unos ineptos que son incapaces de cuadrar las cuentas de su casa se dedican a administrar el "dinero público".. luego pasa lo que pasa, claro:
disfruten lo votado..
Los partidos políticos, en la ruina: deben más de 237 millones de euros a los bancos
Estos partidos políticos son una ruina. Pese a que en 2012 percibieron
subvenciones por 209 millones, en diciembre de ese año debían a las
entidades de crédito 237 millones. Si fueran una empresa, ya estarían
quebrados... y si fueran una familia, desahuciados.
Los partidos políticos en España siguen siendo una ruina. En el ejercido
de 2012 percibieron subvenciones por valor de 209 millones; pero a
fecha de enero de 2013 mantenían deudas con las entidades de crédito por
un total de 237 millones. Si fueran una empresa, ya estarían quebrados…
y si fueran una familia, desahuciados.
En su último informe de fiscalización, aprobado el pasado 26 junio,
sobre la actividad económico-financiera de los partidos políticos, el
Tribunal de Cuentas ya se mostraba preocupado por el nivel de
endeudamiento de los partidos políticos con representación
parlamentaria. Tan grave era la cuestión, que ese informe recordaba
textualmente lo siguiente:
“Dada la especial relevancia del endeudamiento con entidades de crédito
en cuanto fuente principal de financiación de las campañas electorales,
bien como medio transitorio hasta que se reciban las subvenciones
electorales o bien como sistema final de financiación en el caso de que
los resultados electorales no cubran las previsiones efectuadas, la Ley
Orgánica 8/2007 ha previsto que las cuentas anuales elaboradas por los
partidos políticos recojan la información necesaria para garantizar una
adecuada evaluación del endeudamiento mantenido con las entidades de
crédito”.
Por ese motivo, el Tribunal de Cuentas exige que en la Memoria de las
cuentas anuales se especifiquen pormenorizadamente las “condiciones
contractuales estipuladas de los créditos o préstamos suscritos con las
entidades de crédito, cuyo cumplimiento se analiza en los resultados de
fiscalización correspondiente a cada formación política”. Y todo ello
porque, entre otras cosas, está expresamente prohibida la condonación de
deudas por los bancos acreedores.
El Tribunal de Cuentas, muy preocupado por “el nivel de endeudamiento conjunto” de los partidos políticos
El susto del Tribunal de Cuentas venía motivado porque, en concreto para
ese ejercicio, “el nivel de endeudamiento conjunto reflejado en las
cuentas anuales presentadas por las formaciones políticas a 31 de
diciembre de 2012 asciende a un total de 237,6 millones de euros”. Una
cifra sin duda descomunal: el equivalente a 39.679 millones de las
antiguas pesetas.
PSOE y PP, en situación de derribo total
La mayor parte de esa enorme deuda, 71,6 millones de euros, corresponde a
la deuda del PSOE con los bancos; una cifra que supera los 82,4
millones de euros si se suma a la del PSOE la que mantiene el Partido
Socialista de Cataluña (PSC), que supera los 10,8 millones de euros. En
total, la deuda de los socialistas con los bancos a fecha 1 de enero de
2013 representaba nada menos que el 34,68 % de la deuda de todos los
partidos con el conjunto del sistema de crédito. Es la herencia
envenenada que Pérez Rubalcaba le ha dejado a Pedro Sánchez, pero que
Rubalcaba también recibió de Rodríguez Zapatero.
Esas cifras son, sin duda, importantes, pero no mucho más que la deuda
que a esa misma fecha arrastraba el Partido Popular de Mariano Rajoy con
los bancos: 54,3 millones de euros. Algunos creen ver que estas deudas
con las entidades de crédito estarían hipotecando las políticas de los
sucesivos gobiernos con respecto a la crisis del sector bancario.
Los nacionalistas, hipotecados hasta las cejas
Pero lo cierto, en todo caso, es que no se trata sólo de los grandes: el
resto de las fuerzas del arco parlamentario se hallan también rendidas
frente a los bancos. Por ejemplo, las grandes fuerzas nacionalistas: el
PNV tenía créditos por valor de 28 millones de euros; la coalición
Convergencia i Unió, tenía un saldo deudor de casi 10 millones de euros,
mientras que los dos partidos que forman esa coalición se hallaban aún
más endeudados particularmente: Unió Democrática de Catalunya, el
partido de Duran i Lleida, debía 16,7 millones a la banca, mientras que
Convergencia Democrática de Catalunya, el partido de Artur Mas, superaba
los 3,5 millones en créditos bancarios.
Las otras fuerzas nacionalistas no les andan a la zaga, aunque, claro
está, salvando las distancias: Esquerra Republicana de Catalunya, del
secesionista Oriol Junqueras, arrastraba créditos por casi 2 millones de
euros, e Iniciativa per Catalunya-Verds, de Joan Herrera, ‘socio’ de IU
pero metido en el proceso secesionista catalán, se hundía, con un
débito a la banca de 14,2 millones.
En el País Vasco, Eusko Alkartasuna, que forma coalición electoral con
los abertzales dentro de Amaiur, aparecía como una fuerza pequeña pero
con una gran deuda bancaria: 2,2 millones de euros. ¿Cómo se pueden
pagar esas cantidades con los pequeños ingresos de la militancia o de
las subvenciones electorales, que no son grandes porque no han tenido
grandes resultados?
Hasta Izquierda Unida le debe al sistema bancario más de 15 millones de euros
Son los misterios de la política, pero son misterios que afectan a
todos. Por ejemplo, a Izquierda Unida, que estaba endeudada con los
bancos por un montante global de 15,1 millones de euros (15,5 millones
si sumáramos los 401.042,27 euros que debe el Partido Comunista de
España, el principal ‘socio’ de la coalición). O por ejemplo también, el
Bloque Nacionalista Galego, que debía 4,3 millones de euros con tan
solo dos diputados en el Congreso.
Lo curioso es que una de las fuerzas con representación parlamentaria
más saneadas es la de Unión Progreso y Democracia de Rosa Díez: en enero
de 2013 sólo declaraba deber 365.935,49 euros a los bancos.
Actualmente, en el Congreso de los Diputados se está estudiando la
Ponencia del Proyecto de Ley de control de la actividad
económico-financiera de los partidos políticos. Habrá una nueva reunión
el 23 de diciembre y otra más en enero con el objetivo de que las
medidas anunciadas por Rajoy en noviembre se traduzcan en ley en el
primer trimestre del año 2015, para que haya más transparencia, más
control y más rendición de cuentas de los fondos que reciben los
partidos. Pero, ¿qué va a pasar con la deuda que arrastran con los
bancos? Ése es el gran misterio.
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