recordando a las dos estudiantAs en prácticas de enfermeras que se burlaban de una señora mayor que necesitaba ayuda.. existe una diatriba filosófica, misógina, antisemita.. desgraciadamente las "feministas" y las "hexpertas" en "jenaro" que vayan a crucificarlo llegan tarde: se suicidó antes de cumplir los 25 años..
como dato: las mujerAs representan un alto porcentaje en enfermería (curiosamente las que piden "hygual-dá" nunca se han molestado por eso), pero resulta que en urgencias los porcentajes se invierten brutalmente y queda que, aproximadamente, el 90% son hombres (recordemos: en una profesión en la que las mujerAs son mayoría): ellas prefieren cobrar igual y tomar la temperatura..
y ahora al libro: en la página 302 hay un pequeño párrafo sobre la reconocidísima y aplaudida "henpatía femenina":
El hombre, como no es capaz de contemplar como espectador los dolores de los pacientes, participaría de ellos hasta agotarse completamente, y esto le impediría atender a los enfermos. Quien observa a las enfermeras podrá ver con asombro que permanecen impasibles y “dulces” incluso ante las terribles convulsiones de un moribundo; el hombre, en cambio, no pudiendo contemplar los tormentos y la muerte sería un pésimo enfermero. El hombre querría aliviar los dolores, retardar la muerte, en una palabra, desearía prestar una ayuda, y como esa ayuda es imposible y hay que limitarse a una asistencia, sólo son aptas las mujeres. Se ha errado cuando se quiere apreciar la actividad de la mujer en esa esfera desde un punto de vista que no sea el utilitario.
otros ejemplos:
página 62:
Cada individuo tiene, respecto al otro sexo, un “gusto” determinado y perfectamente particular.
página 63:
Se sabe además, por propia experiencia, que ciertas personas del otro sexo pueden ejercer sobre un individuo incluso una acción repelente, otras lo dejan frío y otras lo excitan, hasta que finalmente aparece (aunque no siempre) la que despierta un deseo incontenible de unirse a ella, y entonces todo el resto del mundo pierde su valor y desaparece.
página 73:
Los casos de atracción sexual irresistible son raros precisamente porque intervienen muchos factores, y quizá porque deben cumplirse otras muchas leyes.
página 85:
...puede afirmarse audazmente que en todo invertido sexual aparecen también caracteres anatómicos del otro sexo.
...las mujeres que experimentan deseos sexuales frente a otras mujeres presentan caracteres somáticos masculinos.
página 99:
Los hombres femeninos están también, en razón de su feminidad, más orgullosos de su físico que el resto de los hombres. Muchos de estos individuos salen a pasear para ser admirados por su bello rostro, que por ser femenino revela la intención que mueve a su poseedor, y una vez conseguido su objeto vuelven contentos a su casa. Narciso era el prototipo de esta clase de hombres.
página 100:
Cuanto más femenina es una mujer tanto menos comprenderá al hombre, y cuanto más intensa sea la acción que éste ejerza sobre sus cualidades sexuales más impresión de hombre le producirá. Esto se debe no sólo a la ley de la atracción sexual antes mencionada, sino también a que una mujer se halla en mejores condiciones de captar a su opuesto cuanto más puramente femenina sea.
Los llamados “conocedores de mujeres”, es decir, aquellos que no son otra cosa que “conocedores de mujeres”, encierran en gran parte cualidades femeninas. Los hombres afeminados saben tratar a las mujeres mucho mejor que los hombres varoniles, los cuales sólo llegan a aprender su trato después de larga experiencia y, salvo excepción, nunca completamente.
página 116:
...cuando yo hablo de la masculinidad de todas las mujeres que se han destacado justamente por su talento no se trata de una afirmación arbitraria, ni de una estrechez de miras, ni de un egoísmo maníaco de querer ensalzar el sexo masculino. De igual modo que las mujeres bisexuales tienen relaciones sexuales con mujeres masculinas o con hombres afeminados, así también las mujeres heterosexuales muestran siempre su contenido de masculinidad por el hecho de que su complemento sexual no es nunca un hombre genuino. Las “relaciones” más famosas de George Sand, entre las muchas que tuvo, fueron las mantenidas con Musset, el lírico más femenino que la historia recuerda, y con Chopin, de quien podría decirse que es el único músico afeminado. Vittoria Colonna es menos célebre por sus creaciones poéticas que por la estima que le dispenso Michelangelo, quien sólo tuvo relaciones eróticas con hombres.
página 125:
El enorme aumento de los petimetres y de los homosexuales en los últimos años es posible que tenga un fundamento en un afeminamiento de la era actual.
página 144:
...la influencia del “útero satisfecho” en la mujer y del semen retemtum en el hombre, y aunque se acepte la expresión moderna de que “todo” es “impulso sexual sublimado”...
página 144-145:
...en el acto sexual el hombre es el que cede una parte de materia, mientras que la mujer retiene tanto sus secreciones como las del hombre.
página 145:
En las mujeres genuinas la masturbación no se conoce.
página 146-147:
Lo que se ha denominado onanismo en la mujer no es, como en el hombre, un acto con la tendencia inmanente de poner término a la excitación sexual, sino más bien evidente tentativa de procurarla, aumentarla y prolongarla.
página 147:
El estado de excitación sexual significa para la mujer la suma exaltación de su total existencia, que es siempre y enteramente sexual. La mujer se consume en la vida sexual, en la esfera de la cópula y de la multiplicación, es decir, en sus relaciones como mujer y como madre, y con esas relaciones llena totalmente su existencia. El hombre, en cambio, no es únicamente sexual. Aquí se halla en realidad la diferencia que se ha intentado buscar en la diferente intensidad del impulso sexual. No se confunda, sin embargo, la violencia del deseo sexual y la intensidad del afecto sexual con la amplitud en que son cumplidos los deseos y necesidades sexuales en el hombre y en la mujer. Sólo la diferente extensión de la esfera sexual en el hombre y la mujer constituye una diferencia específica de extraordinaria importancia entre los extremos sexuales.
página 149:
El hombre, cuando niño, no siente la necesidad de la madurez sexual; la mujer desde los primeros años espera todo de ella.
página 150:
En la mujer, la sexualidad está extendida de modo difuso por todo el cuerpo, y todo contacto, cualquiera que sea el punto, la excita sexualmente.
página 151:
La verdadera diferencia radica en que para el hombre el impulso al coito es, por así decir, una comezón con pausas, mientras que en la mujer se trataría de un cosquilleo continuo.
página 285:
La feminidad perfecta no conoce el imperativo lógico ni el moral, y la palabra ley, la palabra deber, el deber para sí misma, es la palabra que suena en sus oídos del modo más extraño.
página 299:
Una demostración psicológica de la masculinidad de la función del juicio es que éste es sentido por la mujer como algo masculino, y le atrae como un carácter sexual (terciario). La mujer pretende siempre que el hombre tenga convicciones definidas, que ella hace suyas, y no puede en modo alguno comprender a un hombre presa de la duda. Espera siempre que el hombre discurra, y el discurso del hombre es para ella un signo de masculinidad. Las mujeres ciertamente tienen el don de la palabra, pero no el del discurso; una mujer conversa (coquetea) o charla, pero no discurre. Su momento más peligroso es cuando está callada, y el hombre está excesivamente inclinado a creer que el no hablar significa silencio.
página 308 :
No hay ninguna mujer que no se considere bella y deseable al contemplarse en el espejo, y su fealdad nunca se le presenta como una realidad dolorosa, tal como sucede en el hombre, sino que buscan hasta el último momento engañarse a sí mismas y engañar a los demás.
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