qué raro.. una noticia de presuntos sobornos y tráfico de influencias en la idílica hispanistán.. imputando al ex alcalde, a la alcaldesa, otros 12 cargos políticos (de esos que llaman "alto cargo" o "de confianza") y empresarios.. si no fuera porque "la crisis vino de fuera" resultaría difícil de creer..
disfruten lo votado..
La justicia sacude los cimientos de Sanxenxo
Los
gobiernos de Telmo Martín y Catalina González están en el punto de mira
de una amplia investigación que sugiere sobornos y tráfico de
influencias
La tantas veces nombrada Marbella de las Rías Baixas tiene un nuevo paralelismo con la ciudad de la Costa del Sol. Su feroz urbanismo aplicado durante los años del ´boom´ inmobiliario está ahora bajo la lupa de la justicia. Por ahora son 13 los imputados en una investigación que apunta a graves irregularidades, con sobornos y tráfico de influencias de por medio. Hechos que no tienen un único responsable y que afectan a decisiones adoptadas tanto con Catalina González como alcaldesa como en la etapa de su antecesor, Telmo Martín.
La oposición polemiza sobre la ausencia de éste, como máxima autoridad
local durante parte de los hechos, en la lista que ha confeccionado el
juez Juan Manuel Hermo. Todavía faltan testigos y empresarios por
declarar.
Un edificio sin acceso, chalés pegados al cementerio, la promoción de
viviendas autorizada a la familia de la exasesora urbanística y obras
sin licencia en la vivienda del aparejador municipal. Son los
controvertidos expedientes a partir de los que la Justicia investiga una
supuesta corrupción urbanística en Sanxenxo. Entre los imputados está
el nombre de la alcaldesa, Catalina González, pero también otros 12 de
cargos políticos, técnicos y empresarios. Además, la Xunta sigue muy de cerca el proceso al estar la secretaria xeral de Urbanismo, Encarnación Rivas,
implicada por sus decisiones al frente de la gerencia urbanística
local cuando Telmo Martín era alcalde. El exmandatario local, ahora
diputado, no figura en la lista pese a que parte de los hechos
ocurrieron en su mandato.
Los interrogantes son numerosos. El principal es qué esconden estas
actuaciones presuntamente irregulares para que entre los delitos que
indagan el juez y la Fiscalía se hable de soborno, tráfico de
influencias y prevaricación. Algo que va más allá de simples despistes o
fallos técnicos. La investigación de Juan Manuel Hermo llega después
de cientos de miles de euros gastados en gabinetes jurídicos con los que el Concello hizo frente a demandas urbanísticas. Casos que ya hacían ver que algo estaba fallando en la aplicación del expansivo PXOM de 2003.
Irregularidades de distinto tipo. Los expedientes que fueron solicitados por el Juzgado de Cambados
se refieren a actuaciones muy cuestionadas políticamente pero que
desde los gobiernos municipales decidieron llevar a cabo. La
explicación de los responsables aludía a los criterios técnicos que
imperaban para autorizar o rechazar. Las obras sin licencia en la casa
del aparejador municipal se remiten a hace 10 años, pero se investiga
también el proceso mediante el que se legalizaron. El edificio de la
calle Progreso ha sido objeto de sentencias que obliga a su derribo. El
Ayuntamiento, en cualquier caso, le dio el visto bueno a un edificio
que carece de entrada propia. Se adosó a una construcción legal. Los
vecinos de la zona denunciaron el impacto visual y la falta de accesos.
Ganaron y el derribo se espera ahora para 2014. Este caso implica
tanto a la actual secretaria xeral de Urbanismo de la Xunta, que
autorizó el proyecto con Telmo Martín, como a la alcaldesa en los giros
que se han ido produciendo a continuación. A la edil también le
afectan dos expedientes restantes. Paralizó la obra que el propio
Concello había permitido en Dorrón. Consideró que unos chalés estaban
muy cerca del cementerio. Justificó el cambio de rumbo con un informe
sanitario. Pero también está imputada por una promoción que incumplía
la normativa de accesos y a los que se les dio luz verde en Bascuas.
Los promovió el padre de Soledad Leiro, exasesora urbanística imputada.
Desde Telmo a Catalina. Los hechos salpican de manera evidente al
gobierno actual como a la etapa en la que el ahora diputado Telmo
Martín era alcalde. La intervención de la Justicia era esperada por
muchos; vecinos y oposición han puesto en entredicho las decisiones que
desde los diferentes gobiernos locales del Partido Popular se
han tomado en materia urbanística. Que en la lista de imputados no
figure el exalcalde choca en la oposición, aunque apuntan que su
condición de aforado impediría ser imputado si no es por el Tribunal
Supremo. La investigación arrancó en febrero de 2012, una vez que la
Justicia encontró suficientes indicios a partir de denuncias
particulares.
Revanchismo político. Catalina González, en una estudiada rueda de
prensa dos días después de que se conociese su imputación, achacó a
revanchas políticas el motivo de esas denuncias. "Sé quién está
detrás", afirmó. Se refiere a las luchas internas del PP local que
terminaron con la escisión de algunos miembros que ahora militan en
Sanxenxo Agrupación Liberal (SAL). La edil nombró a Francisco
Villaverde, con quien compartió la condición de concejal con Telmo
Martín como regidor. También ambos fueron tenientes de alcaldes o, lo
que es lo mismo, integrantes de una junta de gobierno local que tenía
parte de las competencias urbanísticas. De compañeros pasaron a
adversarios. Pero la rivalidad política iría más allá y afectaría a
divergencias aún presentes en el PP. Desde la oposición, de hecho,
recuerdan que uno de esos cuatro expedientes fue denunciado a nombre de
un cercano familiar de la concejala popular Paz Lago. "Las relaciones
no son demasiado buenas entre las dos", apuntan desde los grupos de la
oposición. Al margen de esa teoría sobre los motivos de ´venganza´ y
conspiración política que la edil ve en las denuncias, la Justicia ve
indicios consistentes en reiteradas ilegalidades urbanísticas. Si no se
hubiesen encontrado, la causa sería archivada.
Sorprendente silencio. Algunos de los imputados se negaron a declarar,
algo que en círculos municipales incrementa las sospechas. Quienes se
han acogido a ese derecho han tenido o tienen responsabilidades
urbanísticas con Catalina González. Uno de los expedientes más
cuestionados es el de las viviendas de Bascuas promovidas por la
familia de Soledad Leiro. Ella fue una de las que rehusó dar
explicaciones al magistrado. Misma actitud que tuvo quien fue su jefe
como gerente de Urbanismo entre 2006 y 2009, Rafael Vázquez Abal.
Los dos, la alcaldesa y la también exasesora municipal Ana Belén Louro
comparten las imputaciones por prevaricación, tráfico de influencias y
soborno. Tampoco declaró el aparejador, Pablo Guío del Amo (imputado por prevaricación y cohecho).
Las pesquisas siguen en marcha para destapar el que podría ser el mayor escándalo de la política municipal. El
juez llamará en las próximas semanas no solo a empresarios que están
imputados, sino también a testigos que puedan arrojar luz a la
investigación.
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