el disparate de "pagar por enlazar" no dista mucho de culpabilizar al que pone enlaces (películas y series), lo mismo que establecer el "impuesto al Sol" (único en el Mundo, para luchar contra los terroristas energéticos que se instalan placas fotovoltaicas).. y lo mejor de todo es que lo llaman "democracia"..
disfruten lo votado..
Crónica de un disparate: el cierre de Google News en España » El Blog de Enrique Dans
Google comunica el cierre de su servicio Google News en España, en lo
que supone el más absoluto de los ridículos internacionales: no hay más
que leer las noticias en medios internacionales como TechCrunch, The
Guardian o SearchEngineLand para ver a qué nivel queda un país que
obliga a un servicio tan relacionado con la salud democrática y la
libertad de información como Google News a cerrar sus puertas.
Habíamos avisado en varias ocasiones de que esto iba a ocurrir: el
pasado 17 de septiembre, varias personas mantuvimos una reunión con
Richard Gingras, Senior Director of News and Social Products de Google,
en un restaurante madrileño, en la que se mencionó de manera insistente
que la única posibilidad que la compañía tenía en un entorno que
pretendía hacer pagar a aquellos que enlazaban a una noticia era cerrar
su servicio de noticias, con todo lo que ello conllevaba de evidencia de
la brutal caída de la calidad democrática española. Google no podía, en
ningún caso, plantearse pagar por enlazar, porque ello supone la
desnaturalización absoluta de la red: el enlace es un componente
fundamental de la arquitectura de internet, y supeditarlo a un pago es
una idea ta profundamente estúpida e irresponsable que únicamente podía
ocurrírsele a genios como la Asociación de Editores de España (AEDE),
que agrupa a todos los grandes dinosaurios de la prensa papel, o a una
vicepresidenta de gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que intentó
convertir las demenciales peticiones de los periódicos en una
oportunidad para poner sus líneas editoriales bajo un rígido control
gubernamental.
Google News está presente en más de setenta países del mundo y en
treinta y cinco idiomas. Pero a partir del día 15 de diciembre, quince
días antes de que entre en vigor la nueva ley de propiedad intelectual
aprobada por el gobierno del Partido Popular, la edición española de
Google News desaparecerá, dejando en su lugar una vergonzante página de
información que explica la decisión de la compañía, y los medios
españoles dejarán de estar presentes en ninguna edición de Google News
de otros países, lo que obligará a buscar información en medios
extranjeros y supondrá una fuerte caída de la actividad en las ediciones
electrónicas no solo de los periódicos de AEDE, sino también del resto
de los medios del país, convertidos en víctimas colaterales de una ley
patentemente absurda. Si las leyes se evalúan en función de sus efectos,
esta es un ejemplo claro de antología del disparate: no solo produce un
clarísimo perjuicio a aquellos a los que supuestamente pretendía
proteger, sino que además, perjudica claramente la imagen de España a
nivel internacional. Un país que, tras protagonizar episodios como el
que terminó dando lugar al terriblemente erróneo “derecho al olvido”,
persigue internet hasta el punto de pretender algo tan demencial como
que se pague por enlazar.
La crónica de cómo hemos podido llegar hasta aquí se escribe relativamente rápido:
La AEDE reclama al gobierno el establecimiento de un canon en función de
los enlaces a sus noticias que les permita paliar las crecientes
pérdidas que sufren como resultado de su patente inadaptación a
internet.
Un gobierno obsesionado con su imagen en los periódicos negocia
directamente con los medios de AEDE, que ya de por sí eran los que se
repartían el jugoso pastel de la publicidad institucional, hacer pagar a
Google a cambio de que sus periódicos dulcifiquen su línea editorial.
Los medios de AEDE acceden, y en muy poco tiempo, los tres directores
más conflictivos de tres de los medios más representativos de AEDE, La
Vanguardia, El Mundo y El País, son relevados y sustituidos por perfiles
más “dóciles”. Una cascada de cambios que, en cualquier país
civilizado, haría sonrojarse a cualquier gobierno y se consideraría una
absoluta evidencia de corrupción y de censura gubernamental de los
medios de comunicación.
AEDE y el gobierno se ponen a trabajar tomando como modelo la ley
alemana, pero intentando tapar el “agujero” que permitió que en ese
país, Google terminase no pagando a los medios. En Alemania, Google
simplemente convirtió Google News en un servicio voluntario en el que,
para estar incluidos, los medios debían renunciar a toda compensación,
lo que le permitió eludir ese pago. Como forma burda de intentar evitar
esa jugada (y como prueba clara de que cuando se entrega a un mono una
ametralladora, hay peligro de que muchos terminen heridos), en España se
decidió que la ley convertiría el pago por enlazar en “obligatorio e
irrenunciable”.
A pesar de la oposición de todos los medios no adscritos a AEDE y de las
evidentes advertencias de todos los analistas y de la comunidad
internet, la medida es introducida en el borrador de la ley de propiedad
intelectual. La versión del borrador enviado a Europa, sin embargo no
incluye ese polémico artículo.
La ley es aprobada por la vía rápida, en un procedimiento en el que se
trata de evitar toda discusión parlamentaria sobre la misma. La entrada
en vigor está prevista para principios del año 2015, a pesar de que aún
no se tienen ningún tipo de detalles sobre cómo se llevará a cabo el
pago, quién pagará o cobrará y en función de qué criterios, etc.
Ahora, Google demuestra su consecuencia y su compromiso con la defensa
de una internet libre anunciando el cierre de Google News en España y la
exclusión del servicio de todas las publicaciones españolas. Mantener
el servicio era sencillamente imposible: aunque Google pudiese
hipotéticamente llegar a pagar por enlazar a los periódicos españoles,
no tiene ningún sentido que pague por algo que no le reporta beneficios
directos – el servicio Google News carece de publicidad – y consagraría
un pago por enlace que es completamente contrario a la filosofía de
internet, medio en el que Google desarrolla toda su actividad. Que
Google pagase “porque puede” habría supuesto dejar abandonados a todos
aquellos medios que no solo no pueden plantearse pagar, sino que han
anunciado su intención de no hacerlo bajo ningún caso.
Enhorabuena, gobierno de España. Siguiendo las directrices de AEDE, una
de las asociaciones más caducas y cavernícolas del mundo, habéis
conseguido evidenciar que España es una corruptocracia en la que
cualquier grupo de presión puede escribir leyes a su antojo (aunque sean
abierta y claramente tan demenciales como ésta), en la que los
periódicos condicionan su línea editorial a la financiación
gubernamental, y en la que el gobierno no tiene la más maldita idea de
cómo funciona internet. Lo anunciado hoy era algo completamente
previsible, advertido hasta la saciedad, y de una gravedad muchísimo
mayor de lo que inicialmente podría parecer. Es, sencillamente, la
evidencia de un desastre.
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