Pasó de ser premiada a despedida tras enviarle una carta denunciando irregularidades. Después, le pusieron una querella por revelación de secretos.
pues tiene suerte que no ha sufrido ningún "accidente doméstico" y tiene suerte que no haya acabado con la cabeza en un maletero, el cuerpo con 200 puñaladas en una bañera, y las manos en el microondas por "un resbalón fortuito"..
González despidió del Canal a una trabajadora que confió en él para denunciar la corrupción
No hay comentarios:
Publicar un comentario