la
capital de España, se extraña y hace una mueca. Dónde está la Giralda,
se extraña y hace una mueca. (...) Qué es la mayoría de edad, se extraña
y hace una mueca”, recoge el acta del Registro Civil.
Los tres magistrados de la Audiencia que firman la sentencia son José
Félix Méndez Canseco, Eduardo Menéndez Rexach y Francisco Díaz Fraile.
No están de acuerdo con ellos los jueces José Luis Terrero Chacón e
Isabel García García-Blanco, que han emitido un voto discrepante porque
creen que los parámetros habituales para medir la integración deberían
“ajustarse y ponderarse” con la discapacidad que padece este inmigrante.
“No puede exigirse a un extranjero que solicite la nacionalidad
española un grado de integración superior al estándar medio de
integración de un ciudadano español que se encuentre en sus mismas
circunstancias”, sostienen estos magistrados, que creen que “ha
justificado suficiente grado de integración”.
Entienden, asimismo, que la integración del ecuatoriano está probada
porque, pese a su discapacidad, asiste a un taller en el que
precisamente se trabaja la integración de los enfermos mentales. Además,
advierten de que se debe tener en cuenta que su madre ya tiene la
nacionalidad y su familia está “plenamente integrada y arraigada” en
España.
Lo mismo piensan todos los abogados y expertos consultados. “Entiendo
que la concesión de la nacionalidad en absoluto sería una medida de
discriminación positiva, sino más bien la aplicación efectiva del
derecho a la igualdad reconocido en la Constitución”, afirma Alejandro
Peña, abogado de un despacho de Cádiz especializado en extranjería. “La
jurisprudencia del Constitucional ampara precisamente el derecho a
tratar desigualmente supuestos diferentes”, añade.
Las preguntas para medir la integración a las que no supo contestar el
ecuatoriano traen de cabeza desde hace años a las asociaciones de
inmigrantes y a los abogados especializados en estos casos. El
Reglamento del Registro Civil establece que el magistrado “oirá
personalmente al peticionario, especialmente para comprobar el grado de
adaptación a la cultura y estilo de vida españoles”. Y muchos jueces
optan por preguntar por cuestiones como quién es el presidente del
Gobierno o el comandante en jefe del Ejército español, dónde nació
Picasso, qué es la gaita o, incluso, cómo se hace la tortilla española.
Los analfabetos encuentran trabas por no saber escribir y leer
“Algunas preguntas provocarían risa si no fuera porque hacen sufrir a la
gente”, advierte el director de Almería Acoge, Juan Miralles. En su
asociación no se han topado con casos de discapacitados integrados a los
que se les niegue el DNI, pero sí con el de un paquistaní que, tras 17
años viviendo en España, no ha conseguido la nacionalidad porque no sabe
leer ni escribir. “Habla perfectamente español, pero se ha dedicado a
trabajar para sacar adelante a su familia y no se ha parado a aprender a
leer. Lo mismo que le pasó a mi madre, que, según este criterio, no
debería ser española si no fuera porque nació en España”, lamenta
Miralles.
Varios abogados coinciden en que a las personas analfabetas los jueces
del Registro y el Ministerio de Justicia les niegan a menudo la
nacionalidad, aunque la Audiencia suele estudiar las circunstancias
particulares del inmigrante y, con frecuencia, dictamina a su favor. El
Supremo ya ha fijado jurisprudencia que advierte de que el analfabetismo
no es razón suficiente para denegar la nacionalidad cuando el
inmigrante puede comunicarse en castellano. “Los criterios son
absolutamente arbitrarios”, señala el abogado Pau Masó, cuyo despacho
PDF Advocats, en Girona, representa a decenas de extranjeros a los que
no se les permite ser españoles por no haber respondido bien al
cuestionario. “Las preguntas sobre cultura general
están lejos de ser una herramienta eficaz de la demostración de la
integración. Saber qué río pasa por una localidad o cuál es el baile
típico de Aragón no es garantía de integración, es simplemente garantía
de cultura”, advierte Masó.
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