Fukushima/2012: contaminacion de la cadena alimentaria planetaria
Dominique Guillet
Traducción de la Asociación Alteatequieroverde
En agosto de 1945, mientras Japón se hundia militarmente, la mafia
depredadora globalizadora militar-industrial iniciaba la tercera guerra
mundial, acabando en algunos segundos con las vidas de centenares de
miles de civiles japoneses.
Las dos bombas atómicas, soltadas sobre Hiroshima y Nagasaki, anunciaban
una guerra total y genocida en contra de la humanidad, con la
radioactividad como arma de destrucción masiva.
El desastre nuclear de Fukushima-Daiichi constituye una crisis aguda en
este envenenamiento radiactivo crónico de la especie humana, y de toda
la biosfera, que perdura desde hace 66 años.
Hoy, siete semanas después del tsunami del 11 de marzo de 2011, la
situación de los reactores de la central nuclear de Fukushima-Daiichi se
degrada inexorablemente.
El 28 de abril, TEPCO anunciaba que la radioactividad ambiente era del
orden de 1220 millisievert/por hora, lo que corresponde casi a 10
millones de veces la dosis radioactiva artificial admisible en Francia
(1 millisievert /por año).
TEPCO, famoso por sus grandes mentiras desde el principio de la crisis,
comienza a preparar al mundo entero ante la eventualidad, más que
probable, de su incapacidad para controlar esta catástrofe nuclear en 9
meses, tal como lo prometió.
Ciertos reactores están en fusión total (y esto, desde el primer día),
los escapes son permanentes, los riesgos de explosión son más que
posibles…
Mientras las emisiones de isótopos de cesio 137, de estroncio 90, de
yodo 131, de plutonio 239, contaminan sin interrupción la atmósfera y el
océano, la prensa Occidental, a las órdenes de la mafia globalizadora,
califica la situación de estable, o no la califica, con el fin de no
aterrorizar a la muchedumbre y sobre todo de no enojar a la mafia
nuclear.
La situación es efectivamente estable: la polución radiactiva de
Fukushima podría durar largos años sin contar que nuevas explosiones
catastróficas confieran un giro mucho más brusco. El norte de Japón ya
deberia haber sido evacuado.
¿Para cuándo la evacuación de Tokio y de la totalidad de Japón?
A partir del 18 de marzo se encontraron plutonio 238 y 239 en los
Estados Unidos. En California y en Hawai, los niveles fueron
respectivamente 43 y 11 veces más elevados que el nivel máximo
catalogado en los últimos 20 años.
En marzo, el agua potable de San Francisco contenía 181 veces la dosis
admisible de yodo 131. El 4 de abril, el agua de lluvia de Boise en
Idaho contenía 80 veces la dosis admisible de yodo 131 así como de cesio
137.
A principios de abril, la tasa de cesio 137 en los suelos, cerca de Reno
en Nevada, era 30 veces superior a la dosis admisible. También en
abril, encontramos en regiones muy numerosas de USA, cesio 134,
estroncio 89, estroncio 90 y hasta el américium y el curium.
Todos estos isótopos radiactivos también se han ido depositando en Europa y si no se los encuentra, es porque no se los busca.
Antes de finales del año 2011, todos los suelos del planeta estarán
inexorablemente contaminados por la irradiación diaria y permanente de
los reactores de Fukushima. Será lo mismo para los océanos y las capas
freáticas.
Entonces los isótopos radiactivos de Fukushima empezaran un largo
proceso de bio-acumulación subiendo los diversos escalones de la cadena
alimentaria. En 2012, la totalidad de la cadena alimentaria planetaria
será radiaoctiva y por consiguiente hiper-tóxica para la salud humana.
¡Pero que no cunda el pánico! La alimentación humana ya deriva de un
medio ambiente eminentemente tóxico y la agricultura química moderna
constituye, intrínsecamente, un arma de destrucción masiva por su
capacidad de producir, en masa, alimentos altamente envenenados.
