20140102

Historias de España: Precarious... ¿Japan?


Historias de España: Precarious... ¿Japan?

Poco a poco se está convirtiendo en mi blog de referencia. Hace pocas incursiones en economía, pero cuando las hace, demuestra una lucidez y clarividencia apabullantes. Pocas veces uno encuentra, en apenas un par de párrafos, tal cantidad de galletas intelectuales con las que explicar no la situación macroeconómica de España, sino la de verdad, la de la calle.. Aburre hablar de política y economía en tertulias porque los españoles oyen campanas y no saben de donde vienen. Esta coda con la que cierra el artículo es, simplemente, fuegos artificiales que ríete tú del 1812 de Tchaikovsky.

Lean y memoricen; lo van a necesitar cada vez que bajen al bar:


"[...] España también se está enfrentando al final de un modelo, que ya no va a volver. Y no, no es la burbuja inmobiliaria. El estallido de nuestra burbuja inmobiliaria es nuestro Fukushima particular: un hecho que profundiza lo que nos pasa, pero no lo crea, porque el colapso ya estaba ahí. Lo que lleva colapsando en España más o menos desde hace un cuarto de siglo es el modelo ecosocial de nuestra dictadura. Porque, en una intentona que, la verdad, tiene toda la lógica, cuando llegó la democracia lo que intentamos los españoles fue quedarnos con lo que nos gustaba de la herencia de Franco, cambiando lo demás. Hasta que ha llegado una crisis que, además, nos ha pillado dentro del club del euro, lo cual nos ha impedido resolverla devaluando, hemos vivido en un sistema laboral en el que las bajadas de sueldo, a pesar de ser legales (nunca ha habido nada en el Estatuto de los Trabajadores que impidiese negociar salarios a la baja nominal), nunca se producían.
[...]
De Franco nos quedamos con un mercado laboral tan rígido que después de cuatro décadas de bombardeo de protones flexibilizadores sigue siendo uno de los más gruesos de Europa; nos quedamos el concepto de la representación orgánica (cuotas partidarias para todo, sea ese todo el gobierno de los jueces, de la energía, de los medios de comunicación públicos; y sindicatos que son representativos per se, no por mor de su militancia); nos quedamos con el concepto de una economía estatalizada (salud pública, pensiones públicas, transporte público, marco eléctrico público... que todo aquello que hayamos podido soltar -telecomunicaciones, sector aéreo, etc.- lo ha sido por imperativo bruselense). Hemos conservado estas estructuras, provocando una resistencia al cambio tan relapsa que, finalmente, hemos generado un entorno de doble penalización: penalización por la ineficiencia per se del sistema, y penalización porque las reformas a medias no hacen sino generar costes sin beneficios. Dicho de otra forma, nos obstinamos en seguir con gripe y, por eso, pudiendo tomar paracetamol, apenas aceptamos tomar aceite de ricino y, como corolario, ya no estamos ni con gripe ni sin gripe, sino con gripe, y encima vomitando.

La sociedad española, de hecho, está tan angustiada ante el hecho de que el esquema de funcionamiento que desea se esté yendo por el desagüe que ha hecho lo que toda sociedad amenazada hace siempre para poder sentirse mejor: buscar un enemigo. Ese enemigo,[...] ha sido el llamado neoliberalismo. Estamos donde estamos, dice la tesis, porque la economía es rabiosamente capitalista. ¿Rabiosamente capitalistas las cajas de ahorros, entidades de crédito gobernadas por los mismos que en el otoño del 2008 iban a «reinventar el capitalismo»? ¿Rabiosamente capitalista el mercado laboral, intervenido por la regulación en forma de decenas y decenas de formas de contratación? ¿Rabiosamente capitalista el sistema eléctrico español, en el que el juego de la oferta y la demanda pesa la mitad que las decisiones administrativas? ¿Rabiosamente capitalista la burbuja inmobiliaria, cuya base de existencia es una decisión pública llamada ordenación del territorio, y que para su producción establece como conditio sine qua non la colaboración de una persona llamada alcalde? ¿Rabiosamente capitalista un país donde los burócratas deciden cuándo abren los comercios, cuándo hacen rebajas? No es casualidad que en España, cada vez que nos acerquemos a algo que ha fallado en nuestra economía, nos encontremos con un subsistema que tiene de liberal, de desregulado, lo que Melendi de activista de la Ley Seca."


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