compañía rentable que en lugar de invertir para mejorar el servicio, reparte generosos beneficios entre los accionistas y que, paralelamente, está endeudada y lanza "bonos basura" (sic).. una excelente gestión de "lo público", sin duda..
disfruten lo votado..
La Comunidad de Madrid se embolsa casi 300 millones desde 2012 con el dividendo del Canal de Isabel II
El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, no ha
encontrado petróleo en el territorio que gobierna pero sí un equivalente
que, además, no precisa de polémicas prospecciones: el Canal de Isabel
II. La compañía pública ha reportado al Gobierno regional la nada
despreciable cifra de 286 millones de euros en los últimos tres años,
merced a una política de dividendos que, precisamente, potenció González
en su etapa de número 2 de Esperanza Aguirre, cuando además era
presidente de la compañía.
Las cifras cobran protagonismo en estos días, cuando el Canal de
Isabel II prepara la primera emisión de bonos de su historia, una
operación que le permitirá afrontar vencimientos superiores a los 350
millones de euros que llegarán en los próximos meses y evitar, de este
modo, tensiones de tesorería. Una situación peculiar, toda vez que
la compañía es notablemente rentable, como prueba el beneficio de 210
millones de euros que registró en 2013 y que lleva camino de repetir en
2014.
Sin embargo, la mayor parte de estas ganancias no han ido a parar a la
amortización parcial de la deuda ni tampoco a incrementar la cifra de
inversiones para la mejora del servicio. En los últimos tres años, en
torno al 70% del beneficio de la gestora del Canal de Isabel II ha sido
destinado al pago de un suculento dividendo del que la Comunidad de
Madrid es el principal beneficiario, toda vez que ostenta algo más de un
82% del capital de la compañía.
Desde 2012, los dividendos aprobados por el Canal de Isabel II suman 345
millones de euros que, además, también han echado una mano al
Ayuntamiento de Madrid, que cuenta con un 10% de la empresa, a algo más
un centenar de municipios de la Comunidad de Madrid, que se reparten el
7% restante.
Más deuda con entidades financieras
Precisamente, la peculiaridad del dividendo es uno de los factores que
ha alimentado la polémica en torno a la necesidad de emitir bonos por
parte de la compañía. Su presidente, Salvador Victoria, consejero de
Presidencia de la Comunidad, defendió en su día en la Asamblea que la
operación permitiría reducir el peso de las entidades financieras en la
deuda de la empresa y, por lo tanto, abaratar los costes.
Sin embargo, a lo largo de 2014 la gestora del Canal de Isabel II no ha
dejado de recurrir a la banca en busca de financiación. De acuerdo con
la documentación facilitada a los mercados con ocasión de la emisión de
bonos, la compañía ha obtenido créditos por valor de 142 millones de
euros de tres entidades: Deutsche Bank, BNP Paribas y HSBC.
Curiosamente, las dos últimas participan en la emisión de bonos como
liquidador e intermediario, respectivamente.
Victoria también aclaró que el grueso de los 500 millones de euros que
se pretenden captar con la primera emisión de bonos del programa de
renta fija (que presenta un volumen máximo de 1.000 millones) se
destinará a cancelar deuda ya existente.
Los ingresos de la compañía se han incrementado en los últimos años, en
los que los usuarios han experimentado en sus carnes una subida del
recibo por encima del IPC, cuestión que ha sido justificada por los
responsables del Canal como una consecuencia de las inversiones que
deben acometer para mejorar el servicio y que deben repercutir, por
mandato de la Unión Europea, en la factura.
La sombra de la privatización
Este conjunto de circunstancias ha hecho que la operación de los bonos
haya generado polémica. La necesidad de nuevas inversiones se sufraga
con el recibo pero no con los beneficios generados por la compañía, la
mayoría de los cuales van a parar a las arcas de los accionistas, todos
ellos Administraciones Públicas.
Como trasfondo también figura el frustrado proceso de privatización
emprendido al inicio de la presente legislatura, que fue precisamente el
germen de la creación de la empresa gestora del Canal. La oposición y
organizaciones contrarias a la entrada de capital privado en la compañía
han acusado al Gobierno de Ignacio González de llevar a cabo una
privatización encubierta con la emisión de bonos.
Por otro lado, la gestora del Canal de Isabel II sacará sus bonos con la
calificación de las agencias Fitch y Moody’s. Ambas han situado a la
compañía en el grado de inversión, aunque tan sólo dos tramos por encima
del grado especulativo, lo que se conoce coloquialmente en el mercado
como bonos basura.
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