20140401

Marihuana para pagar las letras

Mientras en otros países se está legalizando o despenalizando, en hispanistán suben las multas por posesión, cuando está demostrado científicamente que es menos perjudicial que otras como el alcohol o el tabaco..

pero claro, el tema mueve mucho dinero, y la legalización perjudicaría a muchos grandes y a toda una estructura.. el tema también es "sobre-cogedor",

disfruten lo votado..


Marihuana para pagar las letras

"Mi padre está enfermo y no puede trabajar, mi madre y mi hermana también están en el paro. La marihuana nos lleva pagando la hipoteca desde hace año y medio", explica Juan Antonio. Aumenta el número de personas que recurren al cultivo y venta de maría ante la falta de trabajo para obtener ingresos. La Policía Nacional constata el incremento y el surgimiento de estructuras organizadas. La planta, ilegal en España, está viviendo un proceso de regularización y normalización en otras partes del mundo

Pedro (nombre ficticio) es sevillano, tiene 27 años y es fumador ocasional de marihuana. Hace ocho años que comenzó a cultivarla, en la azotea de la casa de sus padres, en Sevilla capital. “Empecé con unas cuatro plantas y en páginas de internet aprendí lo básico para que no se echaran a perder”, detalla. En 2012 se quedó en paro y con la letra del coche colgando. Fue entonces cuando aprovechó su experiencia en el cultivo de esta planta, la droga ilegal más consumida en España, para obtener ingresos. Este año, a medias con un amigo, ha sacado una cosecha de 3,5 kilos, lo que le ha reportado unos 8.000 euros, a dos euros el gramo, un precio bastante barato en comparación con los más de cinco euros que puede alcanzar. “He preferido vender a poca gente y en grandes cantidades. Más barata, menos ganancia, pero mejor quitármela de en medio lo antes posible”, cuenta.

Para obtener los 3,5 kilos de cogollos, la parte de la planta que se fuma y que coloca, necesitaba más espacio y profundidad de tierra que lo que le ofrecía la pequeña azotea de la vivienda familiar. “Planté en medio de un olivar 20 plantas, en un trozo de tierra que había sin cultivar. He tenido suerte y no nos han robado ninguna”, explica. Ni siquiera sabe quién es el dueño de la tierra. Lo más laborioso y que más coste le ha acarreado ha sido transportar garrafas de agua durante toda la época de cosecha, que suele comenzar en abril. Una vez con las plantas cargadas de cogollos, ya en octubre, tocaba el secado, proceso en el que la planta pierde volumen y peso. “Lo más peligroso es transportarla, porque puedes tener mala suerte y que te pillen”, comenta. Las ganancias de este año le han permitido terminar de pagar el coche.

Casos como el de Pedro, personas que deciden cultivar marihuana para venderla y obtener ingresos, en muchas ocasiones abocados por la falta de empleo, han ido en aumento en los últimos años. Así lo constatan desde la Unidad de Drogas y Crimen Organizado, UDYCO, de la Policía Nacional en Sevilla. “Sí, es cierto que se está extendiendo el cultivo. Al ser una droga considerada blanda, la gente arriesga porque penalmente es menos grave, en comparación con la cocaína o la heroína”, explica a Andalucesdiario.es el Inspector del grupo de la UDYCO para hachís y marihuana, que por cuestiones de seguridad prefiere que no se publique su nombre.

“Mi padre está enfermo y no puede trabajar, mi madre y mi hermana también están en el paro. La marihuana nos lleva pagando la hipoteca desde hace año y medio, después de haber conseguido sacar adelante la primera cosecha en condiciones”

Según el inspector de la UDYCO, son las zonas rurales las que concentran la mayor producción de marihuana, debido a la existencia de mayor terreno para el cultivo. Además de en parcelas o campos propios, el inspector certifica que también se producen plantaciones en terrenos en los que el agricultor ni siquiera sabe de su existencia, como es el caso de Pedro. “En plantaciones de maizales es donde se suelen dar este tipo de cultivos”, asegura. La forma de detectar estas plantaciones se hace mediante el uso de helicópteros que realizan rastreos aéreos. Para los cultivos de interior, desde la Policía aseguran que la principal forma para llegar hasta la plantación suele ser la colaboración ciudadana (denuncias particulares) y, en otros casos, indicios como el intenso y característico olor de la maría.

Juan Antonio (nombre también ficticio) se ha especializado en los dos últimos años en el cultivo de marihuana, en este caso de interior. Orgulloso de tener “la mejor marihuana de los alrededores”, abre la puerta de una de las habitaciones de su casa, ubicada en un pueblo de Andalucía, que también es la casa de su hermana y la de sus padres. Al entrar en la habitación penetra un fuerte olor a maría. También cuesta acostumbrarse a la potente luz anaranjada de los focos. “Esta marihuana es más buena, y se vende más cara”, comenta este productor, que para evitar que el olor pueda delatar el cultivo ha instalado en el sistema de ventilación unos filtros de carbono. “Mi padre está enfermo y no puede trabajar, mi madre y mi hermana también están en el paro. La marihuana nos lleva pagando la hipoteca desde hace año y medio, después de haber conseguido sacar adelante la primera cosecha en condiciones”, explica.

