una Compañía que lleva años haciendo uso de la "contabilidad creativa" (permitida por el Gobierno) para no admitir lo que es obvio: se acabó la burbuja inmobiliaria.. los pisos no valen ni la mitad, y el suelo ha bajado más del 90%,
pero mientras eso no se traslade al mercado (mientras se sigan sosteniendo empresas que no tienen futuro, y no salvan sus activos a precio de mercado) es imposible la más mínima recuperación,
además, parece que otra vez tocará pagar con "dinero público" la gestión desastrosa de una empresa privada.. evidentemente nadie es responsable.. porque "la crisis vino de fuera", claro..
disfruten lo votado..
Reyal presenta un convenio preliminar que aboca al grupo a la liquidación
Tras presentar el segundo mayor concurso de acreedores de una empresa
española, Reyal Urbis pretende seguir operando quedándose con los
mejores activos de la compañía y dejar a los acreedores con suelos
devaluados y quitas sobre la deuda que iría pagando en varios años.
La inmobiliaria presidida por Rafael Santamaría, que debe 463 millones a
Hacienda, ha presentado una propuesta preliminar de convenio en la que
propone quedarse con activos valorados en total en casi 200 millones.
Los principales acreedores del grupo, además de Hacienda, la Sareb (con
732 millones de deuda), rechazarán estas pretensiones, aseguran fuentes
conocedoras de las negociaciones. Si la empresa presidida por Rafael
Santamaría, con una deuda total de 4.188 millones, mantiene esa
propuesta “no tendrá más salida que la liquidación”, advierten.
Reyal Urbis solicitó su entrada en concurso de acreedores el pasado 19
de febrero, el segundo mayor concurso de una compañía española, tras el
de Martinsa Fadesa (que alcanzó los 7.000 millones de euros de deuda).
En su propuesta preliminar de convenio la inmobiliaria propone a la
banca acreedora cancelar las garantías hipotecarias sobre activos
relevantes. A los acreedores con créditos privilegiados garantizados con
hipoteca bilateral, como Sareb, Reyal entregará daciones en pago para
cancelar los créditos. A la Agencia Tributaria, Reyal contempla
adjudicar en dación en pago activos que garanticen su endeudamiento, y
que Hacienda renuncie al cobro de su crédito calificado como
subordinado.
Entre los activos inmobiliarios que Reyal pretende mantener, valorados
en más de 97 millones, se encuentran los hoteles Atocha y La Plata,
edificios en Madrid como el de O’Donell 56 o Ayala 3, y suelos en Algete
y Altea.
La compañía controlada por Santamaría quiere seguir manteniendo además
participaciones en sociedades como la que gestiona Castellana 200; en
Reyal Hoteles; o en Urbis USA, entre otras. Estas participaciones están
valoradas en cerca de 100 millones.
Informe de KPMG
Las dudas que plantean las pretensiones “fantasiosas” de Reyal Urbis, se
suman a las malas perspectivas de negocio que presupone KPMG en un
informe elaborado sobre el grupo, encargado por parte de los acreedores
de la inmobiliaria.
En ese planteamiento de negocio realizado por la consultora, informan
las fuentes consultadas, se considera que la inmobiliaria a penas
logrará ingresos de aquí a 2020.
“Ha pasado casi un año desde el concurso y prácticamente no ha habido
avance alguno en las negociaciones, la compañía no genera prácticamente
caja y los pasivos del grupo superan en mucho el valor de los activos”,
comentan.
Según concluye el informe concursal de la inmobiliaria elaborado por la
consultora BDO –designado por la Comisión Nacional del Mercado de
Valores– y la Agencia Tributaria, Reyal Urbis presenta un agujero
patrimonial de 1.699,36 millones de euros, dado que cuenta con activos
por valor de 2.419,56 millones de euros para hacer frente a una deuda de
4.118,55 millones.
La compañía ralentiza el concurso
Reyal Urbis ha presentado un incidente concursal sobre la deuda de Sareb
cuya resolución conlleva que el proceso en el que se encuentra la
inmobiliaria se dilate “unos meses”, explican fuentes que participan en
las conversaciones con la empresa para alcanzar convenio.
La compañía, a la que la administración concursal le instó a alcanzar un
acuerdo con sus acreedores el próximo mes de enero, ha informado al
juez del concurso que “no está justificado convenientemente el traspaso
de activos a Sareb”, por lo que trata de impugnar la cesión de créditos
al organismo presidido por Belén Romana, que cuenta con un 45% de
participación pública.
Los 732 millones de euros que Reyal
debe a Sareb obedecen a las cesiones de créditos efectuadas por
entidades de crédito al organismo, 460 millones de deuda traspasados por
Bankia y otros 190 millones por NCG.
Sareb declinó ayer
ampliar la información a este diario. Tampoco fue posible contactar, a
última hora de la tarde de ayer, con la empresa.
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