los otros "papeles de Salamanca"..
Papeles del PP de Salamanca apuntan a financiación ilegal en las municipales
Un documento manuscrito por Fernando Rodríguez, teniente de alcalde,
revela que el PP salmantino pudo recibir dinero, en 'a' y en 'b', de
empresas que tenían contratos con el Ayuntamiento de Salamanca y con el
que financió su campaña de 1999, con Alfonso Fernández Mañueco como
secretario general del partido.
Un documento del presupuesto de la campaña electoral del PP de Salamanca
de 1999 apunta donativos de empresas beneficiadas por el Ayuntamiento,
algo prohibido por ley. Se trata de un manuscrito realizado por Fernando
Rodríguez Alonso, coordinador de esa campaña y actualmente tercer
teniente de alcalde de la ciudad. Rodríguez Alonso apunta ingresos,
algunos de ellos en b, de compañías como Seragua (hoy de FCC), Eulen,
Gecocsa, Curto y otras ilegibles. Las firmas niegan que donaran dinero
aunque el autor de las anotaciones admite: "Pueden referirse a donativos
al partido".
En 1999 el PP aspiraba a renovar la mayoría absoluta obtenida en
Salamanca cuatro años antes. Su candidato era Joaquín Lanzarote. El jefe
de campaña fue Rodríguez Alonso, que lleva años entre bastidores en el
partido.
El documento clave consta de tres páginas con membrete del PP. Su autor
lo define como "un esbozo" del presupuesto. Según los papeles, el PP
nacional le transfirió seis millones de pesetas (36.000 euros) para
gastos. Sin embargo, anota a mano diferentes donaciones, con lo que el
presupuesto asciende a 27,4 millones (165.000 euros). El presupuesto
real multiplica por 4,5 el oficial.
Entre las empresas que aparentemente donan dinero está Seragua. El
coordinador de campaña le anota 2,55 millones de pesetas (unos 15.000
euros). Sus notas le apuntan a Seragua el pago de los PIP, los llamados
Puntos de Información Popular, donde el partido repartía propaganda.
Se trata de la firma que junto a FCC ganó año y medio antes la
privatización del agua de Salamanca durante 25 años. "Pagó 18 millones
de euros más un canon anual y le permitían subir el recibo un 10% anual
durante cinco años. Fue mal negocio para la ciudad", opina Fernando
Pablos, portavoz del PSOE y que se opuso a esa privatización. Seragua,
hoy llamada Aqualia y propiedad de FCC, niega a través de un portavoz
cualquier pago.
Eulen, FCC y las constructoras Curto y Gecocsa figuran en el manuscrito
El esquema recuerda al de otras cajas b que han aparecido durante la
investigación de la trama Gürtel en el PP nacional, en Galicia o
Valencia en esos años.
Rodríguez Alonso mira los papeles con su letra en la sede del partido en
Salamanca. A la pregunta de por qué en algunos pagos anota A y en otros
B, responde: "No puedo señalar a qué puede obedecer. Creo que en aquel
momento la normativa de financiación de partidos políticos permitía a
las empresas hacer donaciones en metálico a los partidos. No soy experto
en eso. Yo no llevaba las cuentas del partido y creo entender que a lo
mejor pueden referirse a donativos al partido que en aquel momento
estaban permitidos por la legislación. Ahora ya la legislación se ha
puesto evidentemente mucho más estricta, pero por aquel entonces eran
mucho más flexibles las cantidades que las empresas podían donar a los
partidos en campañas".
Desde 1987, la Ley de Financiación de Partidos Políticos prohíbe a estos
recibir donativos de "empresas públicas ni de empresas que, mediante
contrato vigente, presten servicios o realicen obras o suministros para
alguna Administración Pública". La ley fue endurecida en 2007 para
prohibir los donativos anónimos.
Rodríguez Alonso admite que había otros acuerdos: "Hay empresas
contratistas del Ayuntamiento que no hacían aportaciones a la campaña
monetariamente, sino que lo que hacían era en muchos casos colaborar,
cerrar acuerdos de colaboración informativos o publicitarios con medios
de comunicación locales".
Otra de las compañías que aparece es el grupo de servicios Eulen. En las
anotaciones de Rodríguez Alonso figura como donante de dos millones y
como suministrador de azafatas. La firma llevaba años con la concesión
de mantenimiento de jardines de la ciudad. El 31 de agosto de 1999, mes y
medio después de esas elecciones, Eulen ganó el concurso para gestionar
cuatro piscinas municipales, contrato que acabó este año. El coste
anual para el Ayuntamiento ha sido de 654.633 euros, según un informe
municipal.
El actual alcalde era
entonces secretario
provincial del partido
"Eulen venía trabajando con el Ayuntamiento muchos años. No hay
absolutamente ninguna vinculación entre las contratas que pueda hacer el
Ayuntamiento y las posibles colaboraciones, en los términos en los que
hayan sido, de empresas con campañas electorales del PP", añade el autor
de las notas. Una portavoz de Eulen lo niega: "No nos consta el pago
que nos comenta ni ningún otro de este tipo ya que no es una práctica
que se realice en la empresa".
Rodríguez Alonso sostiene que él no era el responsable de las cuentas:
"El presupuesto provincial se lleva desde la gerencia provincial, no lo
llevo yo". En esas elecciones, el secretario provincial del PP era
Alfonso Fernández Mañueco, que iba de número dos en la lista. Hoy es
alcalde y mantiene a su lado a Rodríguez Alonso. Mañueco, una figura
emergente, es secretario regional del PP en Castilla y León, candidato a
suceder a Juan Vicente Herrera y presidente del comité de Derechos y
Garantías del PP nacional, el que tramita los expedientes en casos de
corrupción.
También figura en los papeles la empresa Curto, junto a la cifra de 4,65
millones de pesetas y una B. El Grupo Curto es una conocida promotora
de Salamanca. Esta adquirió en 2000 el edificio que albergaba el
Organismo Autónomo de Gestión Económica y Recaudación del Ayuntamiento.
El 30 de enero de 2001, el entonces alcalde y hoy senador, Julián
Lanzarote, firmó con Mario Curto un nuevo alquiler por el que el coste
para el Ayuntamiento subía un 60%: pasaba de 39 millones de pesetas al
año (234.000 euros) a 62,64 (376.000 euros). El interventor municipal
puso reparos: "No consta ningún informe técnico municipal que acredite
que el precio es el adecuado al mercado".
Mario Curto defiende el contrato de alquiler y niega que donara dinero
al PP ni que tuviera relación con el Ayuntamiento. Alega que entonces
estaba centrado en construir en Málaga. "En la legislatura 1999-2003 no
tuvimos ninguna relación con el Ayuntamiento", añade por correo: "No
consentiremos que se nos relacione con ningún grupo político, y menos
con los supuestos actos de financiación del PP".
La última empresa reconocible es Gecocsa, otra constructora local. Su
gerente, Miguel Hernández, admite que viven en un 99% de la obra
pública, y que un 25% de su facturación procede del Ayuntamiento de
Salamanca. Esgrime que precisamente por eso es imposible que financiase
con dinero negro la campaña: "Contratamos con la Administración y por
eso no generamos dinero b".
Hay otras anotaciones que las fuentes consultadas no han identificado al
100%: V.H., Limpiezas dipu, Diputación y ETT. Rodríguez Alonso afirma
que no recuerda a qué corresponden.
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