«Estábamos tranquilamente en su casa y se desencadenó una discusión entre mi amigo y otro chico marroquí» que vivía en el mismo inmueble abandonado. «De repente, el otro vino con una porra y yo le agarré por el cuello y mi amigo del brazo. Entonces llamé al 112 y pedí que viniera una patrulla». En ese momento, según la versión de Badr, el portador de la porra se fue y «nosotros esperamos a que llegase la policía, ya que era yo quien les había llamado».
Pero cuando llegaron, «entraron con fuerza, no me dejaban ni respirar, me esposaron y les decía: 'pero que he llamado yo'».
Aún así, el viernes ya pasaron la noche en el calabozo «y el sábado todo el día y toda la noche». A la una del mediodía del domingo fueron conducidos ante el juez «y a las dos ya estábamos en la cárcel, sin saber muy bien por qué».
La principal razón por la que se les ha mantenido en prisión durante 23 meses, según su abogado, Alfonso Iglesias, es «que no declararon ningún domicilio, por lo que no tenían arraigo y el riesgo de fuga era grande, porque al fin y al cabo les pedían muchos años de prisión».
Algo que corrobora Badr Sahar: «Pedían 9 años de cárcel para nosotros. Imagínate que pasamos todo ese tiempo por algo que no hemos hecho. No puede ser, es una pesadilla», asegura este marroquí de 33 años que considera que «no puede ser que una chica diga algo sin tener ninguna prueba y metan a unas personas en la cárcel. Le dije al juez que hiciese una rueda de reconocimiento para ver si me reconoce, porque para meter a alguien en la cárcel tienes que estar muy seguro».
Ya en prisión, «un agente judicial me dijo: 'toma este papel', y como no entendía bien se lo di a uno para que me lo leyera: 'Agresión sexual', le comunicó, dos palabras que resonaron en su cabeza como sendos disparos. '¿Estás leyendo bien?', le dijo. Yo me he peleado con un marroquí pero ahí no había ninguna chica», aseguró Badr. «Pues aquí pone agresión sexual», le confirmó el otro antes de añadir: «Estás jodido».
«Empecé a llorar y a golpearme la cabeza contra la pared. Y cuando la gente me vio en esa tesitura nadie vino a consolarme porque se corrió la voz de que era un 'violador'. Me decían: 'No bajas de los 12 años de cárcel'».
el protagonista llama a la policía por una pelea, directamente lo esposan y acaba en la cárcel (donde ha estado dos años) por "agresión sexual".. por eso no hay que olvidar que sólo hay un 0,0000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000001% de "denuncias falsas" en la lucha contra la "lacra" de la "violencia machista"..
buen país, buena "democracia", buen "Estado de Derecho"..
«Prefiero morir a que me llamen violador», dice el hombre absuelto tras pasar dos años en Martutene
No hay comentarios:
Publicar un comentario