En el caso de Holanda, por ejemplo, sólo se abonan 50 euros anuales. Es cierto que no cuentan con Seguridad Social, pero, teniendo en cuenta que muchos seguros médicos suelen rondar los 100 euros mensuales, es un planteamiento que ahorra costes y sacrificios fiscales con diferencia.
Los autónomos británicos pagan una tarifa mínima de 14 euros al mes si no superan los 600 euros de ingresos. Si la facturación va superando esta cuantía, los ingleses declaran en función de la facturación. Pero todavía hay sistemas fiscales que pueden mejorar aún más la situación económica de un autónomo. Irlanda es un ejemplo de ello: no existe ninguna cuota de inscripción. La cantidad a pagar es del 4 % de los ingresos a efectos fiscales. Además, cuentan con grandes ventajas, como asistencia sanitaria, pensiones, prestación por maternidad o viudedad.
Otros territorios europeos como Alemania, Francia, Portugal o Dinamarca también ofrecen tarifas muy inferiores. España, por el contrario, se sitúa entre los países del Viejo Continente donde el peso de los impuestos es el más elevado para los que deciden autoemplearse.
y ésto después de más de 40 años de "democracia"..
disfruten lo votado..
El sacrificio de los autónomos: "Parece que Hacienda nos castiga por trabajar"
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