en un país decente no se tardarían 14 años en empezar un juicio.. y en un país decente se investigaría el rastro del dinero y no sólo saber con que cuenta de usuario se modificaron los datos pues, como relata el acusado, muchos usaban los ordenadores..
así funcionan las cosas en hispanistán..
disfruten lo votado..
El juicio por una estafa inmobiliaria revela el descontrol en el Catastro de Alicante
La Audiencia exculpa antes del juicio a tres de los funcionarios
imputados y deja a uno en el banquillo que asegura que alguien entró con
sus datos en el sistema para alterar los expedientes
Tras catorce años de instrucción judicial, la Audiencia de Alicante
exculpó ayer a tres de los funcionarios del Catastro imputados en una
estafa inmobiliaria en Xàbia y descartó que haya responsabilidad del
Estado. El juicio arrancó ayer con sólo dos imputados en el banquillo,
ya que los principales acusados ya han fallecido. La declaración de uno
de los imputados desveló graves errores en el funcionamiento de los
controles en el Catastro de Alicante, ya que en, según dijo, en los años
en que ocurrieron los hechos era habitual que empresas que trabajaban
para ellos o ayuntamientos usaran sus ordenadores.
Los hechos ayer juzgados se remontan al año 2000. La investigación
apunta a la existencia de una trama con contactos dentro del Catastro
alicantino que se dedicaba a ponerse a su nombre diversas fincas para
venderlas después a terceras personas y de espaldas a los verdaderos
propietarios. Una vez que lograban una certificación catastral con la
finca a su nombre, iban al notario para que les levantara acta. Mediante
este método, consiguieron ponerse a su nombre tres parcelas en la
urbanización Trencall de Xàbia que vendieron después a otra mercantil.
Según el escrito de acusación, en diciembre del año 2002 se volvió a
hacer otro intento con tres parcelas más en la urbanización Balcón de
Xàbia, pero esta vez se encontraron con que el notario conocía a los
verdaderos propietarios de las fincas.
De los cuatro funcionarios imputados, el juicio sólo se celebró para
uno, que es el único al que acusaba la Fiscalía y que, según los
ordenadores, intervino en la operación abortada por el notario. Los
otros tres estaban en el banquillo a instancias de la acusación
particular que acabó retirando los cargos contra ellos poco antes de la
vista. Desde la acusación se pedía que se declarara al Estado
responsable civil porque los hechos eran consecuencia de un mal
funcionamiento de la Administración. «No puede ser que alguien pueda
conseguir una certificación catastral sin acreditar nada», dijo ayer la
abogada que representaba a los compradores que llegaron a gastar 168.000
euros por el suelo. El abogado Cayetano Serna, que defendía a uno de
los funcionarios exculpados, calificó ayer de «despropósito» el mantener
a estos trabajadores imputados, que eran responsables del servicio, 14
años para retirar la acusación el día del juicio. Fuentes del caso
admitieron que la instrucción había sido deficiente, sin haber
investigado a fondo la relación entre funcionarios y presuntos
estafadores.
El único funcionario imputado aseguró ayer que era ajeno a los hechos y
que no conocía a ninguno de los otros acusados. Según manifestó, lo
único que recuerda de aquellos años era que hubo una investigación
porque desaparecieron expedientes. «Mis superiores me dijeron que
retrotrajera todo el expediente al momento anterior del cambio en el
titular de la parcela», dijo. Según explicó, «en el ordenador aparecía
que era yo que el había tomado la decisión, pero ni siquiera intervine.
Fue alguien con mi cuenta de usuario». En este sentido, aclaró que era
normal que personal de ayuntamiento y empresas colaboradoras del
Catastro trabajaran en los ordenadores de las dependencias, incluso una
de ellas era de Xàbia. «Como no había equipos suficientes, usaban
nuestras cuentas de usuario. No les dábamos la clave, pero tenían
abierta nuestra sesión. Podían hacer lo que quisieran», dijo. El fiscal
pide para él cinco años de prisión por delito continuado en falsedad de
documento público, mientras su abogado Aitor Esteban Gallastegui, la
libre absolución.
Para el otro acusado se piden siete meses de prisión por su supuesta
complicidad en la estafa, tras haber ido como testigo al notario a
declarar que las parcelas eran propiedad de uno de los acusados
fallecidos. Ayer aseguró que conocía a este acusado de toda la vida y
que en una ocasión le llevó a ver la finca. «Un día me enseñó la
certificación del catastro de esas parcelas y me pidió que le acompañara
al notario para declararlo», dijo. El acusado negó a preguntas de las
partes haber estado imputado por hechos similares en otros
procedimientos.
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