Este joven, de 25 años destaca que la producción de interior acarrea más gastos, “sobre todo por la factura de la luz, pero compensa, porque se vende más cara que la de exterior, tiene más calidad”. Otra ventaja sobre el cultivo en exterior es que se reduce el riesgo de que roben la planta. “La primera vez que planté fue en un huerto. Cuando llegó septiembre fui a regar las plantas y ya no estaban. Me las habían robado”, según relata mientras muestra los grandes cogollos de su nueva cosecha.

La otra gran ventaja para Juan Antonio es que es el único en su pueblo que produce marihuana durante todo el año. Eso le permite poder jugar con el precio. “Sobre octubre todo el mundo saca sus plantas de exterior, las seca, y la quieren vender lo antes posible. Es la época en la que está más barata. Pero a partir de marzo, y sobre todo en verano, ya nadie tiene”, añade. Es la ley de la oferta y la demanda en la economía de la marihuana.

MARIHUANA MODIFICADA GENÉTICAMENTE Y CON MÁS THC

El aumento de cultivos de marihuana también es certificado desde Energy Control, una organización que aboga por un consumo responsable de las drogas, en vez de su prohibición y la represión contra los consumidores. Sobre la marihuna y su cultivo Claudio Vidal, responsable de esta organización en Andalucía, remarca que “el autocultivo se viene observando desde hace años, sobre todo para poder proveerse sin tener que recurrir al mercado negro. Se ha visto una mayor producción de cannabis, algo que no es solo propio de Andalucía, ocurre en otras zonas y en otros países”.

Entre las ventajas de que el consumidor produzca su propia maría, desde Energy Control destacan que el autocultivo permite “producir la variedad que se desea, con mayor control de lo que se cultiva, y sin tener que comprar en el mercado negro, que ofrece menor calidad y mayor precio”. Pero también advierten de que en los últimos años desde su organización han detectado variedades modificadas genéticamente que dan efectos más fuertes. “Existe la idea de que mientras más THC (componente psicoactivo primario de la marihuana) lleve la planta es mejor. Los efectos son más potentes, pero a determinadas personas le puede ocurrir que le siente mal”.

Sobre el consumo recomendado, desde Energy Control aseguran que “es difícil establecer ese límite” aunque sí resaltan la importancia de que el consumo “no debe afectar a otras áreas de la vida” como pueda ser el trabajo.

ORGANIZACIONES PRODUCTORAS DE MARIHUANA

En 2009, desde la Guardia Civil aseguraban que detrás de la marihuana no existían mafias organizadas, como sí ocurre, por ejemplo, con el hachís, marihuana procesada y que se exporta a España de manera ilegal, principalmente desde el norte de África. “No se encuentran lo que se entiende como redes organizadas de narcotráfico. Plantaciones en las que haya más de 60 plantas es algo excepcional. Lo común es encontrar entre una y diez plantas”, afirmó entonces a Público un portavoz de la Guardia Civil.

Pero en mayo del pasado año la Policía Nacional desmanteló en la provincia de Málaga seis cultivos con 3.400 plantas de marihuana y detuvo a seis personas, de nacionalidad holandesa. Fue la primera incautación de estas características en España. La droga era transportada después a los Países Bajos, donde el consumo está legalizado en los denominados Coffee-shop.

El Inspector de la UDYCO sostiene que si los holandesas deciden producir en España es “porque es más barato” que en su país de origen. “Han comenzado a aparecer organizaciones en las que ya sí hay una estructura, con un jefe y subalternos que se encargan de vigilar las plantas y de cuidar la cosecha“. También hace una clara diferencia entre “lo que pueda ser la mafia rusa, por ejemplo, y este tipo de organizaciones”.

MARIHUANA, ENTRE LA LEGALIZACIÓN DE URUGUAY Y LOS 1.001 EUROS DE MULTA EN ESPAÑA

Uruguay sorprendía el pasado diciembre al mundo después de que el Parlamento aprobara una ley que legalizó la producción y venta de marihuana. El consumo ya estaba permitido. La nueva legislación contó con el apoyo personal del presidente, José Mujica. Este exguerrillero, que pasó diez años en la cárcel, se encargó de defender personalmente la propuesta, aprobada por mayoría simple en el Parlamento. Sacar de la clandestinidad esta droga ilegal y acabar con el narcotráfico fueron algunos de los argumentos esgrimidos por Mujica para la defensa de una ley que ha colocado a este pequeño país de América Latina en el centro de las miradas de todo el mundo. También en Colorado, Estados Unidos, se puede vender marihuana de forma legal desde el pasado uno de enero.

Esta apertura a la legalización y normalización de la marihuana contrasta con lo que se está viviendo en España. El anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana, conocida también como ley mordaza, aprobado por el Gobierno el pasado mes de noviembre, prevé como infracciones graves el consumo y tenencia de drogas en lugares públicos y el cultivo. Esto significa elevar las sanciones por los mismos hechos de los 301 euros actuales a los 1.001 euros recogidos en el anteproyecto.

A pesar de las sanciones la marihuana y sus derivados, como el hachís, son las drogas más consumida. Un 20% de jóvenes la consume de forma habitual, según datos del Ministerio de Interior. Desde organizaciones como Energy Control están a favor “de que se produzca un debate en relación a las políticas actuales, basado en la criminalización de los consumidores, que no han conseguido los objetivos que se marcan”, explica Claudio Vidal.

Sobre la eficacia o no de la actual política contra la droga en España el inspector de la UDYCO rehusó pronunciarse: “Son otras instituciones las que deben decidirlo, desde la Policía nos limitamos a cumplir la ley”, aseguró.

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