lo que está en la imagen:
es lo que ahora llaman "nuevas masculinidades" (sic)
disfruten lo votado..
El original: Single Mothers, Weak Fathers & The Suffering of “The Lost Boys” | Illimitable Men
MADRES SOLTERAS, PADRES DÉBILES Y EL SUFRIMIENTO DE “LOS NIÑOS PERDIDOS”
Esta no es ni un texto de autoayuda ni tiene un fondo positivo o
entrañable. Es la dura y fría deducción de una cuestión social de la que
no se habla, las vicisitudes de los jóvenes de hoy creciendo en un
mundo cada vez más feminizado. Desatendidos y solitario, luchan contra
sus malos hábitos pata tratar de tomar las riendas de su vida, para así
poder satisfacer su innato deseo biológico de ser felices a través de la
consecución de la síntesis de la masculinidad. Normalmente publico
teorías y explico conceptos útiles para los hombres que buscan conseguir
poder y éxito independientemente de su status social; sin embargo, por
primera vez en Illimitable Man, voy a tomar un enfoque diferente en la
difusión de todo lo que es maravillosamente rojo y de naturaleza
farmacéutica.
“Los niños perdidos” es un término que utilizo para describir la
creciente prorción demográfica de niños, hombres jóvenes y adultos, los
cuales debido a la naturaleza de las circunstancias en las que se
criaron, luchan por prosperar y conseguir el ideal masculino. “Los
niños perdidos” normalmente carecieron de una presencia masculina sólida
durante su desarrollo debido a que fueron criados por una madre soltera
o un padre débil que siempre se plegaba la tiranía de las neurosis de
su madre. Esta situación ha dañado irreparablemente, en muchos aspectos,
a estos hombres a nivel fundamental. “Los niños perdidos” son una
minoría invisible, mayormente ignorada y desatendida por gran parte de
la sociedad debido a que a la sociedad no le importa ningún sufrimiento
que no esté afectando visiblemente a las mujeres, aun cuando
irónicamente, es el mismo tipo de dolor que evita que un niño se
convierta en un hombre y provoca todos los chillidos indignados de las
mujeres post-muro, las cuales se lamentan - ¿Dónde están los hombres
buenos? Lo que tenemos en el mundo desarrollado es una poco saludable
fijación con las neurosis del dogma feminista moderno en lugar de tener
un preocupación racional por la salud mental de los muchachos jóvenes.
“Los niños perdidos” ni tienen voz ni se atreven a hablar, ya que no
esperan que nadie quiera escuchar lo que tengan que decir acerca de sus
dificultades. Hablar sirve de poco y aunque hablaran, recibirían un –
Eres un hombre, los hombres deben de ser fuertes- de parte de las
intolerantes que repiten como loros esta frase en respuesta a las luchas
de los varones. Los conceptos de empatía y ayuda para muchachos y
hombres sufriendo adversidad son del todo inexistentes. Sus adversidades
encuentran en el mejor de los casos una psicopática actitud de
indiferencia y en el peor de los casos una respuesta asqueada de su
debilidad. “Los niños perdidos” entienden la indiferencia íntimamente
mientras comprenden muy poco de los asuntos del corazón, ya que nunca
han sido debidamente amados; no en un modo que no les debilite aún más.
Aún siendo este modo el amor de su excesivamente cariñosa e ingenua
madre, la cual desconoce en qué consiste la masculinidad y el dolor del
desamor adolescente. Lo sepan o no lo sepan, lo que necesitan es la mano
inquebrantable del amor paternal. La falta de este amor paternal
cementa una perversa soledad en estos muchachos durante su crecimiento,
algo les falta, estos chicos están quebrados, no pueden tomar las
riendas de sus vidas, luchan por encontrarse a ellos mismos, saben que
son el problema pero no saben qué hacer para solucionarlo.
Uno de los síntomas de este pobre estilo de paternidad es la “unidad
familiar” de la madre soltera o la familia nuclear con un padre beta y
una mujer cabeza de familia. Este es un dolor solitario y silencioso
barriendo a la juventud mundial. El cada vez mayor aislamiento de los
hombres jóvenes de hoy es una aflicción social endémica en todas las
sociedades desarrolladas, particularmente en los países anglosajones (N
del T: en todas las sociedades occidentales este patrón de repite). El
aislamiento, feminización, abandono y el bajo rendimiento de niños y
jóvenes es una tendencia cada vez más pronunciada y ha marcado la
crianza infantil desde que el feminismo empezó a atacar la familia
nuclear causando que los hogares destrozados sean tan comunes como son
hoy en día. Ahora tienen el descaro de preguntar por qué las niñas
superan a los niños en educación ahora, cuando el problema les mira
directo a los putos ojos. Vosotras privasteis a los niños de sus padres,
por eso ahora están estropeando sus vidas. Cuando la familia nuclear
era la norma y las mujeres ni eran tan ingenuas, ni estaban incentivadas
por las ayudas gubernamentales para criar un hijo solas, era mucho más
posible que un hombre joven tuviera un fructífero vínculo con su padre.
