"la crisis vino de fuera".. claro, claro..
disfruten lo votado..
Granados cobraba 900.000 euros por cada colegio concertado adjudicado
Lo que muchos sabíamos ahora puesto negro sobre blanco en un diario nacional:
http://www.abc.es/espana/20150310/abci-granados-comisiones-colegios-201503092034.html

Francisco Granados y su socio, David Marjaliza,
diseñaron el negocio perfecto para lucrarse mediante la construcción de
colegios concertados. Según testigos y documentos presentes en
lainvestigación de la trama Púnica, el exsecretario general del PP de
Madrid y su amigo constructor cobraban una «mordida» de entre 900.000 y
1,2 millones de euros por cada colegio concertadoque ponían en marcha.
El pagador era Alfedel, una sociedad registrada en
Valdemoro que se dedica a promover colegios concertados y luego
venderlos a las cooperativas de profesores que los gestionarán. El dueño
de esta empresa, Alfonso Ferrón del Río, está imputado por estos pagos.
ABC ha intentado recabar su versión de los hechos pero no ha habido
respuesta. En cuanto a Granados y Marjaliza, números uno y dos de la
trama, están en prisión incondicional desde el estallido de la operación
Púnica, el pasado 27 de octubre.
El esquema era siempre el mismo. Francisco Granados, que
fue secretario general del PP de Madrid y número tres del Gobierno de la
Comunidad usaba sus influencias políticas para que los ayuntamientos
madrileños, entre ellos el que él mismo gobernó, Valdemoro, cedieran el
suelo a un precio muy inferior al de mercado con el argumento de que el
colegio concertado era un servicio para el municipio. Antes de la puesta
en marcha, Alfedel aseguraba a los profesores -sus clientes- que el
centro educativo iba a recibir el concierto por parte del Ejecutivo
regional.
Por estos tratos de favor, Alfedel pagaba una comisión que
oscilaba según las características del colegio. Lo habitual es que la
cifra fuera más cercana a los 900.000 que a los 1,2 millones, según las
fuentes consultadas por ABC. La comisión se enmascaraba mediante
uncontrato falso de consultoría entre Alfedel y una sociedad de David
Marjaliza, número dos de la trama Púnica. De esta forma, Alfonso Ferrón
del Río pagaba las comisiones, siempre presuntamente, a través de
facturas falsas, pero con una apariencia legal. Así no había que manejar
dinero negro. Alfedel ha promovido 20 centros, 19 de ellos donde la
trama Púnica actuaba, la Comunidad de Madrid (18) y Cartagena.
Además, otra de las empresas de Marjaliza, la constructora
Obrum, era la encargada de construir el colegio. El negocio, con la
excusa de la educación, estaba en el suelo. La investigación trata de
acreditar ahora cómo Marjaliza hacía llegar su parte a Granados, en
metálico o, como apuntan las pesquisas de la Audiencia Nacional, la
Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil, en especie: entregándole
inmuebles, facilitándole plusvalías u otras prebendas.
Granados puso en marcha este mecanismo en su pueblo,
Valdemoro, donde Alfedel ha construido nada más y nada menos que cuatro
colegios, tres de ellos bajo el paraguas del exsecretario general del PP
de Madrid. Granados fue alcalde del municipio madrileño entre 1999 y
2003. De hecho, según documentos de los que ha tenido conocimiento ABC,
el propio Granados firma de su puño y letra, como alcalde de Valdemoro,
la venta de las parcelas de uno de los colegios, Hélicon. El entonces
regidor vendió el suelo público a Alfedel por medio millón de euros, un
precio muy ventajoso teniendo en cuenta que estamos hablando de 27.000
metros cuadrados.
