claro: es que vienen de otra galaxia, y aún no hay vuelos comerciales..
la cosa es tan sencilla como devolverlos a Marruecos, que a su vez debería haber vigilado sus fronteras.. a lo mejor Marruecos hace un campamento en medio del Sahara y entonces los inmigrantes dicen su país de origen, y se deciden a dar media vuelta por propia iniciativa..
si no se hace es porque hay mafias (en connivencia con el Poder) que le sacan mucho dinero a la situación..
devolverlos más allá de Marruecos tampoco es solución: cada inmigrante va acompañado por dos policías (3 billetes de ida + 2 billetes de vuelta).. al final cada retorno sale por unos cuantos miles de Euros (billetes + dietas + otros desplazamientos).. y entran a cientos cada día..
disfruten lo votado..
"El 60% de los inmigrantes que llegan vienen de países a los que no se les puede devolver"
Una semana después de que varias ONG hicieran público un vídeo con la
paliza a un hombre en la frontera de Melilla y su devolución inmediata a
Marruecos, el Gobierno anunció una propuesta para modificar la Ley de
Extranjería y legalizar las deportaciones 'en caliente' de inmigrantes
en Ceuta y Melilla. Una práctica que vulneraría las normativas europeas e
internacionales de las que España forma parte y que ya está siendo
investigada por la Fiscalía. María Jesús Vega, portavoz en España de la
Agencia de la ONU para los Refugiados, advierte de que se estaría
poniendo en riesgo la vida y la seguridad de miles de personas y se
queja de que, pese a las recomendaciones y la ayuda que han ofrecido al
Gobierno, no han recibido contestación.
El Gobierno está planteando legalizar las devoluciones ‘en caliente'
introduciendo el concepto de "rechazo en frontera" en la ley ¿Cómo veis
esta propuesta?
Lo primero es la preocupación porque esto se pueda materializar. Las
devoluciones automáticas es algo que se ha venido haciendo desde hace
mucho tiempo, pero antes se negaban y ahora se están haciendo
abiertamente. Nos preocupa que se legalicen y que con ello se impida que
la gente que viene huyendo de la guerra, los conflictos y la
persecución pueda tener derecho a pedir asilo.
De las personas que cruzan la frontera ¿Cuántas, aproximadamente, son víctimas de conflictos y la persecución?
En lo que va de año han llegado a Ceuta y Melilla cerca de 5.000
personas. Más de 2.000 son de Siria. También hay muchísima gente de
Mali. En torno al 60% de las personas que llegan proceden de países
adonde no se les puede devolver porque pondríamos en riesgo su vida o su
seguridad. Los sirios son personas que lleva sufriendo lo indecible, ya
no sólo en su país de origen, sino incluso en el transcurso de la
huida, donde muchos han caído en manos de traficantes o redes. Vienen
familias enteras con hijos, con un sufrimiento atroz, con estrés
postraumático y heridas de guerra... han pasado por todo tipo de
violaciones de derechos humanos.
¿A qué riesgo se exponen estas personas cuando son devueltas sin darles
la posibilidad de pedir asilo o solicitar protección internacional?
Los riesgos dependen de a dónde se las devuelva. La cuestión es que a la
mayoría de estas personas no las van a poder devolver a sus países de
origen porque el país está en guerra o porque no tienen documentación.
Si es a Marruecos, la situación es complicada. Tampoco se nos escapa
cómo están los extranjeros en el monte Gurugú, las redadas y los
informes que ha habido sobre la violencia que se ha ejercido contra
ellos. Marruecos tiene un sistema de asilo muy reciente y que está en
fase de desarrollo. Aunque está haciendo algunos progresos,
evidentemente no tiene las garantías que tiene el sistema español,
regulado y bajo el paraguas normativo de la Unión Europea.
¿Qué obligaciones exactamente tiene España, conforme a la legislación y
convenios internacionales, con las personas en situación irregular que
llegan al país?
La persona que llega tiene que ser trasladada a un puesto de Policía
para ser identificada y tomar nota de sus datos. Tiene derecho a tener
un intérprete y a la asistencia de un abogado. Tiene derecho a pedir
asilo si lo necesita y a que se hagan los trámites administrativos
necesarios para abrir expediente de expulsión o lo que proceda. Ese
trámite es lo que tiene contemplado tanto la legislación española, como
la legislación internacional y europea. La propia Constitución establece
el derecho de cualquier persona a pedir asilo. España es firmante de la
Convención de Ginebra de 1951 que establece el derecho a pedir
protección.
¿Entonces, introducir la enmienda que propone el Gobierno qué consecuencias tendría para España?
Estaría vulnerando la legislación nacional e internacional. De todos
modos, vamos a pensar que en el trámite parlamentario que está siguiendo
esta enmienda, los grupos puedan tomar alguna posición, aunque no
podemos olvidar que el PP tiene mayoría absoluta. Pero normalmente las
legislaciones que tienen que ver con derechos fundamentales deben llevar
un proceso de debate en profundidad, no pueden ser aprobadas sin
consenso, no deberían. Confiamos en eso. Si no evidentemente la Unión
Europea llamaría la atención a España en el caso de que esto salga
adelante.
En todo caso, la perspectiva de la protección internacional tiene que
estar bien reflejada, cualquiera que sea la legislación que se vaya a
aprobar, y por supuesto, más que las razones para entrar o salir, debe
prevalecer un trato conforme a los derechos humanos.
ANUR ha denunciado la violencia en las zonas de frontera y las
devoluciones inmediatas que se han visto reflejadas en varios vídeos de
ONGs. ¿Qué medidas consideráis que es importante tomar?
Somos conscientes de que no es fácil y de que hay una presión migratoria
en las ciudades de Ceuta y Melilla. Aún así estamos hablando de que han
llegado 5.000 personas este año. Son cifras manejables. No son las
130.000 que han llegado en embarcaciones a Italia.
"No pedimos una política de fronteras abiertas, pero hay cosas que se pueden hacer"
No pedimos una política de fronteras abiertas, que tiren las vallas, no
es eso, pero hay cosas muy concretas que se pueden hacer. Hemos hecho
una serie de propuestas y recomendaciones muy concretas al Gobierno:
primero que exista un sistema de asilo en la frontera, que la persona
que llegue pueda pedir protección internacional en los puestos
fronterizos. En alguno se está empezando a hacer y esto nos parece un
paso adelante en la buena dirección, aunque hay que consolidarlo.
También hemos pedido que haya un refuerzo del Ministerio del Interior de
los equipos que trabajan en protección internacional.
Hay otra cuestión que también nos preocupa y es que los CETI están
masificados, al doble o triple de capacidad y donde hay familias sirias
enteras viviendo. En la Península hay centros especializados, centros de
la Administración para acoger a refugiados que funcionan divinamente
bien, con personal especializado y psicólogos que pueden dar una
atención integrada, centros donde una familia puede convivir.
¿Y os escucha el Gobierno?
Pues de momento no tenemos ninguna respuesta concreta. Nos hemos puesto a
disposición de las autoridades y de momento no hay una respuesta clara.
En España hay gente muy experta en la materia. No sabemos si el Gobierno
tiene un grupo de expertos que les esté asesorando, pero no estaría de
más que con la experiencia que hay y con los grupos de juristas que se
están pronunciando y aportando ideas para abordar esta situación, se les
tuviera en cuenta. Habría muchas cosas que se podrían hacer
conjuntamente.
"Nos hemos puesto a disposición de las autoridades y de momento no hay una respuesta "
Lo que vemos es que es importante encontrar el equilibrio entre la
protección de las fronteras y la protección de las personas. El Estado
tiene el deber y la obligación de controlar sus fronteras. Es soberano
para decidir a quién deja entrar en su territorio y a quien no, pero esa
soberanía tiene un límite y tiene que estar en consonancia con la
legislación internacional sobre derechos humanos y sobre los refugiados,
una legislación que es vinculante para España.
Nos preocupa la imagen que se está dando. Es muy triste que la imagen
que se tenga del país sea la de la gestión de las fronteras, cuando aquí
hay personas tremendamente solidarias, donde por suerte no ha habido un
arraigo fuerte de racismo y xenofobia como en otros países de la UE. Es
una pena que con muchos de los mensajes que se están lanzando desde
distintas voces de gente con responsabilidad, se esté alarmando a la
opinión pública y predisponiéndola contra inmigrantes y refugiados.
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