se concede la antigua Santa Bárbara a una empresa creada hace un año con 3000 Euros.. y resulta que se lleva la mayor reserva de suelo urbano en A Coruña (230.000 metros cuadrados) y la única máquina de soldadura por haz de electrones de España.. evidentemente todo muy legal..
casualidades, claro..
disfruten lo votado..
Morenés pierde los papeles ante el aviso de un gran ‘pelotazo’ con la Fábrica de Armas de A Coruña
En contra de su habitual tono lacónico, el ministro de Defensa, Pedro
Morenés Eulate, se irritó mucho en el último pleno de control al
Gobierno de 2014 cuando el diputado socialista Miguel Ángel Cortizo
Nieto le avisó de que la concesión de la Fábrica de Armas de A Coruña
(Antigua Santa Bárbara) a una sociedad con dudosos planes industriales y
escasa capacidad financiera, como la constituida con 3.000 euros
iniciales hace un año, Hércules de Armamento, puede acabar en “pelotazo
urbanístico”. Los 230.000 metros cuadrados de Santa Bárbara (Ministerio
de Defensa) en la entrada de la ciudad son la mayor reserva de suelo
urbano de A Coruña. Lejos de garantizar que la factoría no será pasto de
la especulación y de entender la función de control político de la
oposición, Morenés perdió los papeles y acusó a Cortizo de proferir
injurias.
El ministro respondió airadamente a Cortizo: “Yo no puedo intervenir
directamente en esa fórmula de adjudicación, precisamente para
salvaguardar toda esa suerte de injurias que usted ha insinuado en este
momento aquí. Si usted tiene alguna sospecha de algún tipo, vaya al
correspondiente juzgado y obre en consecuencia, pero no venga aquí a
criticar; vaya y hágalo, si usted tiene esa seguridad, pero no venga a
decir cosas que luego fuera no se atreve a decir. Ha sido un concurso
perfectamente hecho, de acuerdo con la Ley de Contratos de las
Administraciones Públicas y, en consecuencia, bien adjudicado”.
La sociedad Hércules de Armamento, a la que Defensa adjudicó en
septiembre la factoría frente a la opción del grupo industrial gallego
IFFE, que recurrió el concurso y perdió, fue constituida unos meses
antes con un capital social de 3.000 euros, ampliado en 100.000 y
posteriormente en 500.000 “en forma más que dudosa”, según explicó
Cortizo. “Baste decir que alguna de las empresas aportantes de esa
pseudofinanciación es una peluquería de señoras. Yo no sé si es que
harán cardados con parabellum 22 o similares”, añadió el diputado en
tono irónico antes de citar a Groucho Marx sobre la falta de honradez
como base del éxito.
En realidad, Cortizo se limitó a trasladar al ministro la inquietud de
los trabajadores despedidos a mediados de 2013 por la compañía
estadounidense General Dynamics, que explotaba la fábrica de armas de la
empresa pública Santa Bárbara desde finales de los años noventa por
concesión del Gobierno que entonces presidía José María Aznar López. Los
trabajadores están convencidos de que los nuevos adjudicatarios tienen
mayor interés urbanístico que industrial, dado que no cuentan con
patente alguna ni han comprometido inversiones reales.
La inquietud y las dudas de la plantilla en paro estriban en que el
principal representante de Hércules de Armamento, Ramón Mejuto Lorenzo,
antiguo apoderado de Santa Bárbara Sistemas, aparece vinculado al
negocio de la construcción como administrador y apoderado de Promociones
Inmobiliarias Mejmar y de Traballos de Construcción e Rehabilitación
SL. Hasta 2008 fue presidente y consejero de la firma VMC Consultores y
participó en sociedades no operativas o ya liquidadas.
Su socio en la presidencia de Hércules de Armamento, Juan José Gómez
Rey, constituyó en mayo de 2013 la consultora Businessnear de
“asesoramiento para la gestión de activos industriales en venta o
liquidación”. En este sentido, vale reseñar que entre la maquinaria de
alto valor que alberga la Fábrica de Armas en uno de sus cinco talleres
figura una soldadora por haz de electrones, única en España. Se trata de
uno de los activos más importantes de la factoría, aunque no el único
que le permitiría reanudar la actividad si logra la contratación
necesaria.
La trayectoria de Gómez Rey no inspira la menor confianza a los
trabajadores, aunque sí a los responsables de Defensa. Se trata de un
personaje que publicó en su cuenta en Facebook una fotografía alardeando
de la amistad con Eden Pastora, el famoso comandante Cero, quien
participó con los sandinistas en el derrocamiento del dictador
nicaraguense Anastasio Somoza a finales de los años ochenta y luego,
financiado por la Administración de EEUU, montó una guerrilla para
combatir a sus antiguos compañeros. Según la información de que dispone
el presidente del antiguo comité de empresa, Roberto Teijido, de la UGT,
el citado Gómez Rey “dejó deudas con trabajadores, proveedores y
administraciones públicas” en sus antiguas empresas.
El presidente y los miembros del antiguo comité de empresa han recibido
la información y las actas notariales que consignan los impagos
salariales y fiscales de las antiguas empresas de Gómez Rey, un detalle
que parece haber ignorado el Ministerio de Defensa a la hora de
adjudicarle la factoría. “Si Defensa conociera estos datos sería
imposible que entregara la fábrica a Hércules de Armamento”, afirma el
sindicalista Teijido, quien, no obstante, ha informado por carta al
propio ministro Morenés, un hombre de la industria armamentista al fin y
al cabo. Aunque el ministro se ha soliviantado por los avisos de
“pelotazo” de unos adjudicatarios que en cualquier caso van a forrarse,
ya sea con los activos industriales, ya con la desindustrialización y
gestión de los terrenos, en ningún caso ha despejado las dudas de los
trabajadores y de la oposición parlamentaria.
Como se sabe, la ley prohíbe a las Administraciones Públicas contratar o
realizar concesiones a empresarios con deudas pendientes con la Agencia
Tributaria y la Seguridad Social, aunque no faltan casos recientes en
los que el Gobierno del PP se ha saltado ese precepto. En este caso
concreto se deduce de la respuesta del ministro Morenés ante el pleno
del Congreso del miércoles, 17 del corriente, que no concede ningún
valor a las denuncias de los trabajadores. Es más, las considera
“injuriosas”. Los tribunales de justicia, a los que han recurrido, dirán
si lo son. Mientras, los trabajadores de la antigua Santa Bárbara se
sumarán el lunes a los de Alcoa en una concentración en la plaza de
María Pita en defensa de sus puestos de trabajo.
La Justicia determinará asimismo la legalidad de la concesión. En este
sentido, Defensa retrasó varios meses la adjudicación y entregó la
factoría a la sociedad recién constituida frente a la opción que
presentó el grupo IFFE, cuyo director, Ricardo Blanco, aportó un plan
industrial que reducía al 35% la producción de armamento (rifles y
fusiles) para volcarse en componentes y manufacturas civiles. Los de
Hércules de Armamento se comprometieron a contratar 155 trabajadores el
primer año y a llegar a una plantilla de 200 el segundo. Según la
información que suministraron a Defensa, contarían con ocho precontratos
y con carga suficiente de trabajo. Además esperan “la entrada de
inversores industriales de primer nivel, la mayoría del sector del
armamento” y, según han manifestado públicamente, “en cinco o seis
meses” comenzará la producción.
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