Los otros dos colegios concertados de Alfedel en Valdemoro
-Nobelis y Valle del Miro- se promovieron después de que Granados dejara
la alcaldía para convertirse en consejero de Transportes de la
Comunidad de Madrid. No obstante, el político siguió controlado todo el
negocio del suelo en Valdemoro. Su sucesor en 2003 e impulsor de Nobelis
y Valle del Miro, José Miguel Moreno, amigo personal y subordinado de
Granados, también está imputado en Púnica. El cuarto colegio que Alfedel
promovió en Valdemoro es el Lagomar, aunque éste se impulsó en la etapa
del PSOE, anterior a la llegada de Granados (1999). Curiosamente, la
esposa de David Marjaliza es cooperativista de este centro educativo.
El responsable de la promoción de los colegios, Alfonso
Ferrón del Río, apenas arriesgaba: tenía garantizado el suelo y el
concierto y quien terminaba pagando por los terrenos y por la
construcción era la cooperativa de profesores a la que trasladaba los
contratos y que finalmente gestionaría el colegio. Alfedel solo era el
intermediario, el conseguidor. Su página web deja muy claro en qué
consiste su trabajo: «Alfedel se encarga de realizar todas las gestiones
necesarias para la adquisición del terreno, la obtención de licencias
municipales, la obtención de autorizaciones y la concesión de los
conciertos educativos».
Los profesores, al margen
La empresa cobraba a los profesores alrededor de un siete
por ciento del valor final del colegio, según revelan a este diario
fuentes conocedoras del negocio. Teniendo en cuenta que cada colegio de
Alfedel ha costadoentre 15 y 30 millones de euros, la comisión de
Alfonso Ferrón del Río ascendía hasta los 2,1 millones de euros, de los
que alrededor de la mitad iban directamente a la sociedad consultora de
David Marjaliza, amigo personal de Granados, a través de facturas
ficticias.
En los contratos que Alfedel firmaba con las cooperativas
de profesores, el constructor del colegio venía impuesto, Obrum, una de
las principales sociedades investigadas en la trama Púnica. Así
lo aseguran profesores consultados por ABC. Luego, la cooperativa se
subrogaba a la hipoteca del colegio, además de poner dinero de su
bolsillo. Los cooperativistas, alrededor de 80 en algunos colegios,
aportan unos 50.000 euros cada uno para asumir los primeros gastos.
Luego, año tras año, van pagando la hipoteca.
Cabe destacar que las cooperativas de profesores
nada tienen que ver en la trama presuntamente corrupta. Una vez que
recibían las llaves del colegio, pagaban el canon a Alfedel y comenzaban
a trabajar. La empresa de Alfonso Ferrón del Río no conserva ninguna
participación en los centros educativos.
Otro de los centros que promovió Alfedel está en Torrejón
de Velasco (Madrid), cuyo alcalde, Gonzalo Cubas, fue arrestado en la
operación Púnica. En este caso el ayuntamiento vendió la parcela también
por un precio muy ventajoso: menos de 300.000 euros por 8.500 metros
cuadrados de suelo público, según denuncia a ABC la portavoz socialista,
Silvia Bonilla: «Fue un precio demasiado bajo para el valor que tenían
en ese momento los terrenos».
El negocio de Granados, Marjaliza y Alfedel era tan
redondo que ni siquiera había que corromper a los alcaldes: promover
colegios concertados se presentaba como un valor para el municipio y una
apuesta del PP.
Alfedel S.L. es el acrónimo
de Alfonso Ferrón del Río, administrador y socio único de la empresa. Se
define como un «profesional con amplia experiencia en el ámbito
educativo y empresarial». Con sede en un chalet de Valdemoro, el
municipio de Granados, Alfedel ha promovido 20 colegios concertados, 19
de ellos donde la red Púnica tenía influencia:18 en la Comunidad de
Madrid, epicentro del caso, y uno en Cartagena, donde está una de las
ramificaciones. Los madrileños se ubican en Valdemoro (4), Boadilla del
Monte (2), Villanueva de la Cañada, Majadahonda, Aranjuez, Arganda del
Rey, Paracuellos del Jarama, Pinto, San Martín de la Vega, Sevilla La
Nueva, Villaverde, Alalpardo y dos municipios con alcaldes detenidos:
Torrejón de Velasco y Parla. El único fuera del «área Púnica» está en
Mallorca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario