ahora, por lo visto, se le pone nombres rimbombantes y anglicismos a lo que vendría a ser eso etéreo del "sentido común": con nula estabilidad laboral, con sueldos de miseria (el que lo tiene) y con un coste de la vida creciente.. se acabó despilfarrar..
Ahorra con el downsizing y el minimalismo
Downsizing es una palabra de moda en estos tiempos de crisis. Reducimos
el tamaño de algo y lo hacemos más barato. Casas más pequeñas, coches
más pequeños.. Todo se puede reducir para ser más económico y adecuado a
nuestras necesidades.
Es algo habitual con los coches, que reducen su cilindrada (incluso
número de cilindros) para mediante mecánicas más afinadas y con
turbocompresor ofrecer la misma o más potencia. ¿Cómo podemos reducir la
cilindrada y aumentar las potencia de nuestras finanzas?
El punto de partida
¿Cuántas cosas tenemos en casa que no utilizamos? Uno de los defectos de
la sociedad de consumo es que acabamos acumulando gran cantidad de
cosas que se quedan sin utilizar ocupando espacio en casa. Es algo
normal, ya que encontramos ofertas, compramos más de la cuenta a veces
(por ejemplo comprando algo que ya tenemos), nos hacen regalos que no
utilizamos, etc.
Todas estas cosas no las acabamos tirando o usando, son cosas que nos
sobran o que dejan de utilizarse desde hace tiempo y están ahí ocupando
sitio. Además muchas veces nos daremos cuenta de que utilizamos el
espacio disponible hasta ocuparlo completamente. Como no nos queremos
deshacer de lo que nos sobra, muchas veces acabamos mudándonos a una
casa mayor, inundado la segunda vivienda o alquilando o comprando un
trastero, con un dinero que podría dedicarse a algo más útil en nuestra
vida.
Si queremos hacer downsizing de nuestras posesiones, aquí tenemos el
punto de partida. Hasta dónde queremos llegar (hay casos extremos como
personas que optan por limitarse a tan sólo a 300 o incluso 100 objetos) es cosa nuestra.
Una vida minimalista
Si decidimos optar por abrazar el minimalismo, existen dos puntos en los
que actuar. El primero es deshacernos de lo que no necesitamos. Podemos
optar por poner una caja en cada habitación e ir guardando en ella lo
que lleva tiempo sin utilizarse. Si nos da miedo que podamos necesitar
algo, podemos conservar dicha caja durante un periodo de tiempo y
después deshacernos de lo que hay en la misma.
Existen varias estrategias de deshacerse de cada tipo de objeto. Por
ejemplo de la ropa. Si tenemos espacio una forma es mover toda nuestra
ropa a otra habitación dejando un armario vacío en la nuestra. Lo que
haremos es ir a dicha habitación cada vez que necesitemos algo y lo
llevaremos a la nuestra, dicha ropa se quedará allí. Muy probablemente
veremos que lo que de verdad necesitamos no es todo lo que había en
nuestro armario. Después de un año (para que hayan pasado todas las
estaciones), podemos deshacernos de la ropa que no hemos utilizado.
Para deshacernos de lo que no utilizamos, podemos intentar venderlo (en
tiendas de segunda mano, por internet) o regalarlo. Es muy probable que
haya ONGs u organizaciones religiosas que estén dispuestas a coger lo
que nos sobra. También lo podemos anunciar en webs como No lo tiro. Por último aquello que nadie quiera, puede ser reciclado en un punto limpio.
Lo otro que debemos de hacer es dejar de comprar cosas nuevas que
sustituyan a las que se van, o el esfuerzo no habrá servido de nada. Una
opción que tenemos es hacer un inventario y comprobar que no poseemos
ya eso que estamos pensando en comprar.
Listos para downsizing
Recientemente, estuve hablando con una pareja cuyo sueño era que cuando
sus hijos se emanciparan vender su apartamento a las afueras y mudarse
al centro a un apartamento más pequeño, en el que recibir a sus amigos a
la hora del café. Muy probablemente requerirán un trabajo de downsizing
de sus posesiones, pero es posible que les haga más felices el cambio.
Si optamos por el minimalismo, llegará un momento en el que tengamos la
posibilidad de hacer downsizing. Si tenemos dos coches y pasamos a uno,
necesitaremos menos dinero para mantenerlo, pero también una plaza de
garaje menos. Si era de alquiler nos ahorraremos el alquiler, pero si
era nuestra, la podemos alquilar. Habremos transformado algo que era un
gasto en una inversión que genera dinero, aquí se nota el turbo en
nuestras finanzas.
Pero la gran diferencia se nota en la casa. En el caso de la pareja
mencionada, es muy posible que su apartamento en el centro les cueste
más, pero también es posible que acaben liberando activos de la
transacción. Estos se pueden invertir y generar dinero para la
jubilación. También una casa pequeña necesita menos dinero, cuesta menos
energía calentarla en invierno y refrescarla en verano, los impuestos
son menores, existen menos instalaciones (eléctrica, cuartos de baño,
fontanería) que mantener y cambiar.
Al igual que es posible que optemos por un motor con turbo en nuestro
coche para reducir su tamaño y aumentar el consumo, podemos poner un
turbo en nuestras finanzas que las mejore si adoptamos el minimalismo
como forma de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario