20140406

Ahorra con el downsizing y el minimalismo

ahora, por lo visto, se le pone nombres rimbombantes y anglicismos a lo que vendría a ser eso etéreo del "sentido común": con nula estabilidad laboral, con sueldos de miseria (el que lo tiene) y con un coste de la vida creciente.. se acabó despilfarrar..




Ahorra con el downsizing y el minimalismo

Downsizing es una palabra de moda en estos tiempos de crisis. Reducimos el tamaño de algo y lo hacemos más barato. Casas más pequeñas, coches más pequeños.. Todo se puede reducir para ser más económico y adecuado a nuestras necesidades.

Es algo habitual con los coches, que reducen su cilindrada (incluso número de cilindros) para mediante mecánicas más afinadas y con turbocompresor ofrecer la misma o más potencia. ¿Cómo podemos reducir la cilindrada y aumentar las potencia de nuestras finanzas?

El punto de partida

¿Cuántas cosas tenemos en casa que no utilizamos? Uno de los defectos de la sociedad de consumo es que acabamos acumulando gran cantidad de cosas que se quedan sin utilizar ocupando espacio en casa. Es algo normal, ya que encontramos ofertas, compramos más de la cuenta a veces (por ejemplo comprando algo que ya tenemos), nos hacen regalos que no utilizamos, etc.

Todas estas cosas no las acabamos tirando o usando, son cosas que nos sobran o que dejan de utilizarse desde hace tiempo y están ahí ocupando sitio. Además muchas veces nos daremos cuenta de que utilizamos el espacio disponible hasta ocuparlo completamente. Como no nos queremos deshacer de lo que nos sobra, muchas veces acabamos mudándonos a una casa mayor, inundado la segunda vivienda o alquilando o comprando un trastero, con un dinero que podría dedicarse a algo más útil en nuestra vida.

Si queremos hacer downsizing de nuestras posesiones, aquí tenemos el punto de partida. Hasta dónde queremos llegar (hay casos extremos como personas que optan por limitarse a tan sólo a 300 o incluso 100 objetos) es cosa nuestra.

Una vida minimalista

Si decidimos optar por abrazar el minimalismo, existen dos puntos en los que actuar. El primero es deshacernos de lo que no necesitamos. Podemos optar por poner una caja en cada habitación e ir guardando en ella lo que lleva tiempo sin utilizarse. Si nos da miedo que podamos necesitar algo, podemos conservar dicha caja durante un periodo de tiempo y después deshacernos de lo que hay en la misma.

Existen varias estrategias de deshacerse de cada tipo de objeto. Por ejemplo de la ropa. Si tenemos espacio una forma es mover toda nuestra ropa a otra habitación dejando un armario vacío en la nuestra. Lo que haremos es ir a dicha habitación cada vez que necesitemos algo y lo llevaremos a la nuestra, dicha ropa se quedará allí. Muy probablemente veremos que lo que de verdad necesitamos no es todo lo que había en nuestro armario. Después de un año (para que hayan pasado todas las estaciones), podemos deshacernos de la ropa que no hemos utilizado.

Para deshacernos de lo que no utilizamos, podemos intentar venderlo (en tiendas de segunda mano, por internet) o regalarlo. Es muy probable que haya ONGs u organizaciones religiosas que estén dispuestas a coger lo que nos sobra. También lo podemos anunciar en webs como No lo tiro. Por último aquello que nadie quiera, puede ser reciclado en un punto limpio.

Lo otro que debemos de hacer es dejar de comprar cosas nuevas que sustituyan a las que se van, o el esfuerzo no habrá servido de nada. Una opción que tenemos es hacer un inventario y comprobar que no poseemos ya eso que estamos pensando en comprar.

Listos para downsizing

Recientemente, estuve hablando con una pareja cuyo sueño era que cuando sus hijos se emanciparan vender su apartamento a las afueras y mudarse al centro a un apartamento más pequeño, en el que recibir a sus amigos a la hora del café. Muy probablemente requerirán un trabajo de downsizing de sus posesiones, pero es posible que les haga más felices el cambio.

Si optamos por el minimalismo, llegará un momento en el que tengamos la posibilidad de hacer downsizing. Si tenemos dos coches y pasamos a uno, necesitaremos menos dinero para mantenerlo, pero también una plaza de garaje menos. Si era de alquiler nos ahorraremos el alquiler, pero si era nuestra, la podemos alquilar. Habremos transformado algo que era un gasto en una inversión que genera dinero, aquí se nota el turbo en nuestras finanzas.

Pero la gran diferencia se nota en la casa. En el caso de la pareja mencionada, es muy posible que su apartamento en el centro les cueste más, pero también es posible que acaben liberando activos de la transacción. Estos se pueden invertir y generar dinero para la jubilación. También una casa pequeña necesita menos dinero, cuesta menos energía calentarla en invierno y refrescarla en verano, los impuestos son menores, existen menos instalaciones (eléctrica, cuartos de baño, fontanería) que mantener y cambiar.

Al igual que es posible que optemos por un motor con turbo en nuestro coche para reducir su tamaño y aumentar el consumo, podemos poner un turbo en nuestras finanzas que las mejore si adoptamos el minimalismo como forma de vida.

No hay comentarios: