"el sueldo medio en el país
ronda los 16.500 euros brutos anuales, lejos de los 26.000 de España,
los 35.500 de Francia, los 29.000 de Italia o los 36.000 euros de
Alemania".. ya saben cómo son las estadísticas: un rico se come un pollo, un pobre se lo mira y, de media, se han comido medio pollo cada uno.. algo parecido pasa con los sueldos en hispanistán, donde el salario más habitual es submileurista.. y luego hay miles de Carromeros (asesores a 50.000 Euros anuales) y luego los sueldos de la banca..
y dice que quiere ir a Brasil.. lo que no sabe es que los 600 Reales que cobrará equivalen a unos 200 Euros.. lo bueno de salir es que casi cualquier país es mejor que hispanistán para emprender y labrarse un futuro..
la juventud de hispanistán soñando con un cuenco de arroz en cualquier otro país.. ésto es lo que ha provocado la corrupción, el nepotismo y el despilfarro..
disfruten lo votado..
Los nuevos emigrantes españoles, en busca del trabajo precario en Portugal
Covadonga llegó a Lisboa el año pasado para estudiar un Erasmus y dadas
las oportunidades laborales que le ofrecía decidió quedarse. Como ella,
muchos otros jóvenes españoles ven en Portugal una opción ante la alta
tasa de paro en su país natal, aunque sea a costa de aceptar un contrato
precario.
Esta asturiana, de 22 años y a punto de terminar la Licenciatura en
Administración y Dirección de Empresas a distancia, trabaja en uno de
esos centros de atención telefónica, "como casi todos los españoles jóvenes que viven en Lisboa", dice.
Empezó cobrando un sueldo base de 600 euros, que se acababan
convirtiendo en poco más de 700 si cumplía con requisitos como no faltar
ningún día a su puesto de trabajo.
En un Portugal también en crisis, los "call centers" se han expandido
hasta ser un referente de multinacionales en Europa. No obstante, los
sindicatos denuncian las "pésimas" condiciones laborales de este tipo de
trabajo.
El sector se disparó a un ritmo del 6,5 % entre 2009 y 2012, pese a ser
años más duros en la crisis económica mundial, y en poco más de dos
décadas Lisboa logró concentrar los servicios de atención telefónica de
empresas como Apple, Siemens, Nokia o Microsoft, y también españolas
como Mapfre o Iberia.
Desde la Asociación Portuguesa de Contact Centers (APCC) apuntaron dos
factores que explican este fenómeno: unos salarios por debajo de la
media europea y una tasa de desempleo elevada en la última década, sobre
todo entre jóvenes.
Según las estadísticas oficiales de la OCDE, el sueldo medio en el país
ronda los 16.500 euros brutos anuales, lejos de los 26.000 de España,
los 35.500 de Francia, los 29.000 de Italia o los 36.000 euros de
Alemania.
Incluso con un sueldo que considera bajo, Covadonga no se plantea volver
a España. "No quiero hacer lo mismo que todo el mundo, que es estudiar
un máster que no sirve para nada, hacer prácticas en empresas que no me
acabarán contratando e ir engordando el currículum no sé muy bien para
qué", argumenta.
Considera que en Portugal, aunque gane poco, suma experiencia
laboral, practica el portugués y el inglés, y conoce una cultura
distinta a la de su región natal, Asturias, al norte de España.
Aprovechando el idioma, piensa en Brasil como opción de futuro.
En su opinión, "una vez se entra en el mercado laboral portugués, es muy
fácil moverse". Ahora quiere cambiar de empleo y confía en encontrar
alternativa, pues el de telefonista es un trabajo que califica de duro y
poco agradecido, que nadie considera como definitivo.
"Todo
lo que me tenía que aportar un 'call center' ya me lo ha aportado (...)
Ahora es el momento de buscar algo mejor, y más con una carrera
universitaria", justifica.
Según datos de noviembre, Portugal tiene una tasa de paro del 13,4 %,
frente al 24 % en España. El desempleo juvenil en suelo luso asciende al
33,3 %, casi veinte puntos menos que en el país vecino.
Aunque en Portugal están censados más de 10.000 españoles, la cifra real
es mucho mayor, ya que son muchos los que optaron por no registrarse en
el Consulado.
Pese a la falta de datos sobre el número de compatriotas que trabajan en
"call centers", varios españoles coinciden a la hora de establecer para
EFE un perfil sobre qué tipo de jóvenes acaban en este tipo de
empresas: universitarios, la mayoría con conocimientos de inglés, que
aceptan ocupar el puesto de telefonista mientras buscan una ocupación
más cercana a su formación.
Es el caso de una joven extremeña que pide no ser identificada. Llegó
hace siete años a Portugal para trabajar como maestra. Perdió su trabajo
y, desde hace dos meses, trabaja en un "call center" para poder pagar
el alquiler.
"Yo sabía que había muchos españoles trabajando en eso y estaba claro que conseguiría trabajo", asegura.
Aunque califica de "horrible" su actual empleo, necesita un sueldo para
mantenerse mientras encuentra algo mejor que le permita dejarlo.
"Nos gustaría trabajar de otra cosa, pero es lo que hay", se lamenta.
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