La mafia globalizadora adora la diversidad, sobre todo la
nécro-diversidad de las estrategias para el envenenamiento de la
humanidad y de la biosfera.
La santa trinidad de su teología del aniquilamiento, se declina como
sigue: Cáncer, Mutación, Esterilidad o, según la terminología usada en
los numerosos trabajos del profesor cancerólogo Dominique Belpomme,
patologías CMR, a saber Cancerígenos, Mutágenos y Repro-tóxicos.
La tercera guerra mundial nuclear, emprendida en 1945, se dotó de todo un arsenal de armas genocidas:
- Reactores nucleares. Aproximadamente son 450, y su primera finalidad
no es producir energía “civil”, sino más bien producir plutonio para uso
militar.
Sabemos pertinentemente, desde los años 70, que el sector nuclear no es
rentable: consume más energía que la que produce y evidentemente, la
factura no incluye los centenares de miles de millones de dólares, o de
euros, vinculados a la gestión de los accidentes y de las patologías
permanentes que genera.
La finalidad primordial de las centrales nucleares, en el mundo entero,
es producir plutonio y uranio empobrecidos con fines de destrucción
humana. (Reenviamos a los lectores un informe de la CIA, recientemente
presentado sobre la web de Next-up, que pone perfectamente en evidencia
las relaciones de triangulación entre Francia (EDF, Cogema/Areva, CEA),
Japón y USA).
Todas las centrales nucleares emiten radioactividad sin interrupción: en términos técnicos, escapes.
Las numerosas investigaciones lo prueban. No hace falta más que estudiar
el mapa de las regiones donde hay más cáncer de pecho en USA: estas
regiones se sitúan todas en un radio de 150 km alrededor de una central
nuclear.
¡Tal estudio comparativo sería imposible en Francia por la simple razón
que no existe ninguna región que no esté bajo la influencia de los
escapes (y por lo tanto, bajo una potencial deflagración-detonación) de
una central nuclear! Francia es el país más nuclearizado en el mundo
“gracias” a un entendimiento perfecto entre todos los gobiernos que se
sucedieron (de todos los colores políticos) desde 1956, y el gang
nuclear (EDF, Cogema/Areva, CEA).
- Residuos radioactivos. Oficialmente, hasta 1982, cerca de 100 000
toneladas de residuos fueron sumergidos, en contenedores de hormigón, en
lo más profundo de los océanos. Pero, de hecho, no tan profundamente ya
que algunos reaparecieron, a merced del tsunami de 2006 en Indonesia,
para terminar encallando sobre las costas de Somalia, provocando la
muerte de los pecadores de este país.
¿Cuál es el impacto de los residuos radiactivos sobre la vida marina del
planeta Tierra? ¡Lo que no se ve, no existe! Desde hace una treintena
de años, los residuos radiactivos “están jubilados” ( En francés
original, juego de palabra intraducible entre tratados (retraités) y
jubilados): pero tranquilicémonos, los fondos de pensiones nucleares no
han sido engullidos en el atraco a mano armada financiero más grande de
la historia de la humanidad
Los residuos radiactivos gozan de una jubilación próspera y apacible en
ojivas nucleares (existen todavía algunas decenas de millares en el
aire, en los mares y sobre tierra), en el combustible MOX (conteniendo
el 7 % de plutonio) que usan las centrales nucleares de Francia y de
Japón; a veces, se pasean por los caminos de Europa y a veces, hasta se
relajan en piscinas sobre las terrazas de ciertos reactores nucleares.
¡Esperando la Ola!
- Las bombas de “uranio enpobrecido”. Son calificadas por Paolo Scampa
como “bombas sucias de los ricos”. Contrariamente a lo que la semántica
podría dar a entender, constituyen armas terroríficas de destrucción
masiva.
La operación “humanitaria” en Libia, orquestada por la OTAN y los USA – y
cuya finalidad es robar el petróleo, el oro y los recursos financieros
del pueblo libio (y desestabilizar la zona) – ha lanzado millares de
bombas con uranio empobrecido, también llamadas de cuarta generación,
sobre el territorio libio.
Las bombas con uranio empobrecido fueron utilizadas por primera vez por
Israel durante la guerra de Kippour contra Egipto (octubre de 1973).
Más tarde fueron utilizadas en el Líbano, en la ex Yugoslavia, en Irak,
en Afganistán y en Libia por USA y “coaliciones” diversas y
occidentales.
También fueron utilizadas por Israel en la franja de Gaza (investigación de la asociación ACDN).
Las bombas de uranio empobrecido generan cánceres, mutaciones y
esterilidad en estos mismos países o entre los militares que participan
en las operaciones humanitarias. Así, lo demuestra un estudio en USA que
se llevó a cabo sobre 631 174 militares veteranos de Irak: 87 590
sufren patologías musculares y óseas, 73 154 patologías mentales, 67 743
patologías indefinibles, 63 002 patologías gastrointestinales, 61 524
patologías neuronales, etc.
Invitamos a todos los promotores del átomo civil y nuclear a que
consulten sobre Internet las web que presentan fotos de niños deformes
(y es un eufemismo) nacidos en Irak, en Afganistán, como consecuencia de
las guerras humanitarias y libertadoras, o en Ucrania, como
consecuencia de Chernobil.
Las bombas de “uranio empobrecido” liberan isótopos cuya duración media
de vida es de 2,5 mil millones de años, es decir que todavía subsistirán
allí dentro de 24 mil millones de años.
- Los “ensayos” nucleares. Contrariamente a lo que la semántica podría
dar a entender, son pura y llanamente explosiones. Desde 1945, se
llevaron a cabo más de 2050 en la atmósfera y en el suelo.
El más fuerte fue de creación Rusa y su potencia más de 3000 veces la de
Hiroshima. En 1963, ya que el Presidente John Kennedy quería hacer
votar una ley que prohibiera estos ensayos atómicos en la Naturaleza, la
camarilla militarista US explosionó 250 en un solo año, casi uno por
dia.
- La agricultura química moderna. Esta agricultura se practica en la
casi totalidad de los países Occidentales y en una gran parte de los
países llamados emergentes o en vías de occidentalización.
Utiliza fertilizantes de síntesis y toda una panoplia de armas de guerra
– los plaguicidas – destinados a luchar contra los hongos, las hierbas,
los insectos, los nemátodos, etc, y que son llamados fungicidas,
herbicidas, insecticidas, nematocidas, etc.
Esta agricultura de guerra, o agricultura mortífera, produce
alimentos-venenos que generan una plétora de patologías cancerígenas,
mutágenas y repro-tóxicas. Por otra parte, un agrónomo comparó antaño
los fertilizantes agrícolas de la química de síntesis, con mini bombas
atómicas de uso agrícola – o más bien, bajo la apariencia de uso
agrícola, con fin genocida.
La agricultura química moderna, también recurre a semillas modificadas
genéticamente por Monsanto y otras multinacionales criminales. Estas
semillas quiméricas y las cosechas que se derivan, también pueden ser
consideradas como minibombas que siembran el caos en el organismo humano
y animal tal como numerosos estudios recientes lo han probado.
- La industria química. Además de producir cócteles de veneno para los
“campesinos”, esta industria creó decenas y decenas de miles de
productos químicos cuya mayoría, (para emplear la expresión consagrada),
son verdaderas bombas.
Algunos de estos productos químicos poseen denominaciones diversas y
variadas: vacunas, remedios alopáticos, azúcares de síntesis, etc.
- Las tecnologías de la comunicación, de la prevención medical y de la
lucha antiterrorista. En este trastero de alta tecnología, podríamos
mencionar la telefonía móvil de tercera y de cuarta generación, los
sistemas WIFI, las radioscopias de uso médico, los body-escáneres en los
aeropuertos, etc.
Recomendamos al lector un estudio reciente del suizo Daniel Favre sobre
las patologías encontradas en las abejas por culpa de las interferencias
electromagnéticas de la telefonía.
Para resumir esta situación genocida: los psicópatas dementes y
criminales recurren a dos tipos de operaciones especiales para destruir
el genoma humano y erradicar una gran parte de la especie humana.
La primera consiste en generar contaminación radiaoctiva directa
mediante tecnología nuclear: ensayos nucleares en la atmósfera y en el
suelo, reactores nucleares civiles, reactores nucleares militares para
la investigación y la producción de plutonio, bombas de uranio
empobrecido y la no gestión de los residuos radiactivos.
La segunda consiste en arruinar el sistema inmunitario mediante una
contaminación radioactiva indirecta, solapada y diaria:
alimentos-venenos, vacunas, remedios alopáticos, telefonía móvil, etc.
Y para coronar todo, el Códex Alimentarius, creado en diciembre de 1961
bajo el auspicio de la OMS y de la FAO, constituye la guinda, colorada
pero mortífera, sobre el grueso pastel nuclear.
Solo podemos admirar el refinamiento de la estrategia de la mafia
globalizadora: desde 1945, el complejo militar-industrial destruye la
humanidad y la biosfera instituyendo una organización internacional, el
Códex Alimentarius, que se supone protege a los pueblos.
Pero qué hace el Códex Alimentarius para proteger a los pueblos: ¡ sigue
las órdenes de las multinacionales biocidarías para imponer las
semillas quiméricas, los fertilizantes de síntesis, los plaguicidas,
etc. Y para imponer, a plazo, “la irradiación” de todos los alimentos!
Repetimos, otra vez, que el Códex Alimentarius depende de la OMS, una
rama de la ONU, que podría llamarse perfectamentela Organización para
las Mutaciones y la eSterilidad.
Recordemos que los mafiosos de la OMS firmaron un tratado secreto de no
agresividad, en 1959, con los mafiosos del OIEA (Organismo Internacional
de Energía Atómica).
La capacidad para hacer daño del OIEA es grandísima.
Estos criminales todavía se atreven a hablar de algunas decenas de
muertos, o como mucho de algunos millares, por culpa de Chernobil,
mientras que en el informe de la Academia Nacional de las Ciencias,
aparecido en los USA en noviembre de 2009, se afirma que entre 1986 y
2004, 950 000 personas fallecieron en el mundo por culpa de la
catástrofe nuclear de Chernobil. Y estamos en 2011.
La imposición inexorable del Codex Alimentarius, va a acabar, a muy a
corto plazo (es mañana), con la supresión pura y sencilla de todos los
complementos alimentarios y de todas las plantas medicinales que
permiten a la humanidad protegerse, o cuidarse, de los efectos
destructores de la radioactividad o de cualquier otra forma de polución
agrícola, médica o industrial.
La prohibición de estas sustancias arrastrará, hay que precisarlo, la
supresión de la mayoría de las alternativas médicas, y es por supuesto
lo que deseala OMS totalitaria, que intenta desde hace decenas de años,
criminalizar todas estas terapias llamadas alternativas.
Para tratar la epidemia del cáncer, la OMS prefiere promover, la
quimioterapia y la radioactividad: vivimos una época formidable.
Se rizó el rizo. La mafia globalista envenena la humanidad y, usando la
palanca del Nécro-Codex Alimentarius, impide la curación con terapias
alternativas y naturales.
Hace ya numerosos años que lanzamos la alarma pero se duerme en los laureles.
Canadá ya hizo pasar su decreto C 51. Dos estados de USA acaban de hacer
pasar leyes que criminalizan todas las terapias alternativas.
La semana pasada, en Oregon, el FDA (el Ministerio de la agricultura y
de la salud US), protegiendo su trasero con 80 policías armados hasta
los dientes, lanzó una operación sobre una pequeña empresa, Maxam
Nutraceutics, con actividad desde hace más de 20 años en la producción
de “complementos alimentarios” para cuidar el autismo (que se ha vuelto
endémico en USA y en Europa gracias a la polución radioactiva y gracias a
las vacunas con mercurio).
Mientras tanto,la Unión Europea que sigue fiel a sus fundamentos
totalitarios y antidemocráticos, se burla perdidamente de sus pueblos y
trabaja para las multinacionales y para el gang nuclear: dentro de poco,
habrá hecho desaparecer todos los complementos alimentarios y todas las
plantas medicinales, lo mismo que todas las preparaciones naturales
utilizadas por las técnicas de agro-ecología.
Y es esta misma Unión Europea, la que acaba de multiplicar por 20 veces
la dosis admisible de radioactividad en los alimentos, 20 veces bajo
pretexto que más vale consumir alimentos radioactivos que tener que
hacer frente a penurias alimentarias (hambrunas).
El umbral mínimo de radioactividad es una gran estafa científica.
Recordemos que, según los expertos en endocrinología, no existe dosis
mínima de contaminación radiactiva y que, además, la contaminación
provocada por dosis débiles es a menudo más destructora para el feto
humano, que la contaminacion provocada por dosis fuertes.
¿Qué hacer?
Primero, utilizar técnicas de descontaminación de los suelos. Después de
Chernobil, estuvo prohibida la venta de quesos en Austria; sin embargo,
nos dimos cuenta enseguida que los quesos producidos por agricultores
practicando la agricultura ecologica, que utilizaban desde hace muchos
años, aportaciones de rocas volcánicas (los zéolitos), estaban
estrictamente exentos de radioactividad.
En efecto, todas las rocas volcánicas de la familia del zéolites son
famosas por su capacidad de bloquear los metales pesados y las
partículas radioactivas. El futuro de la humanidad pasará por la
agricultura ecológica. En efecto, la primera línea de defensa, en contra
de los metales pesados y en contra de la radioactividad, es una vida
microbiana próspera en los suelos y la presencia de humus y de
oligoelementos indispensables para la nutrición armoniosa de las
plantas.
Esta primera línea de defensa está estrictamente ausente en la mayoría
de los suelos europeos que murieron, esterilizados, oxidados y que no
producen más que productos alimentarios que generan, en el cuerpo
humano, unos radicales libres factores de degeneración.
También existen unas técnicas de descontaminación que recurren a setas o a plantas para “fijar” la radioactividad.
No es fácil transformar un jardín o un campo en criadero de setas pero
en cambio, es mucho más fácil plantar allí especies vegetales tales como
el girasol y el cáñamo/cannabis.
Ciertos estudios valorizaron estas dos especies vegetales que habían
sido utilizadas con éxito después del desastre de Chernobil. Pero queda
por saber cómo reciclar luego las plantas de descontaminación. Podríamos
proponer expedirlas hacia el Elíseo o hacia las sedes de EDF o de
Areva.
¡La gran ventaja del cáñamo/cannabis, como planta descontaminante, es que permite también confeccionar cuerdas muy sólidas!
Porque francamente, los pueblos de la Tierra necesitarán estas cuerdas
el día en que se constituyan Tribunales Planetarios para juzgar a todos
los psicópatas, sociópatas y crápulas de todo tipo, que han transformado
este bello planeta en un cubo de basura tóxico y radioactivo.
En efecto, la primera fase de descontaminación sería, en toda lógica,
una fase de descontaminación del tejido social porque no sirve para nada
descontaminar la biosfera si los depredadores militar-industriales
continúan envenenándolo con ganas.
La descontaminación del tejido social es un imperativo urgente si se
quiere ayudar a la especie humana a pasar el umbral de la presente
extinción. Los depredadores militar-industriales deben ser neutralizados
por todos los medios imaginables.
Solo entonces será posible parar todas las centrales nucleares, prohibir
la agricultura química, condenar todas las multinacionales bíocidarias,
eliminar toda la prensa globalista, para poner fin el atraco financiero
a mano armada…
En breve, debemos promover una insumisión total a las Autoridades que
funcionan en el vacío íntegral de autoridad moral y espiritual:la Nueva
Orden Mundial. Cuando sus lacayos de Estado sean neutralizados, las
multinacionales se hundirán porque solo subsisten gracias a la
corrupción generalizada.
Es esta corrupción que permite a TEPCO, al gobierno japonés y a las
diversas Autoridades occidentales mentir descaradamente pretendiendo que
la situación en Fukushima está estabilizada y que no existe ningún
peligro radiactivo para los pueblos del planeta.
Qué pasa en Francia, con las ONG auto declaradas antinucleares?
La Red Salir del Nuclear, reenvía a sus lectores hacia el New York Times
para tener informacion sobre la situación de los “reactores dañados” de
Fukushima. Seamos serios, los reactores no están dañados, sino
destruidos y sería más auténtico orientar a los lectores anglófonos
hacia blogs dedicados a esta problemática más bien que hacia la gran
prensa US.
Uno llega a preguntarse para quién trabaja la Red Salir del Nuclear
desde que echaron a Stephan Lhomme que acaba de crear su propio
Observatorio del Nuclear.
En cuanto a Greenpeace, las banalidades sobre su web, en lo que
concierne a Fukushima, son patéticas: la transcripción de los
comunicados del gobierno japonés no constituye información alguna sino
intoxicación.
¡Recordemos que Greenpeace, lo mismo que la Red Salir del Nuclear,
garantizó la farsa inmensa del Grenelle del Medio ambiente del
Presidente Sarkozy, aquel qué ya es todo un no-programa nuclear!
Es de hecho la Asociación Next-up, y el blog de la Asociacion Kokopelli,
las que intentan más seriamente presentar informaciones, al día, en
Francia. Les aconsejamos a los lectores, también, la web de Jean-Pierre
Petit cuyos expedientes técnicos y científicos siempre están fundados
magníficamente.
En cuanto a Criirad, no ha presentado noticias recientes desde su
comunicado del 12 de abril. Sabemos que no es fácil para pequeñas
asociaciones, sin medios financieros, intentar perforar la pared opaca
del secreto que ha sido erigida alrededor de la central nuclear de
Fukushima-Daiichi: no es un sarcófago de hormigón el que ha sido erigido
alrededor de los reactores de Fukushima, es un sarcófago
casi-impenetrable de mentiras y de intoxicación.
¿Quién evocó la gran probabilidad de una explosión nuclear, y no de una
explosión de hidrógeno, se efectuara en el reactor 3? Nadie a parte de
algunos físicos o ingenieros nucleares que no practican la lengua de
madera: Leuren Moret, Arnie Gundersen, Chris Busby …
Y hoy, 29 de abril, el profesor Toshiso Kosako, autorizado el 16 de
marzo por el gobierno japonés como consejero especial nuclear, acaba de
anunciar su dimisión, con lágrimas en los ojos, porque, dice, "el primer
ministro ignoró las leyes" . ¿Pero quizás no las conoce?
La finalidad de este artículo no es fomentar el miedo o la depresión: es
promover la puesta en marcha de técnicas de descontaminación y animar a
los pueblos a declarar levantada la veda de caza a los depredadores
militaro-industriales, la fuente tóxica de todas sus enfermedades.
La crisis de Fukushima, y la contaminación que conlleva de la integridad
de la cadena alimentaria planetaria, constituyen una nueva invitación
para obrar en co-evolución con la Tierra Madre, la Pacha-Mama.
Queda sólo poco tiempo.
Dominique Guillet. El 29 de abril de 2011.
Desde 1999, la Asociación Kokopelli lucha por la Liberación de las
Semillas y del Humus. Actualmente, nos comprometemos en hacer
investigaciones y en establecer protocolos en provecho de los hortelanos
con el fin de ayudarles a vivir y seguir trabajando en el huerto en un
mundo contaminado por la radioactividad. Todas nuestras fichas técnicas
serán presentadas sobre la web o sobre el blog de la asociación.