El feminismo vino a reescribir la narrativa social, que decía que tener
hijos fuera del vínculo matrimonial era una norma indeseable y no
aceptable.
Hoy, los hijos de madres solteras tienen el mayor riesgo de padecer
ansiedad social y trastornos del comportamiento y además son incapaces
de tener un vínculo con el padre que sí tienen, simplemente porque las
mujeres no pueden enseñar lo que no tienen:masculinidad y la experiencia
de vivir como un hombre. Estos hijos están cohibidos por sus madres,
llevando la carga de sus cambiantes emociones sin tener un padre que
maneje su inestabilidad (Hetherington, 1980; Cath, et al., 1989, Ross,
1984). Esto pone un montón de presión extra en ¡los niños perdidos”.
Durante su desarrollo estos niños requieren un padre para llevar a cabo
esta imperativa tarea (N del T: se refiere a manejar las emociones
femeninas), pero con un padre ausente están completamente privados de
ese lujo, y entonces, deben afrontar solos toda la intensidad de las
emociones femeninas con su inocencia desde una edad en la que son muy
impresionables.
Si incluso una fracción de los niños perdidos es tan afortunado de encontrar The Red Pill
(N del T: o o el ático de Burbuja.info ) y tomar el camino de la
automejora, siempre sufrirán el pesar y el arrepentimiento por el tiempo
perdido y la falta de oportunidades que experimentaron en sus años
formativos. Todos esos años sin tener éxito con las mujeres, jugando
demasiado a los videojuegos, teniendo un carácter débil, y estando
emocionalmente demasiado rotos para tener amistades significativas es
una excelente receta para reventar todas las opciones de un hombre joven
en la vida. Nadie habla de cómo los chicos están fallando en la vida,
absolutamente nadie. Sin embargo, a pesar de la sórdida indiferencia y
abandono de la sociedad por esta fundamental enfermedad contemporánea,
no es tan poco común y marginal como a algunos miembros más afortunados
de la sociedad les gustaría imaginar.
¿Por qué la sociedad es tan apática al respecto del sufrimiento de “los
niños perdidos”? Porque para ayudar a estos muchachos habría que socavar
políticamente la hegemonía del pensamiento feminista, y reparar la
inane negligencia que permea el sector demográfico de hombres nacidos en
hogares rotos no forma parte del imperativo social o político.
Las únicas oportunidades de socialización que tuvieron “los niños
perdidos” fuera de casa eran principalmente la escuela y el trabajo. Por
regla general, estas instituciones proporcionaron pocas recompensas
sociales para ellos, debido a que por ser individuos de poco valor, y a
que nadie les ha enseñado en casa habilidades sociales adecuadas, nadie
nunca quiso conocerles. ¿A quién le importan unos chavales pobres, que
no son guapos, y no tienen ni dinero ni estatus del que hablar? A
nadie, y sin embargo, esto describe a la mayoría de hombres nacidos en
la pobreza sin una familia que les provea de la crianza esencial para
prosperar y tener éxito en la vida.
¿Cómo actúan los hombres en esta situación para obtener algo de atención
y tratar de salir de las ataduras de sus infiernos personales? La
mayoría jamás encuentra LA PÍLDORA ROJA. Algunos se convierten en
muchachos demasiado atrevidos y con una actitud de “no tengo nada que
perder hijoputa”, se convierte en personificaciones de la tríada oscura.
Quizá empiecen a vender drogas o se metan en bandas callejeras, hacen
lo que sea para obtener dinero, respeto, estatus y sexo. Cosas que no
podrían obtener de otro modo sin saltarse la ley. ¿Por qué? Porque
nacieron donde nacieron y de quien nacieron.
