20131121

Nació Digital: Josep-Lluís Carod-Rovira - Aznar&Rouco, tanto monta

Nació Digital: Josep-Lluís Carod-Rovira - Aznar&Rouco, tanto monta


«Amenazar con cárcel a quien quiere votar, levantar la amenaza de represión ante el deseo de democracia nos va muy bien ante la opinión pública internacional»

Está bien que los pueblos preparen su futuro en función de sus necesidades y deseos, pero es innegable que, en ocasiones, una mano externa nunca viene mal
. Durante muchas décadas, el pueblo catalán se ha movido más por dinámicas reactivas que no propositivas, pero ahora, cuando hemos subido un camino sin retorno, hay que reconocer que ciertas manifestaciones de líderes españoles ayudan a hacer hervir la olla y, para muchos catalanes, sus despropósitos son ingredientes picantes imprescindibles para aliñar, adecuadamente, la comida a veces tedioso de lo cotidiano. No todos, pero, lo consigue con la misma intensidad. Es cierto, por ejemplo, que las formas de Rajoy Brey son estéticamente blandas, medio higo medio uva, para decirlo en términos de horticultura, sin ese punto de mala leche capaz de despertar el muerto y quien lo vela. Nada que ver, pues, con José María Aznar López que consigue justo lo contrario, con el mérito añadido de lograrlo sin necesidad de tener que abrir la boca. Con la cara ya paga y sólo de verlo ya es suficiente para hacerse una idea del programa de fiestas con el que piensa distraernos y endulzarnos la existencia.

Ahora, en su cruzada personal para presentarse como el nuevo Cid Campeador de la españolidad, aunque a pie, sin caballo, sigue joiendo de arriba abajo a su antiguo protegido
, don Mariano, y hacer que todo el mundo vea la tibieza ideológica y el comportamiento de hermanita de la caridad hacia Cataluña, el tal Aznar ha enseñado las garras. En resumen, ha espetado que, cuando él mandaba, esto del separatismo lo arreglaba en un batir de ojos: cinco años en prisión por sedición, el mortal que tuviera el coraje de convocar un referéndum. La invectiva directa de amenaza al presidente Mas es más que evidente y, justamente, este estilo y otras amenazas legales-como la que acechaba, desde el punto de vista laboral, los funcionarios que hubieran constituido mesas electorales en un referéndum-fueron definitivas para el fracaso del Plan Ibarretxe. Pero ahora vuelve, convencido de que así pondrá el miedo en el cuerpo de los responsables políticos catalanes y, sobre todo, sobre todo, sobre todo, quedará delante de su país como el primer patriota, un político con mano de hierro, un hombre duro capaz de hacer exclamar a suyos: "Aznar, este sí ...".

Sin movernos del ámbito de la política y del PP, Antonio María Rouco Varela, nacido en el pueblo gallego de Villalba catorce años más tarde que Fraga Iribarne, es otro de los políticos españoles que conserva esa capacidad de irritación tan imprescindible para no se marchiten las flores de la vitalidad individual y la capacidad de respuesta nacional. Rouco no es, de momento, ministro, ni diputado, ni senador, sino que en la estructura político-del Reino de España ocupa el cargo de presidente de su Conferencia Episcopal y arzobispo de Madrid, que es tanto como decir una especie de papa de Roma, pero más pequeño, sólo de España y carca algo de no decir. El cardenal Rouco ha dicho ahora-y lo había dicho ya antes en infinidad de ocasiones-que lo de la unidad de España es un bien moral superior y ha reprobado los que quieren romperla, sin acusarles, de momento, de pecadores. De hecho, pecadores suficiente que somos los independentistas, pero no, justamente, por esta circunstancia y puestos a informarnos: por qué motivos la unidad de España es un bien moral? Y superior, superior, lo que se dice superior, superior en relación a que, eminencia reverendísima?

Teniendo en cuenta que su reino no es de este mundo, llama la atención ver cómo se preocupan tanto lo que ocurre en un pedazo concreto del mapa y cómo los vínculos entre nacionalismo español y catolicismo rancio
adentran ya en la noche de los tiempo. Y también como la defensa de la unidad católica, como religión única en España, ha sido inseparable de la unidad nacional española, entendiendo ésta como defensa de la integridad territorial. La historia de España es un ejemplo magnífico para ver cómo, en este país, no hay lugar para el ejercicio de la diferencia y la diversidad está perseguida en todos los ámbitos. La expulsión de los judíos, los moriscos, la Inquisición con todo de víctimas por el hecho de pensar diferente, son una buena muestra. Es muy ilustrativo ver cómo, después de casi un siglo bajo dominio británico y francés, cuando los españoles se anexionan Menorca, lo primero que hacen, a partir de 1802, es reinstaurar allí la Inquisición y expulsar a los judíos , griegos de religión ortodoxa y argelinos musulmanes que residían y convivían con normalidad ... hasta que ellos llegaron.

En fin, no tengo palabras para agradecer a España haber parido "Fenómenos" como Aznar o Rouco Varela, factores imprescindibles de estímulo, ayuda y empuje a nuestro proceso de liberación nacional. Amenazar con cárcel a quien quiere votar, levantar la amenaza de represión ante el deseo de democracia nos va muy bien ante la opinión pública internacional, por simple contraste con nosotros. Sin ellos, sin sus declaraciones, sin el canal de televisión de la conferencia episcopal española (13TV), sin Intereconomía, sin casi toda la prensa escrita de Madrid y lo que no es Madrid, sin según qué tertulianos, no sólo nuestra vida sería más aburrida, sino que el ritmo de la marcha hacia nuestra libertad sería más lento. Me preocupa, sin embargo, una cosa: ve si ahora que pliega en Rouco-lo harán marqués de algo? - Aunque pondrán un obispo demócrata, respetuoso con la diversidad y defensor de los derechos de los pueblos y de la democracia como forma de resolución de conflictos. Francamente, sería un paso atrás que no nos merecemos y un factor de ralentización de la velocidad a la que ahora vamos, que no nos convendría nada. A ver si me hacen caso ... Amén.

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