20150106

Single Mothers, Weak Fathers & The Suffering of “The Lost Boys” | Illimitable Men

lo que está en la imagen:



es lo que ahora llaman "nuevas masculinidades" (sic)


disfruten lo votado..



El original: Single Mothers, Weak Fathers & The Suffering of “The Lost Boys” | Illimitable Men

MADRES SOLTERAS, PADRES DÉBILES Y EL SUFRIMIENTO DE “LOS NIÑOS PERDIDOS”

Esta no es ni un texto de autoayuda ni tiene un fondo positivo o entrañable. Es la dura y fría deducción de una cuestión social de la que no se habla, las vicisitudes de los jóvenes de hoy creciendo en un mundo cada vez más feminizado. Desatendidos y solitario, luchan contra sus malos hábitos pata tratar de tomar las riendas de su vida, para así poder satisfacer su innato deseo biológico de ser felices a través de la consecución de la síntesis de la masculinidad. Normalmente publico teorías y explico conceptos útiles para los hombres que buscan conseguir poder y éxito independientemente de su status social; sin embargo, por primera vez en Illimitable Man, voy a tomar un enfoque diferente en la difusión de todo lo que es maravillosamente rojo y de naturaleza farmacéutica.


“Los niños perdidos” es un término que utilizo para describir la creciente prorción demográfica de niños, hombres jóvenes y adultos, los cuales debido a la naturaleza de las circunstancias en las que se criaron, luchan por prosperar y conseguir el ideal masculino. “Los niños perdidos” normalmente carecieron de una presencia masculina sólida durante su desarrollo debido a que fueron criados por una madre soltera o un padre débil que siempre se plegaba la tiranía de las neurosis de su madre. Esta situación ha dañado irreparablemente, en muchos aspectos, a estos hombres a nivel fundamental. “Los niños perdidos” son una minoría invisible, mayormente ignorada y desatendida por gran parte de la sociedad debido a que a la sociedad no le importa ningún sufrimiento que no esté afectando visiblemente a las mujeres, aun cuando irónicamente, es el mismo tipo de dolor que evita que un niño se convierta en un hombre y provoca todos los chillidos indignados de las mujeres post-muro, las cuales se lamentan - ¿Dónde están los hombres buenos? Lo que tenemos en el mundo desarrollado es una poco saludable fijación con las neurosis del dogma feminista moderno en lugar de tener un preocupación racional por la salud mental de los muchachos jóvenes.


“Los niños perdidos” ni tienen voz ni se atreven a hablar, ya que no esperan que nadie quiera escuchar lo que tengan que decir acerca de sus dificultades. Hablar sirve de poco y aunque hablaran, recibirían un – Eres un hombre, los hombres deben de ser fuertes- de parte de las intolerantes que repiten como loros esta frase en respuesta a las luchas de los varones. Los conceptos de empatía y ayuda para muchachos y hombres sufriendo adversidad son del todo inexistentes. Sus adversidades encuentran en el mejor de los casos una psicopática actitud de indiferencia y en el peor de los casos una respuesta asqueada de su debilidad. “Los niños perdidos” entienden la indiferencia íntimamente mientras comprenden muy poco de los asuntos del corazón, ya que nunca han sido debidamente amados; no en un modo que no les debilite aún más. Aún siendo este modo el amor de su excesivamente cariñosa e ingenua madre, la cual desconoce en qué consiste la masculinidad y el dolor del desamor adolescente. Lo sepan o no lo sepan, lo que necesitan es la mano inquebrantable del amor paternal. La falta de este amor paternal cementa una perversa soledad en estos muchachos durante su crecimiento, algo les falta, estos chicos están quebrados, no pueden tomar las riendas de sus vidas, luchan por encontrarse a ellos mismos, saben que son el problema pero no saben qué hacer para solucionarlo.


Uno de los síntomas de este pobre estilo de paternidad es la “unidad familiar” de la madre soltera o la familia nuclear con un padre beta y una mujer cabeza de familia. Este es un dolor solitario y silencioso barriendo a la juventud mundial. El cada vez mayor aislamiento de los hombres jóvenes de hoy es una aflicción social endémica en todas las sociedades desarrolladas, particularmente en los países anglosajones (N del T: en todas las sociedades occidentales este patrón de repite). El aislamiento, feminización, abandono y el bajo rendimiento de niños y jóvenes es una tendencia cada vez más pronunciada y ha marcado la crianza infantil desde que el feminismo empezó a atacar la familia nuclear causando que los hogares destrozados sean tan comunes como son hoy en día. Ahora tienen el descaro de preguntar por qué las niñas superan a los niños en educación ahora, cuando el problema les mira directo a los putos ojos. Vosotras privasteis a los niños de sus padres, por eso ahora están estropeando sus vidas. Cuando la familia nuclear era la norma y las mujeres ni eran tan ingenuas, ni estaban incentivadas por las ayudas gubernamentales para criar un hijo solas, era mucho más posible que un hombre joven tuviera un fructífero vínculo con su padre. El feminismo vino a reescribir la narrativa social, que decía que tener hijos fuera del vínculo matrimonial era una norma indeseable y no aceptable.



