- a lo mejor no hacía falta esperar al último tramo de legislatura para acabar con un problema que ha supuesto cientos de miles de millones de "dinero público", que evidentemente no se van a recuperar (porque en hispanistán nunca hay responsables ni responsabilidades) en un país que ya estaba arruinado,
- seguro que de aquí 5-10 años seguirán saliendo corruptelas y asuntos sobre-cogedores, porque la "justicia" tiene un funcionamiento peculiar.. y sin justicia no puede haber una buena limpieza,
- los partidos (y sindicatos) se comportan como asociaciones criminales (hay cientos de ejemplos), asi que probablemente el problema sea más general y no sólo se trate de algunas "manzanas podridas".. así que volvemos a lo de antes: sin justicia (sin responsables ni responsabilidades) es imposible limpiar,
- que ahora salgan casos sobre-cogedores no significa que la justicia aplique correctivos.. hay encarcelados por robar una barra de pan, y políticos que se llevan millones ni siquiera llegan a pisar la cárcel.. simplemente el caso se juzgará (y saldrá una sentencia ridícula) y no podrá volver a ser juzgado (esperando que salga una sentencia proporcional).. y aquí paz y después, gloria..
ésta es la deuda de un país que dice que está "en la senda de la recuperación"..
sería escalofriante saber la proporción de deuda que se ha ido a mantener los asuntos sobre-cogedores, mientras el país se hundía en la miseria (literalmente).. y que no haya responsables ni responsabilidades..
disfruten lo votado..
Un Gobierno limpiando las cloacas
Se cuenta en los ámbitos políticos que el estallido del "caso Púnica", con la detención de Francisco Granados, el presidente de la diputación de León, media docena de alcaldes y otros cargos, casi todos miembros del Partido Popular, cogió absolutamente por sorpresa en los despachos de la calle Génova.
Y se relata que, en las primeras horas del lunes, el escenario resultaba dantesco, con los dirigentes nacionales perdidos, preguntando, haciendo llamadas sin cesar a Interior para solicitar información, y escuchando desde el ministerio que no sabían tampoco nada. Y dudando sobre si salir a la palestra, temerosos de qué decir en esa situación...
Resulta, por tanto, evidente, que la dirección del PP desconocía un hecho tan llamativo como la investigación abierta por la Guardia Civil a quien fuera número dos del partido en Madrid y hombre de confianza de Esperanza Aguirre.
El dato del desconocimiento resulta muy relevante, puesto que hay que suponer que unas investigaciones de tal calado no eran desconocidas para la cúpula de la Guardia Civil, ni para el Centro Nacional de Inteligencia, ni para la Fiscalía General del Estado.
Cualquier de las instancias citadas que lo conociera, se entiende que habría advertido al Gobierno como tal. No al Partido Popular, sino al Gobierno.
Y aquí encaja bien una teoría que llega desde un analista político, y en general bien informado personaje, con el que acabo de parlamentar. Según él, el Gobierno de Mariano Rajoy se halla ocupado en una intensiva labor de sacar a la luz todos los escándalos de corrupción que afectan a su partido, sean de donde sean y afecten a quien afecten.
El objetivo es que salten todos. Pero, más aún, cuanto antes, ya. ¿Por qué? Porque de esa forma se garantiza que no quedarán más 'affaires' ocultos, que puedan estallar en momentos menos positivos, y concretamente en plena campaña electoral.
Se trataría de dinamitar de forma controlada, pero sobre todo ahora, cualquier riesgo futuro, en la convicción de que quedará tiempo suficiente para que todos los ecos se apaguen, incluso para que sean olvidados, y por tanto no revienten en vísperas de unas elecciones, que es cuando serían más destructivos.
No está mal traída esa reflexión-información de mi interlocutor. Según él, el Gobierno, con Mariano Rajoy al frente y con la ayuda de Soraya Sáenz de Santamaría, está limpiando las cloacas. Para que ensucien ahora pero no sigan manchando en el futuro.
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