habrá pasado lo que se lleva tanto en hispanistán: se presenta una empresa "seria", con un precio por debajo de coste y algunos sobres y maletines.. y se lleva la obra.. y luego según avanza la obra van pidiendo más y más dinero..
como la famosa T4 del Aeropuerto de Madrid, presupuestada en 2000 millones, y que acabó costando más de 6500 millones.. una "pequeña desviación", como pueden apreciar.. y lo mismo ha sucedido con miles de actuaciones públicas.. luego "la crisis vino de fuera"..
bueno, seguimos: Panamá se habrá cansado de la manera hispanistaní de "hacer negocios".
Ahora falta que vayan a arbitraje y condenen a Sacyr por lucro cesante.. la compañía puede ir a la quiebra..
"Manolete, si no sabes torear.."
las grandes compañías de hispanistán son ineptas; sólo destacan en un campo monopolizado y protegido.. a la que tienen que competir se hunden en la miseria.. hay ejemplos a miles..
Panamá y Sacyr van a la guerra y paralizan las obras del Canal
La gran obra de ingeniería del siglo XXI, la ampliación del Canal de
Panamá, se viene abajo. El consorcio liderado por Sacyr ha enviado una
carta a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en la que renuncia a
continuar con la construcción de las nuevas esclusas por el sobrecoste
que han conllevado los problemas surgidos en el último año.
Según han confirmado fuentes próximas a la constructora, la
imposibilidad de llevar a cabo los trabajos en el precio pactado les ha
llevado a renunciar a terminar la obra, que ya estaba completada en un
64%.
Por el contrario, fuentes próximas al Gobierno del país centroamericano
han indicado que ha sido la ACP la que ha decidido tomar el control de
la infraestructura ante la incapacidad de Sacyr y de Impreglio de
cumplir con las cláusulas de la concesión.
Sacyr y su socio italiano y la holandesda Jan de Nul consiguieron la que
se ha llamado una de las grandes obras de ingeniería del siglo XXI en
2009 por un montante próximo a los 3.200 millones de dólares. Cuando
este consorcio se impuso en una reñida subasta a un grupo americano y a
otro español en el que participaban ACS y FCC se generó una fuerte
polémica ya que los perdedores les acusaron de hacer una oferta
temeraria, con unos costes tan ajustados que no se podrían desarrollar
los trabajos.
En las últimas semanas la tensión entre Sacyr y la ACP había crecido de
tal manera que el consorcio español envió un comunicado el pasado día 16
en el que reiteraba su disposición a cumplir con lo pactado y terminar
las esclusas en el primer semestre de 2015, nueve meses más tarde de lo
previsto inicialmente. El Canal de Panamá quería que la obra estuviera
finalizada en octubre de 2014, cuando se cumplen los 100 años de la
primera construcción que une el Atlántico con el Pacífico.
Al mismo tiempo, la ACP respondió a Sacyr amenazándole con tomar las
obras del Canal si la parte española no se ajustaba al contrato. Sacyr
había reclamado a un tribunal de arbitraje más de 600 millones de euros
en sobrecostes que Panamá se ha negado a abonar. En los últimos meses,
tanto la ministra de Fomento, Ana Pastor, como el Príncipe Felipe
visitaron el país centroamericano para respaldar a Sacyr al considerarse
uno de los grandes contratos que enarbolan la bandera de la llamada
Marca España.
Las obras del Canal de Panamá no son el único gran proyecto que parece a
punto de venirse abajo. El AVE entre Medina y La Meca, cuya consecución
sirvió para enarbolar la recuperación de España en plena crisis de
confianza internacional, parece también a punto de descarrilar. Según
fuentes próximas a los socios del consorcio, OHL y otras empresas
privadas están en desacuerdo con la gestión de Ineco, la empresa pública
que lidera la apuesta española, a la que acusan de quedarse con los
primeros pagos abonados por Arabia Saudí.
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