[..]
las tarjetas eran “un complemento retributivo” para
compensar lo “poco” que se cobraba en la caja madrileña con respecto al
resto de las entidades financieras
[..]
si, claro: al igual que el "dinero público", que "no es de nadie" (sic).. por lo visto cobraban poco.. eso es que nunca han tenido un sueldo submileurista, como la inmensa mayoría de borregos..
ahí están miles de kilómetros de AVE en un país que no los puede mantener, los aeropuertos sin aviones, los "centros de interpretación", los "edificios singulares", las miles de rotondas, los miles de "asesores" puestos a dedo, los más de 100.000 millones de "dinero público" -de los que más del 70% se dan por perdidos- para rescatar al "mucho más mejor sistema bancario de la galaxia".. luego inexplicablemente a pesar de los sueldos abultados de los excelsos consejeros bancarios.. resulta que la Caja estaba quebrada.. el país está en la ruina, y hay que acabar recortando en los "vicios" de la "clase media" como Sanidad o Educación, claro..
evidentemente no hay responsables ni responsabilidades..
disfruten lo votado..
Blesa al juez: "Las tarjetas eran para gastarlas"
El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa consiguió elevar su
declaración del pasado jueves ante el juez Andreu a la categoría de club
de la comedia. En esto que estaba el magistrado de la Audiencia
Nacional intentando desentrañar cómo era posible que ese inspector de
Hacienda en excedencia no viera nada raro en el uso de una tarjeta
opaca, cuando el aludido arrancó risas en la sala. Insistió con más o
menos desparpajo que las tarjetas eran “un complemento retributivo” para
compensar lo “poco” que se cobraba en la caja madrileña con respecto al
resto de las entidades financieras. El juez mostró su extrañeza de que
un supuesto sobresueldo se pagara de esa forma, a lo que el interrogado
dijo que sí, que era con tarjetas y para “gastarlas” y no hay duda de
que siguió dichas indicaciones a pies juntillas.
Admitió, no obstante, que le llamó la atención descubrir que dichos
gastos fueran a una cuenta de “regularizaciones de fraudes, negligencias
y deficiencias del sistema”, cosa que, por supuesto, ignoraba en
aquellos años locos en que tiró con fruición de su tarjeta, a pesar de
ser presidente de la entidad durante nueve años. No, tampoco sabía a
quién se le ocurrió dicho mecanismo.
Explicó Blesa que recibió la tarjeta de manos del que fuera responsable
de recursos humanos, Manuel Gutiérrez, según la “costumbre” de la casa,
por lo que no indagó más. Le trasladaron que se podía usar tanto para
gastos personales como de representación y dio por supuesto que la
empresa que él mismo pasó a presidir hacía la correspondiente retención
fiscal. Tampoco le competía estar pendiente de eso, alegó, por lo que se
declaró “sorprendido” de que no fuera así.
Las miradas de estupefacción de Andreu y del fiscal iban en aumento.
Tampoco consiguieron avanzar mucho a la hora de intentar clarificar si
el Banco de España conocía estas prácticas. Como hiciera poco antes
Ildefonso Sánchez Barcoj, dijo suponer que estaban al tanto pero que,
para chasco, a él no le correspondían las relaciones con el Banco de
España.
Armado de paciencia infinita, Andreu recordó una y otra vez el artículo
24 de la ley de Cajas de Ahorro del año 2003, que establecía las
condiciones para la retribución de los órganos de gobierno y que una
tarjeta opaca violaba de forma clara, aunque su abogado contraatacó con
el artículo 64 bis del mismo texto legal referido a incentivos. Sin
embargo, para entonces, según fuentes presentes en el interrogatorio,
Blesa estaba demudado.
La justificación de Rato
Con parecidos argumentos pero algo menos de descaro, se justificó
Rodrigo Rato, su sucesor en la presidencia de Caja Madrid, más tarde
Bankia. El que fuera todopoderoso vicepresidente económico de los
Gobiernos de José María Aznar explicó que la tarjeta black era parte de
su retribución y que no sospechó en ningún momento que no se estuviera
haciendo la retención fiscal a la misma
Alegó en su defensa que se trataba de tarjetas perfectamente
identificadas, emitidas por Visa y de las que es posible seguir la
pista, por lo que nada le hizo pensar que hubiera un intento de
ocultamiento. No fue hasta julio de este año, cuando el actual equipo
directivo de la caja rescatada, capitaneado por José Ignacio
Goirigolzarri, le reclamó que devolviera los 54.837 euros que gastó
siendo ya Bankia. Con Caja Madrid gastó 44.200, cantidades que se
antojan pequeñas ante la fianza que le han impuesto de tres millones de
euros, una bagatela también si se tiene en cuenta que a Blesa se le han
pedido 16, dinero que no puede reunir antes de este miércoles, por lo
que será embargado.
Pero quizá lo más significativo de la declaración del pasado jueves es
que los imputados entraron con la idea de que no habría medidas
cautelares y la Fiscalía Anticorrupción reclamó esas astronómicas
fianzas que el juez Andreu aceptó. La petición fiscal significa en muy
buena medida que el Gobierno de Mariano Rajoy no tiene intención de
atemperar la presión sobre Rato, al que ya se le ha abierto expediente
informativo en el Partido Popular.
En principio, Génova tiene previsto respetar escrupulosamente los plazos
que estatutariamente van de la apertura de dicho expediente a la
posible suspensión de militancia o expulsión del partido, lo que podría
alargar el proceso de dos a tres meses habida cuenta los plazos de
recurso y alegaciones que tienen los sancionados. Eso, en principio,
porque la presión social y mediática es tan potente que puede haber
cambio de planes. La secretaria general del PP, María Dolores de
Cospedal, dijo el pasado viernes que el PP tomará una decisión "lo más
rápidamente posible" sobre Rato, pero que antes había que cumplir con
los procedimientos legales. "La contundencia no está reñida con la
legalidad a la hora de tomar decisiones".
EL PP quiere marcar algo de distancia con el sistema expeditivo del
PSOE, que ha provocado que el exministro de Relaciones con las Cortes
Virgilio Zapatero, haya amenazado con ir a los tribunales por considerar
que una expulsión colectiva es ilegal. La consigna en Génova es que se
lleve este proceso de la manera más discreta posible hasta que se tome
una decisión respecto de las 16 miembros del PP que hicieron uso de las
tarjetas opacas en su condición de directivos o consejeros de la caja.
No hay comentarios:
Publicar un comentario