¿Qué pasa con “los niños perdidos” que son demasiado tímidos para tomar
el camino de la tríada oscura? Acaban incubando su tristeza envueltos en
un capullo de pornografía, videojuegos y navegando en internet, en un
intento de atontarse para olvidar una existencia desapasionada, dolorosa
y poco inspiradora. Este estilo de vida se convierte en un hábito para
el sufrido escapista, y la falta de interacción social crea un miedo
irracional a socializar, hasta el punto que incluso salir de casa se
convierte en un inmenso problema. Así mismo, hablar con alguien en una
tienda o poner un pie fuera de casa les hace increíblemente
autoconscientes (N del T: ¿Cómo traduciríais self-conscoius?). “Los
niños perdidos” han tenido que lidiar con tanto rechazo que el
aislamiento se ha convertido en su “modus operandi”, tienden a sufrir
ansiedad social aguda, la cual es uno más de los males con que su
degenerada educación social les azota. La dicotomía presentada aquí es
temer a la soledad al mismo tiempo que se teme a la interacción social,
esto es una pequeña muestra del infierno personal que un “feminizado
niño perdido” debe afrontar.
LA evasión es una forma de autoconservación para las personas que no
saben cómo cambiar esta situación o simplemente no son lo bastante
valientes para comprometerse en un proceso de auto mejora. Cuando no
tienes nada, cuando no tienes a nadie, entrar en un gimnasio y levantar
pesas rodeado de desconocidos se convierte en un auténtico reto,
requiere mucho coraje, “los niños perdidos” han sido rechazados tantas
veces que su ansiedad puede llegar a ser muy debilitante. Evitarán por
todos los medios a su alcance perseguir la auto mejora porque son
irracionalmente miedosos, perpetuando así el ciclo y convirtiéndose en
sus propios obstáculos. Mentalmente encerrados. Atrapados.
Los estándares de masculinidad están puestos tan alto por el imperativo
femenino, y la infraestructura para conseguirlos es nula (irónicamente
debido al imperativo femenino), que no es pues de extrañar que tantos
muchachos y hombres se protejan a sí mismos de una deprimente existencia
con pornografía, juegos e internet, renunciando al juego de la vida y
gritando ¡a tomar por culo! A través de su renuncia a participar. Si
estás aislado, y la lucha está acabando contigo, no es raro que decidas
hacer de los muros de tu prisión mental un lugar lo más cómodo posible.
No es que yo abogue por este estilo de vida, más bien al contrario, pero
puedo perfectamente entender por qué es tan común. En resumen, este
estilo de vida es una anestesia mental.
Relativo a la soledad está la preselección. La preselección es un
increíble fenómeno, pero cargado de lógica. La ausencia de preselección
constituye la base de la marginalización de “los niños perdidos” tanto
con las mujeres como con los hombres. Mucha gente es de mente cerrada y
críticos, ni siqiera tratarán de ver mas allá de la superficie para ver
si hay algo agradable en ti, si no eres una súper estrella, un montón de
gente no querrá ni compartir oxígeno contigo. “Todos quieren estar con
un ganador, si tú no eres uno de ellos, y lo que eres es un monton de
problemas salidos de los ovarios de tu madre, jódete, porque a nadie le
importas” Este es el mensaje que la sociedad manda subrepticiamente a
“los niños perdidos”. Los amigos son como el dinero, son difíciles de
conseguir cuando tienes pocos, pero una vez que te resulta fácil
conseguirlos se convierte en increíblemente fácil. La abundancia es la
clave.
Con cruda sinceridad, mi consejo para cualquier “niño perdido” que haya
encontrado este artículo, coger todos los hobbies que pueda permitirse y
llenar su horario con ellos. Obviamente, un gimnasio debe de estar
incluido, sé que si estás en un momento particularmente bajo, puede
dar bastante miedo ir, pero hay más actividades a las que te puedes
dedicar, como clubs de debate, clases de baile, de idiomas, artes
marciales, música, y en resumen, cualquier cosa que te permita
socializar y divertirte al tiempo que adquieres una habilidad que te
haga ganar valor. Es crucial ir paso a paso; ningún viaje épico se
completa en un día. Mas información acerca de hacer este tipo de cambio
en tu vida puede ser encontrado aquí.
“Los niños perdidos” son una de las más importantes razones de que la
manosfera exista. Si estos chicos no necesitaran consejos masculinos y
figuras paternas en un mundo donde cada vez más escasean, no habrían
buscado en internet para encontrar lo que les faltaba y poner cosas en
común con más chicos en su situación. Muchos de estos “niños perdidos”
buscan estas figuras y consejos paternos en internet disfrazándolo de
estrategia sexual, pero los problemas son mucho más profundos que una
cuestión de “cómo ligar”, la estrategia sexual es solo el barniz que
recubre las profundidades de los temas a los que llega la manosfera.
Si te sientes identificado con este texto, deja un comentario para
aliviarte, aquí nadie confundirá tu dolor con debilidad. También si has
disfrutado de mi prosa y todavía no lo has hecho, suscríbete.
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