Vladímir Gúdov, que trabajó en la central y sus inmediaciones durante 42 días, es el único superviviente de los tres vicecomandantes con que contaba su batallón
Ante su sorpresa, Vladímir comprobó que su muestra presentaba numerosas aberraciones genéticas. Algunos cromosomas X estaban partidos por la mitad, otros de forma parcial, y sus fragmentos, esparcidos por todo el campo de visión del ocular microscópico.
y recuerden: la energía nuclear es limpia, segura, y barata..
Memorias de un liquidador de Chernóbil
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