un artículo sobre "la burbuja inmobiliaria",
hay que recordar que miles y miles de expertos, asesores, políticos.. la negaron hasta que explotó.. los mismos "expertos" que ahora siguen viendo "la crisis" (hay que recordar que la crisis va por barrios) por la TV..
y luego también vinieron los "afectados por la hipoteca"..
será que no se advirtió.. disfruten lo invertido..
"La Burbuja Inmobiliaria" - Joaquín Estefanía, 11 JUL 1999
Entre las reformas estructurales pendientes, la más urgente parece la
del suelo. Los datos indican que el precio de las viviendas está
disparado -hay discusiones sobre cuál es el porcentaje de subida- y
puede producirse un calentamiento de este sector que, según la
Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), mataría "la
gallina de los huevos de oro". Las últimas medidas legislativas sobre el
suelo fueron tomadas con el pretexto de su liberalización. Si después
de aplicadas el precio de las viviendas sube tanto, sólo cabe una
alternativa: o no toda liberalización supone automáticamente una caída
de los precios, como venden los hechiceros, o no hubo una auténtica
liberalización del suelo (máxime después de la sentencia del
Constitucional que otorgó la mayor parte de las competencias a las
autonomías y ayuntamientos), sino sólo una enunciación de la misma,
método al que tan aficionada es esta Administración (basta con que se
mencione o se califique una reforma para que ésta se haya producido ya y
pase al otro lado del balance). Más del 40% del precio de una vivienda,
como promedio, corresponde al coste del suelo, porcentaje muy alto.
Si a la coyuntura de la vivienda (incremento de la demanda y de los
precios) -que permite comenzar a hablar de burbuja inmobiliaria- se le
unen algunas de las informaciones que proporciona la última Encuesta de
Presupuestos Familiares, el cóctel social resultante es explosivo.
España es uno de los países en los que más miembros de una misma familia
viven en el hogar, lo que significa que hay multitud de jóvenes que
siguen sin poder acceder a una vivienda en propiedad por los
prohibitivos precios que tienen. Asimismo, tres de cada diez familias
tienen dificultades para llegar a final de mes con los salarios que
ingresan; es decir, no disponen de capacidad de ahorro ni de
endeudamiento, pese a la drástica reducción de los tipos de interés y a
la generosidad de que han hecho gala las instituciones financieras a la
hora de conceder créditos hipotecarios de modo masivo en los últimos
tiempos.
En la discusión sobre el precio de la vivienda, los promotores y las
administraciones públicas se echan mutuamente las culpas. Los primeros
entienden que el suelo es cada vez más caro a causa de las regulaciones
existentes en las comunidades autónomas y ayuntamientos; para abaratarlo
sugieren una medida tan sospechosa como acabar con el actual proceso de
subasta pública para la adjudicación de los terrenos. El presidente de
la APCE, José Antonio Durán, señaló la pasada semana que el precio de la
vivienda ha subido a un ritmo del 10% durante el primer semestre del
año, y pronosticó que subirá otro tanto en lo que resta de ejercicio.
"Hace un año pronosticamos que el aumento del precio de los pisos en
1999 estaría entre el 20% y el 25%, y, desgraciadamente, no nos hemos
equivocado".
El Ministerio de Fomento mantiene que para paliar la carestía de la
vivienda hay que actuar también sobre el 60% restante que no corresponde
al suelo: los márgenes y el coste de los materiales de edificación.
Algunos de sus responsables acusan a los promotores constructores de
contribuir al boom inmobiliario al exagerar artificialmente las subidas,
para que los ciudadanos compren hoy sabiendo que si lo hacen mañana su
vivienda será mucho más cara. Este efecto anuncio multiplica la demanda y
estimula la especulación.
Coincidiendo en parte con este pronóstico, el servicio de estudios de
Argentaria considera que el aumento del precio de la vivienda podría
experimentar una desaceleración a partir del próximo año. Su
responsable, Fernando Gutiérrez, entiende que continuará el incremento
de la demanda debido a la mejora del mercado laboral, a las condiciones
de los créditos y al aumento de la renta disponible, pero al mismo
tiempo habrá una disminución demográfica que paliará las necesidades.
¿Estarán dispuestas las formaciones políticas mayoritarias a abordar con
urgencia una nueva reforma del suelo para aumentar su cantidad teniendo
en cuenta todas las cauciones urbanísticas necesarias?
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