Hoy, los hijos de madres solteras tienen el mayor riesgo de padecer ansiedad social y trastornos del comportamiento y además son incapaces de tener un vínculo con el padre que sí tienen, simplemente porque las mujeres no pueden enseñar lo que no tienen:masculinidad y la experiencia de vivir como un hombre. Estos hijos están cohibidos por sus madres, llevando la carga de sus cambiantes emociones sin tener un padre que maneje su inestabilidad (Hetherington, 1980; Cath, et al., 1989, Ross, 1984). Esto pone un montón de presión extra en ¡los niños perdidos”. Durante su desarrollo estos niños requieren un padre para llevar a cabo esta imperativa tarea (N del T: se refiere a manejar las emociones femeninas), pero con un padre ausente están completamente privados de ese lujo, y entonces, deben afrontar solos toda la intensidad de las emociones femeninas con su inocencia desde una edad en la que son muy impresionables.


Si incluso una fracción de los niños perdidos es tan afortunado de encontrar The Red Pill (N del T: o o el ático de Burbuja.info ) y tomar el camino de la automejora, siempre sufrirán el pesar y el arrepentimiento por el tiempo perdido y la falta de oportunidades que experimentaron en sus años formativos. Todos esos años sin tener éxito con las mujeres, jugando demasiado a los videojuegos, teniendo un carácter débil, y estando emocionalmente demasiado rotos para tener amistades significativas es una excelente receta para reventar todas las opciones de un hombre joven en la vida. Nadie habla de cómo los chicos están fallando en la vida, absolutamente nadie. Sin embargo, a pesar de la sórdida indiferencia y abandono de la sociedad por esta fundamental enfermedad contemporánea, no es tan poco común y marginal como a algunos miembros más afortunados de la sociedad les gustaría imaginar.


¿Por qué la sociedad es tan apática al respecto del sufrimiento de “los niños perdidos”? Porque para ayudar a estos muchachos habría que socavar políticamente la hegemonía del pensamiento feminista, y reparar la inane negligencia que permea el sector demográfico de hombres nacidos en hogares rotos no forma parte del imperativo social o político.
Las únicas oportunidades de socialización que tuvieron “los niños perdidos” fuera de casa eran principalmente la escuela y el trabajo. Por regla general, estas instituciones proporcionaron pocas recompensas sociales para ellos, debido a que por ser individuos de poco valor, y a que nadie les ha enseñado en casa habilidades sociales adecuadas, nadie nunca quiso conocerles. ¿A quién le importan unos chavales pobres, que no son guapos, y no tienen ni dinero ni estatus del que hablar? A nadie, y sin embargo, esto describe a la mayoría de hombres nacidos en la pobreza sin una familia que les provea de la crianza esencial para prosperar y tener éxito en la vida.


¿Cómo actúan los hombres en esta situación para obtener algo de atención y tratar de salir de las ataduras de sus infiernos personales? La mayoría jamás encuentra LA PÍLDORA ROJA. Algunos se convierten en muchachos demasiado atrevidos y con una actitud de “no tengo nada que perder hijoputa”, se convierte en personificaciones de la tríada oscura. Quizá empiecen a vender drogas o se metan en bandas callejeras, hacen lo que sea para obtener dinero, respeto, estatus y sexo. Cosas que no podrían obtener de otro modo sin saltarse la ley. ¿Por qué? Porque nacieron donde nacieron y de quien nacieron.



