un "almacén" presupuestado en 500 millones de Euros (que tampoco era poco) y que, misteriosamente (como cuenta con el aval del Estado), su coste se ha disparado hasta los 1400 millones de Euros.. pero es que además, va a cerrar..
para variar, el beneficio es privado, y las pérdidas se socializan.. el negocio ha sido la construcción (como el AVE, los aeropuertos..)..
evidentemente no hay responsables ni responsabilidades..
disfruten lo votado..
Los consumidores tendrán que pagar los 1.400 millones de coste de Castor
El Ministerio de Industria tiene casi listo un acuerdo para rescatar al
fallido almacén de gas Castor, propiedad de ACS y Escal. La intención
del Gobierno es que sea todo el sector gasista, es decir, los
consumidores, los que asuman los errores de esta instalación y hagan
frente a los costes de la misma, para evitar que pueda llegar a
computarse como deuda o como déficit del Estado.
Según las conversaciones que se están produciendo, el Estado se hará
responsable de la deuda del almacén y de sus intereses financieros, tal y
como le obliga en principio una sentencia del Tribunal Supremo.
Al no poder desembolsar el sistema gasista los 1.400 millones de coste
de esta planta de un plumazo, el Ejecutivo ha buscado la colaboración de
la banca nacional e internacional para hacer frente a este pago.
Para ello, Industria ha solicitado la colaboración del gestor técnico
del sistema, Enagás, para que dirija una colocación de unos derechos de
cobro que servirán para cubrir esta cantidad de deuda.
Derechos de cobro
Concretamente, el Gobierno emitirá a nombre de Enagás estos derechos a
treinta años -similares a los que ya realiza para otro tipo de
instalaciones gasistas- y los cederá automáticamente a la banca.
Enagás no tendrá ningún efecto adverso en sus cuentas, ni tan siquiera
en el coste financiero de esta colocación, y los promotores del Castor
cumplirán con el pago del bono previsto, pese a haber revertido la
concesión de la instalación al estado.
ACS y Escal emitieron a través de la sociedad Watercraft Capital un
total de 1.400 millones de euros en bonos en la Bolsa de Luxemburgo para
financiar el coste del Castor. Esta sociedad deberá hacer frente en
noviembre al primer pago del cupón a sus bonistas, lo que supone una
fecha límite para alcanzar un acuerdo o entrar en quiebra.
Industria, así como los promotores del Castor y el sector, han mantenido
reuniones a lo largo de estos últimos meses para diseñar esta operación
de rescate, que se encuentra ya pendiente de los últimos flecos.
El sistema gasista realizará los pagos aprovechando los ingresos
previstos por la entrada en funcionamiento de esta misma instalación. En
los presupuestos del sector se contaba con desembolsar 4.000 millones
durante los próximos 20 años, a razón de 200 millones anuales, por la
entrada en funcionamiento de la planta, pero la decisión de hibernación y
su posible desmantelamiento permitirán liberar parte de ese dinero. De
hecho, la intención de esta operación parece indicar que no se piensa
reabrir esta planta.
Informes de Stanford y el MIT
El Ministerio encargó varios informes al MIT y a la Universidad de
Stanford para determinar si era seguro intentar volver a llenar el
almacén sin que se produjeran seísmos. Estos estudios, que pueden tardar
varios años, forzaban la necesidad de tomar una solución a corto plazo.
A este problema se añaden las quejas de los vecinos de Castellón, así
como de las autoridades, que reclaman la máxima seguridad antes de
intentar un nuevo llenado, es decir, un extremo casi imposible.
Desmantelamiento
La decisión de desmantelamiento supondría un coste adicional de 200
millones de euros más. Enagás por su parte asumirá la gestión de esta
instalación mientras mantenga su periodo de hibernación y recibirá una
retribución por esta función.
Antes de llegar a esta opción, el Gobierno ha trabajado también en otras
opciones, que incluían a la Sepi e incluso al Instituto de Crédito
Oficial.
El Ministerio de Industria intentó con un recurso al Tribunal Supremo
evitar el pago en caso de que ACS renunciase a la concesión, pero el
alto tribunal lo rechazó y exigió que se demostrara la existencia de
"dolo o negligencia" para poder evitar dicho pago, un extremo que el
Gobierno no ha abandonado y que se espera que culmine en una reclamación
judicial contra ACS y Escal.
El contrato suscrito obliga al Estado a asumir el valor neto contable,
que ascendería a las inversiones realizadas por los promotores.
La decisión de paralizar esta infraestructura, tras haber generado más
de 500 seísmos en la provincia de Castellón, hizo que se suspendiera
también el reconocimiento de la retribución a esta instalación.
La reciente reforma del mercado gasista incluía ya en sus previsiones de
déficit la remuneración del almacenamiento, por lo que estaba ya
descontado que los consumidores iban a ser los que pagarían la
instalación mediante la tarifa, un extremo que puede llevar a que el
sistema gasista acabe teniendo superávit en un plazo de dos años.
El coste se multiplica
El proyecto del almacén de gas Castor fue presupuestado inicialmente en
unos 500 millones de euros, sin embargo esta cifra se fue inflando a lo
largo del tiempo y finalmente esta instalación ha acabado suponiendo un
desembolso de más de 1.300 millones de euros, lo que supone casi
triplicar el precio previsto.
Los sobrecostes desataron en su momento todas las alarmas en el sector
por el enorme coste que supondría su puesta en funcionamiento para los
consumidores de gas natural e incluso la CNE llegó a hablar de contratos
a dedo. Para justificar el engrose del presupuesto, ACS y Escal,
promotores del almacén, presentaron al Ministerio de Industria un
informe de auditoría que realizó la consultora DNV, que valoraba la
infraestructura gasista en 1.461 millones de euros, en línea con
infraestructuras similares en Europa.
Un hecho curioso, ya que Escal y ACS convencieron al Gobierno de la
bondad de este proyecto porque resultaba más barato que instalar tanques
de gas en las regasificadoras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario