81 incautos que han pagado por una vivienda que a día de hoy no vale ni la mitad, en un país que es un infierno fiscal (cuando les toque pagar el IBI lo van a comprender), en la miseria, y sin futuro..
disfruten lo invertido..
Solo 81 millonarios se acogen al visado de residencia a cambio de inversiones
La llamada golden visa o visado de oro de España tiene menos de un
centenar de beneficiarios en sus primeros siete meses de vida. Fue una
ley controvertida: en plena escalada de presión migratoria en Europa, y
muy especialmente en España, el Gobierno abrió la puerta este verano a
conceder visados de residencia exprés a un público selecto: inversores
que compraran viviendas de alta gama (un mínimo de 500.000 euros sin
contar los impuestos), gastaran al menos un par de millones en deuda
pública, se dejaran un millón en depósitos o en acciones o impulsaran
proyectos empresariales de “interés general”. El
Gobierno ha concedido ya los 81 primeros visados por esta vía desde la
entrada en vigor de la ley, a finales de septiembre, la mayoría de los
cuales (72) ha optado por la compra de un inmueble, según datos de la
Secretaría de Inmigración a los que ha tenido acceso este periódico.
Millonarios chinos y rusos
suponen casi la mitad de esos nuevos residentes. Y entre el resto
figuran ciudadanos de Ucrania, Líbano, Ecuador, Qatar, Egipto o Irán,
entre otros, según los datos recogidos hasta el 5 de mayo por los
organismos oficiales, y que no incluyen a los familiares.
El Gobierno estima que las operaciones registradas rondan los 100 millones
Este visado para inversores no conlleva el permiso de trabajo y tampoco
obliga a residir en España, aunque fuerza a visitar el país una vez al
año. Al mismo tiempo, permite la libertad de movimientos en el espacio
Schengen, todo un anzuelo para los extracomunitarios. El objetivo era
incentivar la inversión productiva, buena prueba de ello es que iba
enmarcada en la llamada Ley de Emprendedores. Pero de los 81 visados
concedidos solo tres corresponden a proyectos empresariales de interés
general (con valor añadido o generación de empleo) y otros seis a
inversión en capital.
Otros países como Reino Unido, Portugal, Grecia o Malta utilizan también
este tipo de incentivos, bajo diversas modalidades, para atraer capital
y actividad. Pero el atractivo del mercado inmobiliario español atrajo
al egipcio Mustafa W. “España tiene playas, buenas ciudades y sus
precios son mucho más bajos que los de otros países europeos”, explica
por teléfono desde El Cairo este ejecutivo de 33 años. Compró hace poco
un piso de 600.000 euros en la zona Diagonal Mar en Barcelona a través
de la inmobiliaria Lucas Fox y su objetivo también es lograr la
residencia. Cuando los visados para inversores empezaron a plantearse en
el Gobierno, esta firma especializada en gama alta se asoció con la
firma de abogados Écija y creó una división para tramitar las
residencias de inversores. “Hemos recibido cada día muchas llamadas de
gente interesada, muchas de países árabes, y cuando el objetivo es
lograr el visado optan por invertir en viviendas frente a capital o
bonos porque les hace más ilusión”, apunta Gabriel Nadal, del bufete
Écija.
España concede en primer lugar un visado de un año que no permite
trabajar, algo de lo que automáticamente pueden beneficiarse los
familiares, y después pueden solicitar un permiso de residencia de dos
años que sí permite la actividad y se renueva cada dos años tras
demostrar que la inversión realizada sigue vigente. Los requisitos de
seguridad son iguales que los del resto de solicitantes y todos los
informes policiales hasta ahora han sido positivos. Los 14 casos
rechazados no habían presentado previamente la solicitud en los
consulados.
El Gobierno rechaza expresiones como visados de oro, ya que, el
resultado, defienden, será la generación de negocio y empleo. “La
legislación buscaba facilitar la inversión productiva y de talento, ha
agilizado mucho los trámites no solo para inversores, sino también de
emprendedores, directivos o científicos”, recalcan fuentes del
Ejecutivo.
Además de crear este nuevo visado para inversores, la ley de apoyo a los
emprendedores también ha suavizado los requisitos de entrada de altos
ejecutivos, científicos o empresarios acortando los plazos de los
visados (de un mes a 10 días aproximadamente) y de los permisos de
residencia (de unos tres meses a unos 20 días), según las mismas
fuentes.
Visado para emprendedores y empresas
Además de los nuevos visados a inversores, en el mismo periodo se ha
concedido la residencia a 17 emprendedores, 330 trabajadores de alta
cualificación, 35 investigadores y 339 más frutos de moviemientos
intraempresariales. La regulación también ha facilitado la permanencia
de los alumnos extracomunitarios de escuelas de negocios para abrir
empresas. Con las modificaciones introducidas, los permisos de
residentes altamente cualificados se han más que duplicado, frente al
segundo y tercer trimestre de 2013, mientras que los de investigadores
han aumentado un 21%.
Los nuevos residentes que han logrado la entrada por la compra de un
inmueble, ha tenido que gastar un mínimo de 500.000 euros sin impuestos
ni cargas, que serían unos 600.000 con ellas, de modo que la inversión
total resultante asciende a un mínimo de 43,2 millones. Si los
inversores en capital —seis en total— han necesitado al menos un
depósito bancario de un millón o una compra de bonos de dos millones, la
estimación más baja sería seis millones.
Los planes de negocio recibidos generarán 640 empleos hasta 2019
Además, los proyectos empresariales ya autorizados —muchos vinculados al
sector tecnológico— hasta ahora supondrán la creación de unos 640
puestos de trabajo y la inversión de unos 40 millones hasta 2019, según
los planes de negocio que previamente ha analizado en Ministerio de
Economía para determinar el “interés general” y dar luz verde a esos
visados. En global, el Gobierno estima que las operaciones registradas
rondan los 100 millones y el número de proyectos está creciendo
exponencialmente.
El interés de hombres de negocios procedentes de países asiáticos y
árabes es el mayoritario entre los que llaman a la puerta de Baker &
Mckenzie, uno de los bufetes que asesora sobre esta puerta recién
abierta: la posibilidad de obtener poder moverse por el territorio
europeo libremente es uno de los grandes anzuelos captar interesados.
“También Portugal y Chipre conceden golden visa, y Malta ofrece incluso
la nacionalidad, pero estos países tienen mercados mucho más pequeños”,
explica David Díaz, de Baker. Para Margarita Fernández, del mismo
despacho, el interés de los extracomunitarios ha empezado lentamente,
pero crecerá en los próximos meses. La última presentación del proyecto,
que realizaron en marzo en Dubai, fue un éxito. El pero sigue siendo
que las casas baratas siguen siendo el principal atractivo.
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