¿Qué pasa con “los niños perdidos” que son demasiado tímidos para tomar el camino de la tríada oscura? Acaban incubando su tristeza envueltos en un capullo de pornografía, videojuegos y navegando en internet, en un intento de atontarse para olvidar una existencia desapasionada, dolorosa y poco inspiradora. Este estilo de vida se convierte en un hábito para el sufrido escapista, y la falta de interacción social crea un miedo irracional a socializar, hasta el punto que incluso salir de casa se convierte en un inmenso problema. Así mismo, hablar con alguien en una tienda o poner un pie fuera de casa les hace increíblemente autoconscientes (N del T: ¿Cómo traduciríais self-conscoius?). “Los niños perdidos” han tenido que lidiar con tanto rechazo que el aislamiento se ha convertido en su “modus operandi”, tienden a sufrir ansiedad social aguda, la cual es uno más de los males con que su degenerada educación social les azota. La dicotomía presentada aquí es temer a la soledad al mismo tiempo que se teme a la interacción social, esto es una pequeña muestra del infierno personal que un “feminizado niño perdido” debe afrontar.


LA evasión es una forma de autoconservación para las personas que no saben cómo cambiar esta situación o simplemente no son lo bastante valientes para comprometerse en un proceso de auto mejora. Cuando no tienes nada, cuando no tienes a nadie, entrar en un gimnasio y levantar pesas rodeado de desconocidos se convierte en un auténtico reto, requiere mucho coraje, “los niños perdidos” han sido rechazados tantas veces que su ansiedad puede llegar a ser muy debilitante. Evitarán por todos los medios a su alcance perseguir la auto mejora porque son irracionalmente miedosos, perpetuando así el ciclo y convirtiéndose en sus propios obstáculos. Mentalmente encerrados. Atrapados.


Los estándares de masculinidad están puestos tan alto por el imperativo femenino, y la infraestructura para conseguirlos es nula (irónicamente debido al imperativo femenino), que no es pues de extrañar que tantos muchachos y hombres se protejan a sí mismos de una deprimente existencia con pornografía, juegos e internet, renunciando al juego de la vida y gritando ¡a tomar por culo! A través de su renuncia a participar. Si estás aislado, y la lucha está acabando contigo, no es raro que decidas hacer de los muros de tu prisión mental un lugar lo más cómodo posible. No es que yo abogue por este estilo de vida, más bien al contrario, pero puedo perfectamente entender por qué es tan común. En resumen, este estilo de vida es una anestesia mental.



Relativo a la soledad está la preselección. La preselección es un increíble fenómeno, pero cargado de lógica. La ausencia de preselección constituye la base de la marginalización de “los niños perdidos” tanto con las mujeres como con los hombres. Mucha gente es de mente cerrada y críticos, ni siqiera tratarán de ver mas allá de la superficie para ver si hay algo agradable en ti, si no eres una súper estrella, un montón de gente no querrá ni compartir oxígeno contigo. “Todos quieren estar con un ganador, si tú no eres uno de ellos, y lo que eres es un monton de problemas salidos de los ovarios de tu madre, jódete, porque a nadie le importas” Este es el mensaje que la sociedad manda subrepticiamente a “los niños perdidos”. Los amigos son como el dinero, son difíciles de conseguir cuando tienes pocos, pero una vez que te resulta fácil conseguirlos se convierte en increíblemente fácil. La abundancia es la clave.




Con cruda sinceridad, mi consejo para cualquier “niño perdido” que haya encontrado este artículo, coger todos los hobbies que pueda permitirse y llenar su horario con ellos. Obviamente, un gimnasio debe de estar incluido, sé que si estás en un momento particularmente bajo, puede dar bastante miedo ir, pero hay más actividades a las que te puedes dedicar, como clubs de debate, clases de baile, de idiomas, artes marciales, música, y en resumen, cualquier cosa que te permita socializar y divertirte al tiempo que adquieres una habilidad que te haga ganar valor. Es crucial ir paso a paso; ningún viaje épico se completa en un día. Mas información acerca de hacer este tipo de cambio en tu vida puede ser encontrado aquí.


“Los niños perdidos” son una de las más importantes razones de que la manosfera exista. Si estos chicos no necesitaran consejos masculinos y figuras paternas en un mundo donde cada vez más escasean, no habrían buscado en internet para encontrar lo que les faltaba y poner cosas en común con más chicos en su situación. Muchos de estos “niños perdidos” buscan estas figuras y consejos paternos en internet disfrazándolo de estrategia sexual, pero los problemas son mucho más profundos que una cuestión de “cómo ligar”, la estrategia sexual es solo el barniz que recubre las profundidades de los temas a los que llega la manosfera.

Si te sientes identificado con este texto, deja un comentario para aliviarte, aquí nadie confundirá tu dolor con debilidad. También si has disfrutado de mi prosa y todavía no lo has hecho, suscríbete.

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